jueves, 16 de marzo de 2017

Bragueta de Rey - Raúl del Pozo

Bragueta de Rey - Raúl del Pozo

En fútbol y en corrupción, los españoles estamos en los primeros puestos de la Champions League, cuando la mentira sigue siendo un arma obligatoria y no dimite nadie. Antiguamente, los ciudadanos escribían el nombre de los políticos indeseables en una concha de terracota y se les condenaba al destierro. Aquí haría falta una ley del ostracismo para evitar que sigan mandando los que estén pringados. La Justicia es la que ha hundido a los soberbios y ha castigado a los corruptos. Siguen funcionando los tribunales, con las martingalas de los leguleyos y la tardanza de los juicios; los corruptos tardan mucho en desaparecer. Los casos de Mas y de Pedro Antonio Sánchez son la prueba de que a los presuntos implicados no los podemos echar ni con los bomberos.
Los políticos están sometidos a un riguroso control por parte de los tribunales y de la prensa. En algunos casos se les aplican los castigos del Santo Oficio, que ahora llaman "pena de telediario". Sin embargo, frente a la vigilancia de la corrupción hay un respeto a la vida privada de los gobernantes, al contrario de otros países como Francia, donde se describen todas las amantes del presidente Hollande. En España, a los políticos se les miran las carteras, no las braguetas. Sólo conocemos, como si fueran las cuentas del rosario, las amantes del Rey Juan Carlos I, rubias y morenas, princesas o cupletistas, extranjeras o murcianas; sin contar los polvos de asiento de coche o de ascensor.
Los ídolos del mundo siguen siendo, según el Papa, el dinero, el placer y el poder. De eso saben mucho la Iglesia y la monarquía. Curiosamente, han abdicado en nuestro tiempo un Papa y un Rey: Juan Carlos I y el Papa Benedicto XVI. Juan Carlos se fue a la Historia después de ir a ver a Corinna a un pueblo cercano a Londres; luego se trastabilló delante de los militares en el discurso de la Pascua y se cortó la corona de un reinado que fue una referencia de la democracia global. Abdicó en el año 2014 por matar elefantes y tener una novia rubia.
Ok Diario ha publicado las grabaciones del Cesid en las que el Monarca confesaba su amor por Marta Gayá. Felicito a Inda por la exclusiva, aunque pienso que va siendo hora de que dejemos a ese gran Rey en paz. La Constitución defiende el derecho a la intimidad de todos los ciudadanos y los políticos nos acusan de machistas o amarillos cada vez que contamos sus rollos, líos y sabaneos. Así que también Juan Carlos tiene derecho a que no le recuerden cada día los momentos gloriosos de su reinado.

Además de tirarse a todo lo que se movía, hizo algo que no se había hecho desde Carlos V, en Yuste. Se fue como Diocleciano, el que hizo las termas de Roma para 3.000 personas con gimnasios, jardines y bibliotecas. Aquel emperador enfermó y pidió su abdicación. Luego recobró la salud, le invitaron a volver al poder y respondió: "El trono no vale tanto como la tranquilidad y el placer de cultivar mi jardín".

jueves, 9 de marzo de 2017

Sexo, tráfico y parejas en la autovía - Ánxel Vence

Sexo, tráfico y parejas en la autovía - Ánxel Vence

Una pareja de la Guardia Civil sorprendió a otra pareja (ésta última menos formal) que practicaba los dulces trances del amor en los márgenes de una autovía de Galicia. Los beneméritos no dudaron en provocarles un coitus interruptus para averiguar si el varón había ingerido alcohol antes de meterse en tratos carnales con su amada. Dio positivo y, como consecuencia, el asunto acabó en los tribunales. 

No se trata, naturalmente, de que esté penada la ejecución de la cópula bajo la influencia del gin tonic o cualquier otra clase de bebida. Hasta ahí podíamos llegar. Lo que pretendían los agentes encargados de velar por el buen orden de la circulación era averiguar si el presunto conductor -y efectivo amante- había conducido hasta allí con alguna copa de más. 

La historia, tan abruptamente interrumpida por las fuerzas del orden, tuvo por fortuna un final de lo más feliz. Los jueces consideraron indemostrable que el detenido fuese el conductor del vehículo y lo absolvieron con todas las bendiciones. 

Aun así, nadie le va a quitar a la pareja no uniformada el apuro en el que la pusieron los dos miembros de la otra pareja al terminar por la vía del susto con sus efusiones amorosas. Admirable parece incluso que el hombre conservase la suficiente presencia de ánimo para soplar en el alcoholímetro después de tan desconsiderada interrupción. En circunstancias delicadas como esas, lo normal es que cualquiera dé gatillazo incluso a la hora de soplar. 

Quizá se tratase de un exceso de celo -que no de celos- de los guardias que se ocupan de regular el tráfico en las carreteras. Después de todo, el coche estaba aparcado y los amantes eligieron para su esparcimiento una discreta zona situada más allá de las alambradas que cercan la autovía. 

Igual la cruzada antialcohólica se nos está yendo de las manos. Bien está que se controle y reprima el uso del alcohol al volante, dados los graves riesgos que ello implica para la integridad de las personas, por supuesto. Otra cosa es que se persiga a los automovilistas literalmente hasta el catre -o los bordes de una autovía- para hacerles una prueba de alcoholemia. Aunque para ello sea preciso interrumpir una actividad amatoria que exige un mínimo de intimidad. 

Visto el lance desde un punto de vista positivo, no queda sino concluir que vamos avanzando. En otras épocas más duras, los amantes que con tanta urgencia se entregaron a los placeres horizontales hubieran sufrido muy probablemente algún reproche penal. Ahora corren tiempos más liberales, afortunadamente. Lo único punible es el uso de alcohol en combinación con el coche, aunque tal vez hubiera sido deseable una mayor comprensión de los guardias frente a las expansiones propias del amor. 

Faltó romanticismo en este caso. Lejos de estar perseguida, la práctica del amor al aire libre debiera ser objeto de protección por las autoridades. El Bosco, un suponer, no hubiera podido pintar su extraordinario Jardín de las Delicias si los guardias de su tiempo irrumpiesen en el cuadro para pedirles el DNI a quienes allí practican todas las variantes de la lujuria. 


Felizmente, la juez del caso de la autovía ha tomado en cuenta las circunstancias a la hora de evaluar si había o no delito. Y el amor triunfó sobre el Código de la Circulación. Aún quedan románticos. 

domingo, 26 de febrero de 2017

Juegos sexuales de riesgo - Isabel Vicente

Juegos sexuales de riesgo - Isabel Vicente

La imitación de prácticas vistas en "Cincuenta sombras más oscuras"

Los bomberos de Londres han lanzado una alerta entre la población para que dejen de imitar prácticas sexuales vistas en "Cincuenta sombras más oscuras" que anda estos días proyectándose en los cines. Avisan los bomberos de los peligros que conllevan según qué actividades así como el de algunos cacharros usados así a las bravas. Por lo visto, desde 2013, cuando se estrenó "Cincuenta sombras de Grey", el cuerpo de bomberos londinense se ha gastado ya más de 450.000 euros en atender emergencias sexuales y ahora con la segunda parte de la saga erótica, vuelven a sonar los teléfonos en los servicios de urgencias para pedir ayuda ante situaciones de lo más escabrosas. Más de cien personas llamaron porque no podían liberarse de las esposas al no encontrar la llave del candado, que ya hay que ser descuidados, o tener una pareja con dudoso sentido del humor o mucha mala leche que te deje enganchado a la cama. Los bomberos realizaron en este tiempo 810 salidas para ayudar a hombres a quitarse anillos metálicos del pene, y mira que se ha informado del riesgo que conlleva su uso. Y luego están las veces en que tuvieron que ayudar a un hombre a sacar el pene de una tostadora y a otro que había encajado el miembro en una aspiradora y no podía sacarlo. Impagable como tema de conversación en la cena de Nochebuena. Yo no he visto la película pero ¿de verdad alguien mete el pene en una tostadora? No sé.
Si me viera en una situación de ese tipo creo que preferiría que me dejaran ahí de por vida antes que explicarles a los bomberos cómo había acabado en semejante trance sabiendo que durante toda la vida iba a ser el centro de sus burlas cada vez que se juntaran dos en la barra del bar.

Películas y libros como estos de Grey no pueden ser buenos, y no lo digo solo por el coste en las arcas de los bomberos de medio mundo. Ni siquiera por la dudosa calidad literaria o cinematográfica de la saga, ni porque los que somos normalitos en la cama, es decir, la mayoría, nos podemos volver locos intentando imitar las proezas sexuales de Grey y Anastasia y, al final que nos pase como a una chica inglesa, que acabó en la mesa de operaciones porque intentó sacarse un vibrador con las pinzas de la barbacoa. Lo peor es lo de la manía por dominar. Tengo una amiga más que harta de que su pareja le insista para que se deje esposar y recibir azotes "flojitos", convencido, tras ver la película, de que los juegos sexuales sádicos son algo normal aunque ella no sienta ninguna atracción por el masoquismo. De esto también deberían alertar los bomberos. Si no te van estas prácticas, mejor mandar con su madre al Grey de turno.

viernes, 17 de febrero de 2017

Pensiones: nudo gordiano - Amando de Miguel

Pensiones: nudo gordiano - Amando de Miguel

A este paso, en unos pocos años quiebra del todo la Seguridad Social.
En la política abundan los nudos gordianos, que solo se desatan dando un tajo. Este de las pensiones de los jubilados es uno de ellos. Con el esquema demográfico actual carece de solución, aunque solo sea por lo lentos que son los cambios en la natalidad y mortalidad. Ni el gran Houdini podría resolver un asunto tan intrincado.
De momento, resulta un sarcasmo la circular que ha enviado el Gobierno a los nueve millones de pensionistas. Dice fríamente que su pensión va a subir este año (y se supone que los siguientes) un 0,25% como promedio. Al mismo tiempo, las previsiones sobre los precios es que suban más de un 2% anual. Es decir, en términos reales (que es lo que importa) los pensionistas van a cobrar cada vez menos. Y no les da vergüenza a las autoridades escribir una circular como la que digo. Se podrían haber ahorrado la cartita, y así las pensiones podrían haber subido un 0,26%.
Por un lado, la situación es más grave para los jubilados porque sus necesidades aumentan. Lo que antes (ahora se dice "anteriormente") podían ser lujos (calefacción, teléfono, internet, ciertas medicinas y tratamientos de salud), ahora son bienes imprescindibles. Bien es verdad que, por otra parte, muchos jubilados de hoy cuentan con un patrimonio (casa, coche, ahorros) que no tenían sus equivalentes de hace más de medio siglo. Por tanto, se hace difícil calcular el famoso poder adquisitivo de los jubilados, no de las pensiones, como suele decirse. La sensación de la mayor parte de los mayores es que van a menos, se sienten estafados por el Fisco con el oprobioso 0,25%.
La sensación de estafa se redobla al comprobar que el monto de las pensiones se considera una retribución laboral a la hora de gravarla con el impuesto correspondiente del IRPF. Representa claramente una doble imposición, pues en su día los jubilados ya pagaron la retención correspondiente de sus sueldos. Es un caso flagrante de resignación social ante los desmanes del poder.
Nos encontramos ante un problema insoluble por una razón demográfica. Cada vez hay más jubilados y menos empleados cotizantes. A este paso, en unos pocos años quiebra del todo la Seguridad Social. Ya ha ocurrido en algunos países. Da vergüenza de que ahora nos toque a nosotros.
Se ha apuntado la solución de un nuevo impuesto para pagar el déficit actual de las pensiones, que tienen que tirar del fondo de reserva, a punto de agotarse. Estamos ante un claro ejemplo de abulia administrativa. Un sarcasmo todavía más duro sería reducir el monto (ahora dicen "montante") de las pensiones. Me temo que tal medida excitaría un levantamiento popular. Aunque, bien pensado, el pueblo español lo aguanta todo, tan ovejuno ha llegado a ser.
Apliquemos el principio de la navaja de Occam. Es decir, la solución es la más sencilla. Basta con suprimir el principio de la jubilación forzosa a una edad determinada, convencionalmente hasta ahora a los 65 años. Fue una medida que se empezó a adoptar hace más de un siglo por el Instituto de Reformas Sociales, el antecedente del Estado de Bienestar. Pero a principios del siglo XX la expectativa de años de vida al nacer (lo que dicen "esperanza de vida") equivalía a menos de 40 años. En cambio, ahora supera los 80. El cambio ha sido oceánico, pero seguimos con la inercia de la jubilación a los 65.
En lugar de la jubilación forzosa a una edad determinada, debería estudiarse una solución más flexible. Me refiero al retiro voluntario a partir de cierta edad, pero dependiendo del tipo de empleo y sobre todo de las condiciones de salud del interesado. El resultado sería que muchas personas de más de 65 años seguirían trabajando y, por tanto, cotizando. Las condiciones de trabajo son hoy mucho más benévolas que hace un siglo.
Citaré el caso que mejor conozco: yo mismo. Llevo diez años jubilado, después de agotar la prórroga de catedrático emérito. La cual significaba que, con la misma carga lectiva, recibía la mitad del sueldo. Después de mi salida automática del cuerpo de catedráticos de universidad no he dejado de publicar artículos y libros, dar conferencias y demás labores propias de mi condición. No entiendo entonces por qué no se han aprovechado mis capacidades para seguir dando clases. Mi caso podría extenderse a muchos miles de funcionarios.
La idea de una jubilación forzosa por haber cumplido determinada edad representa un grave atentado contra la dignidad humana. Es, además, un despilfarro de los recursos de capital humano. Este es el verdadero nudo gordiano de la Seguridad Social. A ver quién es el valiente que sabe propinarle un tajo.
Lo peor de la jubilación forzosa a una edad es que muchos jubilados se desmoralizan, se deprimen, se consideran inútiles, enferman y adelantan la muerte. Quizá sea la solución inmisericorde el que los jubilados fallezcan antes de tiempo. En cuyo caso se trata de un gran negocio para el Fisco: las cotizaciones pasadas se las queda bonitamente el Estado y, de paso, se ahorra ahora un gasto productivo. La cosa es así de cruel.

Se comprende también que para algunos empleados con algún quebranto de salud el hecho de jubilarse represente una liberación, una verdadero júbilo. Es otra forma de comprender lo injusto que es la jubilación forzosa a una edad. Viene a ser la última variante de la esclavitud, una institución milenaria.

martes, 14 de febrero de 2017

Ese PP del que usted me habla - David Torres

Ese PP del que usted me habla - David Torres

Continuando su implacable lucha contra la corrupción, el PP apareció ayer en el juicio sobre la trama Gürtel. Para ser exactos, apareció quince minutos y luego desapareció. Era la primera vez que un partido político se sentaba en bloque en un banquillo y había curiosidad por ver si enviaban a un conserje, a la señora de la limpieza o al encargardo de las fotocopias. Pero, dada la solemnidad del asunto, el PP llegó quintaesenciado en un abogado, Jesús Santos, que por algo antes era fiscal. Santos se negó por principio a responder cualquier pregunta de la fiscalía: “Esta parte no tiene nada que aportar porque desconoce cualquier circunstancia sobre los hechos que son objeto de acusación por parte del Ministerio Fiscal y el resto de acusaciones”. Es difícil ser más explícito aunque la subordinaba explicativa sobraba: “Esta parte no tiene nada que aportar”.
Para el caso, el PP podía haber enviado de representante a un mago, dejar que el fiscal lo atara con cadenas, que lo encerrara luego en una caja y permitir que declarase tapado con una manta negra antes de esfumarse tras dos pases mágicos y un espectacular redoble de tambor. Lo cierto es que fue un acierto enviar a un abogado en lugar de a una abogada, porque así quedaban desmentidas de un plumazo todas esas falsas acusaciones machistas sobre la mala memoria de algunas mujeres apenas se suben a un estrado. En el PP no sólo no se casan con nadie sino que ni siquiera se acuerdan de con quién se han casado, aunque estén asistiendo en masa a una boda gay. La fiscal advirtió que la negativa a contestar equivalía a una confesión pero el PP hizo oídos sordos, que es la segunda cosa que mejor saben hacer.
Para mantener la paridad y la sordera, al poco rato apareció Ana Mato, que desconocía incluso más circunstancias que Jesús Santos y además las desconocía de primera mano. Sócrates, al menos, sabía que no sabía nada pero en el PP ni eso. Hay que entender ese desconocimiento desde la circunstancia particular de Ana Mato, una señora que no sólo llama a su ex marido por el curioso apelativo de “el señor Sepúlveda” sino que una vez confesó que su momento favorito del día era por la mañana, “cuando veo cómo visten a mis niños”.

Esta última frase resume una ideología, si no las resume todas. “Yo soy yo y mi circunstancia” apostilló Ortega y Gasset, pero sólo porque no conocía a Ana Mato. La llega a conocer, se come la frase y va a buscar a Sócrates para meterle dos hostias. Desde esta perspectiva feudal de la ex ministra -tropezándose con su señor marido en los pasillos y preocupada por que la criada no se equivocase con el abotonado- se entiende a la perfección que con tanto trajín tampoco se enterase de que el señor Sepúlveda andaba pidiendo presupuesto para tapizar el chalé con una tonelada de serpentinas a cada cumpleaños de los críos. También se entiende, más claro que la luz, su gestión al frente de Sanidad. No veía un Jaguar nuevecito aparcado en su garaje, iba a ver ella el ébola.

domingo, 12 de febrero de 2017

El hombre de musgo - Alberto ESTELLA

El hombre de musgo - Alberto ESTELLA

ES perenne, como el musgo de las peñas del entorno, que sirvieron a los bejaranos para mimetizar-se, asaltar la ciudad y expulsar a los musulmanes. Vuelve siempre, con la terca puntualidad del turrón por Navidad o la recidiva de una desapacible patología. Ha vuelto Caldera. El mismo que fue diputado por Salamanca —y Béjar, pero menos— treinta y tres años. Señor, Señor... Ya está aquí de nuevo, don Jesús Caldera Sánchez Capitán, oh capitán, mi capitán, con el musgo marchito. ¿Qué ha sido de su retirada política y su Secretaría del Ayuntamiento de Ávila? Como opinante debería agradecérselo, porque tengo cierta predilección por su tan brillante como inexplicable peripecia política. Me ha protagonizado muchas columnas, sacado de muchos atascos de ideas —él, que tiene tantas—, cuando no sabía o no tenía de qué escribir.
Caldera repite como el ajo, como una pesadilla, como el pimiento del calderillo bejarano. Repite de pensador, que es lo suyo. Es un hombre de intelecto, de vislumbres tan profundos como ignotos. Supongo que habré escrito ya que en el 2002 —Salamanca “Ciudad Europea de la Cultura”— al pasar por delante de la conocida escultura del pensador de Rodin que nos trajo la Caixa, se dice que el entonces ministro preguntó: “¿Quién es ese?”. Se non é vero é ben trovato.
El pensador Caldera, cuya versión local sería el tío “Cavila” del famoso cuento de don Luis Maldonado, en su discreto destino de secretario, no deja de discurrir. Reflexiona tanto que regresa a la actualidad internacional, como vicepresidente de FES ("Foundation for European Progressive Studies”) un laboratorio —¡otro!—, de ideas. Suena más notable en inglés —think tank—, es decir, un tanque de pensamiento, toma higos Pepa que se agusanan. No ha bastado a la progresía nacional e internacional su cosecha de fracasos como res-
ponsable máximo de anteriores fundaciones. La más sonora, la socialista IDEAS (acróstico de Igualdad, Derecho, Ecología, Acción y Solidaridad, qué hermosura), que se sacó de la manga el sorprendente Zapatero cuando le cesó de ministro y le puso al frente. Jesusito de mi vida la montó, capitaneó, manejó a su antojo y es-coñó.
Confesar debo que me cabreé con Cal-
E1 pensador Caldera, cuya versión local sería el tío “Cavila” del famoso cuento de don Luis Maldonado, en su discreto destino de secretario, no deja de discurrir
derillo cuando supe que IDEAS pagaba columnas de opinión a razón de tres mil eu-razos. Con los trienios que yo llevaba en este diario, pedí lo mismo que cobraba la colaboradora, una tal Amy Martin, pero me contestaron que en provincias se pagaba algo menos, y que además se trataba de la mujer del director de la misma Fundación, Carlos Muías, o el propio Muías con pseudónimo. Es decir, un soberano enjuague, trincando al por mayor. Tuve la tentación de intentar fichar por Caldera, echando previamente ceniza sobre mis lomos, en prueba de arrepentimiento de los
arreones que le había propinado, pero supuse que no sería bien recibido. Y aquí sigo, que tampoco el congrio es mal ave. En resumen, Calderillo desprestigió IDEAS hasta que su chiringuito de altos vuelos fue cerrado por orden superior. Hala Jesús, a tu oficio, que —como diría uno de mi pueblo—, has desfarfallado en poco tiempo el invento.
Tampoco bastó con el fracaso de la Fundación Premysa, creada en 2005, que hubo que liquidar hace apenas dos años. La domicilió en Béjar, puso al frente a un primo carnal suyo, se nutrió de subvenciones oficiales... y también la arruinó.
El caso es que esta otra factoría de ideas de la que Calderillo es vicepresidente, organiza en Ciudad del Cabo unas jornadas de reflexión y debate —por supuesto progresista—, en las que va a participar... trémolo, expectación: ¡Pedro Sánchez! Para quitarse el pelo de la dehesa, “el guapo” se va a Sudáfrica, de la mano del bejarano. Y algunos de ustedes se preguntarán: pero coño, en las últimas elecciones para la Secretaría General del PSOE ¿no se opuso a Sánchez? Pues sí, pero el mayor ideólogo que han dado Béjar y su comarca, se alquila al que promete o manda, para permanecer “en el candelabro”: sirvió a González, defendiendo una pulcritud inexistente en aquel final agónico del felipismo, con lodo hasta en el Boletín Oficial y los Huérfanos de la Guardia Civil; sirvió luego a Zapatero en algunas insensateces cuyo rastro aún padecemos; y apoyó al prometedor Madina frente a Sánchez, que ganó la Secretaría General gracias al apoyo de Susana Díaz. ¿Se juegan algo a que el alquiladizo Caldera se pone a disposición de la andaluza cuando se decida a dirigir el PSOE?
Mi duda es si Caldera, al que le pagamos una profesora de inglés durante años, se va a defender en Sudáfrica, porque echó tantas horas que nadie sabe si la teacher era muy mala o el alumno un zoquete.

sábado, 11 de febrero de 2017

Marihuana de Granada. Made in Spain - Javier Carballo

Marihuana de Granada. Made in Spain - Javier Carballo

Las intervenciones policiales localizan las plantaciones debido al olor y a los cortes de suministro que se producen por el alto consumo de electricidad de los pisos invernadero donde se ubican
La mejor. Que nadie tenga dudas: la marihuana de Granada es la mejor de España. Habrá muchas clases de marihuanas, pero seguro que ninguna alcanza el nivel de pureza de la de Granada. Unos dicen que es por el agua de Granada y otros, que lo fundamental es la autovía del 92, que muchos llaman la ‘autovía del hachís’ por la cantidad de cannabis que sube hasta Madrid, hasta el norte del España y, más allá de los Pirineos, hasta algunas de las principales ciudades europeas. Marihuana de Granada. Y aunque digan que es el agua o las carreteras, lo fundamental es España, este país. Ese es el principal ingrediente del fenómeno que ocurre en Granada con la marihuana.
Porque lo que pasa en España, con un guion que cada día escribe Berlanga, no pasa en ningún otro lugar. Imagine una ciudad del mundo civilizado en la que, de forma periódica, se producen apagones de luz que afectan a barrios enteros porque existen tantas plantaciones ilegales de marihuana, y consumen tanta electricidad por las conexiones también ilegales, que colapsan la red eléctrica. ¿Se lo imagina? Esa es Granada. 'Marihuana made in Spain'.

Sucede, además, que al margen de cualquier valoración sobre lo inexplicable de algunas de las cosas que ocurren en España, el dato objetivo que corroboran las fuerzas de orden público es que Granada, en la actualidad, se ha convertido en una de las mayores productoras de cannabis de Europa. Desde que comenzó la crisis, la producción se ha multiplicado de forma exponencial hasta el punto en el que se encuentra ahora: incontrolable. Cada mes, en los periódicos locales aparecen varias noticias de alguna plantación que se ha intervenido, dentro o fuera de la ciudad, y siempre se ofrecen perfiles de ‘cultivadores’ variopintos. Lo mismo se han encontrado cultivos ilegales en chalés de lujo que se ha detenido a un sencillo pastor con la mayor plantación de marihuana aprehendida.
Desde que comenzó la crisis, la producción se ha multiplicado de forma exponencial hasta el punto en el que se encuentra ahora: incontrolable
El centro neurálgico de la marihuana de Granada, de todas formas, no está ahí, sino en el distrito norte, que es donde se ubican los ‘pisos invernadero’ que provocan los cortes de electricidad por los enganches ilegales. La anterior concejal de Medio Ambiente, Telesfora Ruiz, llegó a explicar el problema de esta forma tan gráfica: “Son bandas organizadas que llegan incluso a expulsar a los vecinos de un bloque de pisos para convertirlo en grandes plantaciones. Nos ha dicho Endesa que las instalaciones eléctricas que utilizan (para cultivar la marihuana) tienen un consumo descomunal. Si la plantación es en un solo piso, consume el equivalente a un bloque completo, pero si son varios pisos en un solo bloque, pueden llegar a consumir como una pequeña localidad. Es lamentable, pero es así".
Tan abrumadora es la presencia de la marihuana en Granada que en una ocasión, el diario local, 'El Ideal' de Granada, publicó una carta al director definitiva: “Soy un vecino de Granada residente en el pueblo de Atarfe. No sé si ya estáis al corriente de qué pasa en este pueblo. Muchos vecinos estamos desesperados por la cantidad de marihuana que hay. El olor es tan fuerte e insoportable que se detecta varios kilómetros antes de llegar al municipio, si enciendes el aire acondicionado del coche el olor se queda en los filtros durante días. Y ahora con el frío el hedor baja algo, pero con el calor no se puede ni abrir las ventanas”.
Y no exageraba nada este vecino. En una de las intervenciones policiales que se han dado recientemente, la Brigada de Policía Judicial localizó la plantación por el fuerte olor a marihuana que había. “Un fuerte olor a Cannabis sativa a determinadas horas del día”, decía la nota de la policía. En el interior, uno de esos pisos de la zona norte, se encontraron ocho kilos de cogollos de marihuana y el modelo de producción habitual: 25 lámparas halógenas de alta intensidad, 25 balastros eléctricos y cuatro aparatos de aire acondicionado enganchados ilegalmente a la red eléctrica.
En mayo del año pasado, el popular juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, escribió en su blog: “Me cuentan los que entienden del tema –es decir, los miembros de las fuerzas de seguridad y los propios ‘agricultores’– que en Granada hay tanta marihuana –parece que somos el primer productor nacional de esta droga, lo cual no es para estar orgullosos– porque el agua es muy buena. Pues nada, a ver si las autoridades suben un poco el nivel de cloro y conseguimos reducir los cultivos. Porque esto no es una broma: un kilo de ‘maría’ se paga a dos mil euros y no hay droga más adictiva que el dinero. Así que en Granada hay cientos de personas que oficialmente figuran como desempleados, pero que en realidad se dedican a la ‘maría’. Y eso no es bueno para una sociedad. Se está normalizando el cultivo y el consumo, y pagaremos las consecuencias, porque la marihuana no es una droga inocua ni el dinero tampoco”.
El centro neurálgico de la producción está en los ‘pisos invernadero’ del distrito norte, que provocan cortes de electricidad por los enganches ilegales
¿Y no se desmantelan esas plantaciones ilegales? Pues claro, como se decía antes, de forma periódica aparecen intervenciones de la Policía o de la Guardia Civil desmantelando ‘invernaderos de maría’, pero como explican los propios agentes, al poco tiempo vuelven a la actividad y vuelven a ‘enchufarse’ a la red eléctrica, con lo que el proceso vuelve a empezar: localización de la plantación ilegal, denuncia a Endesa, localización de la conexión ilegal, autorización judicial, registro y detenciones. “Además –aclaran a este periódico en fuentes judiciales– los enganches ilegales son cada vez más sofisticados y cuesta más detectarlos. Estamos ante un problema muy serio”.
Volvemos a las peculiaridades de España. Si todo esto es así, si se roza el ridículo de forma tan visible (el ridículo con respecto al cumplimiento de la ley, quiere decirse), es porque la legislación española ofrece lagunas que aprovechan los cultivadores de marihuana. Lo que señala el Código Penal en su artículo 368 es lo siguiente: “Los que ejecuten actos de cultivo, elaboración o tráfico, o de otro modo promuevan, favorezcan o faciliten el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, o las posean con aquellos fines, serán castigados con las penas de prisión de tres a seis años y multa”. Pero en ese mismo artículo, más abajo, se modula la pena y se aclara que “los tribunales podrán imponer la pena inferior en grado a las señaladas en atención a la escasa entidad del hecho y a las circunstancias personales del culpable”.
La batalla por la marihuana vive una oportunidad histórica a la que se suman abogados y lobistas que defienden a los usuarios y a un sector que mueve ya 1.300 millones


Este atenuante final tiene que ver, desde luego, con el hecho de que el consumo de marihuana no esté penalizado y que, en consecuencia, tampoco lo esté ‘de facto’ el cultivo de marihuana en pequeñas cantidades, cuando se pueda demostrar que es para consumo personal. Existen, de hecho, alguna web de venta de semillas que pone a disposición de cualquiera un amplio catálogo de variedades. Gea Seeds es una de esas empresas y en su página web “pone al alcance de todo el sector cannábico sus variedades feminizadas y autoflorecientes de genética extraordinaria; semillas de alta calidad de cosechas recientes, sin acumulaciones de 'stock'”. Y manuales para el cultivo perfecto. Y recetas para hacer 'brownies', bizcochos o aceites de marihuana. ¿Alguien da más? ¿Debería esta realidad conducir a un debate serio sobre la legalización del cannabis? ¿Por el contrario, tendría que extremarse la represión? Esas preguntas se quedan así, abiertas. Y antes de contestarlas, es bueno volver a pensar en lo que ocurre en Granada.

jueves, 9 de febrero de 2017

Teléfono naranja: volamos hacia Trump - David Torres

Teléfono naranja: volamos hacia Trump - David Torres

Nota: Este es un diálogo completamente imaginario, lo cual no lo convierte necesariamente en irreal. Por razones de legibilidad, se han suprimido las intervenciones de los traductores simultáneos y posteriormente también se han suprimido los traductores simultáneos.
-¿Mariano? ¿Te da igual que te llame Mariano?
-No, claro. ¿Puedo yo llamarte Burger King?
-Es Donald.
-Ah, Donald. ¿Con queso o sin queso?
-Mira, prefiero Mariano, si no te importa. Es que Rajoy es muy difícil, tengo problemas con la jota y con esa erre doble vuestra.
-Creo que no es lo único con lo que tienes problemas, jejeje.
-No, la verdad es que llevo dos semanas en el cargo y ya me he metido de lleno en varias charcas. ¿Se dice así? ¿Charcas?
-Charcos, se dice charcos. Pero tú y yo jugamos a lo grande. Mejor charcas, estanques, lagunas, estercoleros. Yo me meto hasta los sobacos, sin pensar. No hay que pensarlo mucho. En la pasada legislatura fui saltando de charco en charco y mírame, oye, me eligen otra vez.
-Por eso te llamaba, Mariano. Mis asesores me han dicho que tengo que hablar contigo, que eres el único dirigente mundial que puede enseñarme cómo caer de pie.
-Bueno, bueno, cuánto honor, Burger, digo Donald.
-No, en serio. Dicen que llevas cayendo de pie décadas. Más o menos desde que hundiste aquel petrolero en la costa gallega.
-Hombre, Donald, que no lo hundí yo. Infórmate un poco.
-No, vale, pero lo de los hilillos fue genial, reconócelo.
-Es un gracejo que tengo. Y buenos asesores. Hay que rodearse de buenos asesores.
-Sí, ya he visto que tienes un equipo cojonudo. Ya quisiera yo un contable como ése que tenéis ahí. ¿Cómo se llama? ¿Bárcenas?
-Yo no tengo nada que ver con ese señor del que usted me habla.
-Pero si le estabas mandando mensajes hasta el último día, le pedías tranquilidad y hasta le decías que hacíais lo que podíais.
-¿Eso lo has leído en un informe de la CIA o en WikiLeaks?
-No, hombre, lo he leído en el periódico. En uno español, creo.
-¿En el Marca?
-Jajajajaja, eres un cachondo, Mariano. No me extraña que te voten a manos llenas. Qué buenos ratos haces pasar.
-No es cosa menor.
-Pues lo que te decía, a ver si me puedes echar una mano y me explicas cómo haceís con los jueces en España. Joder, qué suerte téneis. Yo en Estados Unidos no puedo ni mover ficha sin permiso de un juez.
-Es el político el que elige al juez y es el juez el que quiere que sean los políticos el juez.
-Sí, lo que tú digas. Pero mira lo que me ha ocurrido con lo del veto a los moros en la aduana. Van los jueces y me ningunean. Allí os sale un juez respondón y lo apartáis como a una colilla. Garzón, Silva… Al que se mueve, a la puta calle.
-Hombre, Donald, son los procedimientos democráticos.
-Jajajajajaa, no me hagas reír, hombre, que me despeino.
-En serio te lo digo. Hay que andarse ojo avizor.
-Ya, ya he visto cómo os zumbasteis a quince negros que pretendían colarse por una playa. Así se hace, coño, a tomar por culo.
-Hombre, Donald, fueron quince accidentes.
-Jajajjajajajaa, para, para, que me va a dar algo. ¿Tú también estudiaste inglés con Ansar o Asnar o como se diga?
-Yo tampoco tengo nada que ver con ese otro señor del que usted me habla.
-¿No? Pues creía que te había designado sucesor a dedo.
-Insidias.
-¿Eh? ¿Se te ha metido algo en la boca?
-Insidias. Inventos de los periodistas.
-Ah, los periodistas. Tienes que enseñarme también a hablar con los periodistas. Ya no sé si salir a las ruedas de prensa con Melania o sin Melania.
-Déjate de Melanias. Para hablar con la prensa lo primero que tienes que tienes que hacer es comprarte una televisión de plasma.
-¿De plasma?
-Y bien gorda. La más gorda que tengan. Y cuando haya un lío, te metes ahí dentro.
-OK. Oye, tengo que colgar, que vienen los peluqueros a arreglarme el tejado.
-Pues nada, Donald, un placer.

-Y en cuanto a Bárcenas, si no lo quéreis allí, me lo mandas. Lo pongo a dirigir Wall Street y nos forramos.

lunes, 6 de febrero de 2017

De otro mundo - Tino Pertierra

De otro mundo - Tino Pertierra

Virginia: "Tal vez sea una extraterrestre. Eso explicaría muchas cosas que no entiendo. Y no será porque no lo intente. A tozuda no me gana casi nadie. Mi condición alienígena me ayudaría a aclarar todas las dudas que se abalanzan sobre mí desde que abro los ojos hasta que los cierro. Me siento más confiada y lúcida mientras sueño que cuando estoy despierta.
Incluso las pesadillas me parecen más lógicas que mi vida real. Ir por la calle me pone ya en estado de alerta. Aceras que los perros ensucian sin que sus amos se molesten en limpiarlas. Bolsas de basura rodeando las papeleras porque quienes las llenaron carecen del menor sentido de civismo y priorizan su comodidad por encima de los derechos ajenos. Brutos al volante que desprecian los pasos de cebra, se ríen de los semáforos, ponen el volante a rugir como si se sintieran más machos al hacerlo. Voy a misa y me encuentro con hipócritas que acuden a rezar para que los vean o porque piensan que así limpian su alma y la tienen libre de nuevo para volver a ser intolerantes, egoístas, mezquinos y crueles. Me meto en un cine y nunca fallan los que comen palomitas con la boca abierta, o succionan el refresco a todo volumen, o hablan en voz alta, o consultan su móvil o sueltan sus gracietas creyéndose los más ingeniosos del mundo. Enciendo el televisor y nado de canal en canal huyendo de profetas indocumentados, talibanes de la política, listillos de baja estofa, famosetes de medio pelo, jovenzuelos que sueñan con ser millonarios por la cara.

Entro en la redes sociales y me salpica la mala uva, me mancha la mugre de quienes no toleran los gustos ajenos, me ensucian los ataques anónimos de quienes se mueven en el pozo negro de la calumnia y el insulto. Apago todo, pero del piso de arriba me llegan los berridos del vecino que está viendo un partido de fútbol y descarga sus frustraciones lanzando estiércol por la boca contra el árbitro y los jugadores rivales. Me pongo los tapones en los oídos, me acuesto, cierro los ojos y rebusco en mi memoria algún momento del día en el que no me haya sentido extraterrestre en un mundo hostil. Seguro que tiene que haber alguno. Seguro. Seguro. Segu...".

viernes, 27 de enero de 2017

Gürtel con Nesquik - David Torres

Gürtel con Nesquik - David Torres

La noticia no es que un hombre encontrara un cuarto de kilo de cocaína en un bote de Nesquik: la noticia es que el hombre avisó a la policía de inmediato. Un poco más y lo denuncia a la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición. Como dice mi amigo Javier Gella (que es un tipo tan gracioso que ya están tardando en ficharlo en El Jueves y El Mundo Today: podría hacerse él solo el Tremending Topic), lo habitual es que ocurra al revés: ir a por farlopa y que te vendan un cuarto kilo de Nesquik. Hay gente que se queja por vicio. No me imagino yo a Gella ni a ninguno de mis amigos llamando a la policía por algo parecido, claro que la verdad es que tampoco me los imagino yendo a comprar Nesquik.
Lo de avisar a la policía se va quedando anticuado, mayormente porque la gente empieza a comprender que tampoco sirve de mucho. Por ejemplo, el juez José de la Mata no ha autorizado de momento una redada policial contra la familia Pujol porque piensa que las pruebas se han obtenido mediante un hackeo de los ordenadores de los sospechosos. Aunque Anticorrupción intentó procesar en su día al clan Pujol como una”organización criminal”, estos casos con tantos millones y tanta gente importante por en medio hay que llevarlos con sumo cuidado. A lo mejor, de seguir las pesquisas, podrían encontrar algo ilegal. O lo que es peor, algo gubernamental. La policía llevaba meses investigando los negocios millonarios de los Pujol en África, intentando probar un delito continuado de cohecho, tráfico de influencias, falsificación de documentos públicos y blanqueo de capitales, pero el juez de la Mata ha dicho que no hay nada, que se tomen un Nesquik. Ya se sabe que donde no hay mata, no hay patata.
Vista desde esta perspectiva del Nesquik, la actualidad en España toma de repente un suculento color achocolatado. El conductor de un autobús escolar que volcó el vehículo accidentalmente en Fuenlabrada ha sido detenido tras dar positivo por Nesquik. Para algunos, el hecho de que en los botes de Nesquik se encuentre casualmente cocaína explica bastantes cosas de la conducta aparentemente inexplicable de Errejón. Para otros, todavía no está claro si Pedro Sánchez era un envase de Nesquik adulterado con farlopa o un contingente de farlopa adulterado con Nesquik. Para cualquiera con sentido común y ojos en la cara, el incidente del Nesquik resume a la perfección no sólo la pasada legislatura sino también la trama Gürtel, el caso Bárcenas, la Púnica y los innumerables casos aislados de corrupción que hacen del PP un donut que es todo agujero.

Con su infalible olfato de cazatalentos, Esperanza Aguirre fue eligiendo los colaboradores más nutritivos en las mejores estanterías del libre mercado; luego abrió el bote y se encontró dentro un cuarto de kilo de Granados. Entre ángeles de la guarda, medallas a la Virgen, y nombramientos a Marhuenda, da la impresión de que el ex ministro Fernández Díaz desayunaba cada mañana litro y medio de Nesquik. No hay otra justificación a las varias e hilarantes ruedas de prensa que dio Cospedal que una alarmante afición al mismo proveedor de cacao en polvo. En cuanto a la tesorería del partido, por lo que sale publicado día a día en los periódicos podían haberla teledirigido desde el cártel de Medellín. Conste que este artículo ha sido escrito sin una sola gota de Nesquik.

sábado, 21 de enero de 2017

La política de quedar bien - Fernando Ónega

La política de quedar bien - Fernando Ónega

El Gobierno español está demostrando una interesante habilidad: la de responder con alguna iniciativa a los problemas que se le plantean a la sociedad. Es decir, que hace un hueco en su agenda a aquello que en tiempos de Carrero Blanco se llamaba «la política de las cosas». ¿El precio de la luz se dispara? El ministro de Energía ordena que haya más gas disponible. No resuelve mucho, pero es noticia y muestra una sana inquietud, en la esperanza de que el pueblo la aprecie. ¿Hay que ordenar el follón de la devolución de las cláusulas suelo? Llama a Ciudadanos y al PSOE y les ofrece pactar un decreto-ley, que debe ser el primer decreto pactado en España, que para eso estamos en la legislatura del diálogo, como ayer la volvió a bautizar el portavoz Méndez de Vigo. ¿Se monta un cirio descomunal en las carreteras y en los trenes por la nieve? Como ya les pasó a todos los ministros de Fomento, el actual se ofrece a hablar en todas las emisoras de radio, acude a la rueda de prensa del Consejo de Ministros y pide disculpas a los perjudicados. Esa es la siguiente norma en el libro de estilo del gobierno, sobre todo después de lo del Yak: si algo sale mal, o si algo no lo puedes resolver, pide disculpas al contribuyente; no cuesta nada y quedas como un señor. O una señora.
El Gobierno, pues, ha descubierto el arte de quedar bien. Sobre todo, si esa práctica no afecta a los Presupuestos, que ahí hay que pedir permiso a don Cristóbal Montoro, y don Cristóbal se rige por otros mandamientos que se resumen en dos: gastar poco y no fastidiar el déficit. Pero no crean ustedes que es un arte fácil. Se requiere sensibilidad social, sensores que capten las inquietudes populares, capacidad de comunicación para no caer en la demagogia y no temer el fracaso si el decreto de cláusulas suelo no evita los recursos judiciales o el gas no abarata el recibo de la luz. Lo que se valora es la intención.

El resto lo aporta la oposición. La que podría poner en aprietos, que es la socialista, no está para juegos florales, no sea que a Rajoy se le ocurra convocar elecciones. Y Unidos Podemos está a lo que digan los periódicos. Cuando los periódicos llevan algo a portada, allá van Pablo Iglesias y asociados y convocan al ministro de turno. Ayer mismo era noticia que cinco ministros, cinco, eran forzados a intervenir en el Congreso. Después viene una curiosa pelea entre el ministro que dice que va a petición propia y la oposición que dice que va obligado, pero eso es lo de menos: la siguiente norma del libro de estilo ordena que los ministros comparezcan mucho, porque esas batallas las suele ganar el Gobierno, que tiene todos los datos, y es una oportunidad de salir en televisión. El arte de quedar bien.

martes, 17 de enero de 2017

Más claro, Bárcenas - David Torres

Más claro, Bárcenas - David Torres

De todas las proezas financieras realizadas por el PP, que son un montón, ninguna más asombrosa que los milagros de Bárcenas. Rato reactivó la economía nacional y de paso abrillantó la propia, pero, entre campanazos en la Bolsa y bañadores transparentes, nadie entendió ese sacrificio personal que culminó en un coche patrulla con un policía empujándole paternalmente la nuca a la hora del telediario. Aznar dirigió con mano firme el auge del ladrillismo sólo para poder casar a su hija en un bodorrio imperial que, por el número de imputados que acudieron a ella, rivalizaba con un enlace de los Corleone o los Tataglia. Llegan a celebrar la boda ahora y la mitad de los invitados tienen que llevar chaqué a rayas. Sin embargo, con ser impresionantes, todas estas apoteosis palidecen ante la mera enumeración de los milagros barcenianos.
Bárcenas multiplicaba los panes y los peces de tal modo que deja en ridículo a los evangelistas. No hay manera de explicarse de dónde salieron los 22 millones de euros que guardaba en Suiza en una fundación panameña. Las autoridades suizas aseguraron a la Audiencia Nacional que no cabía la más mínima sospecha de que Bárcenas era el beneficiario; de esa información hace ya dos años y a estas alturas tampoco nadie sabe ni de dónde salieron ni dónde han ido a parar esos 22 millones. Puesto que no hay manera de explicar, lo mejor es no explicar nada. La gracia de los magos reside en no desvelar el truco, igual que cuando David Copperfield trocea a una voluntaria del público para después volverla a armar por secciones.
Pero David Copperfield es una mierda de mago al lado de Bárcenas. Lo máximo que ha hecho el genio de New Jersey es borrar la Estatua de la Libertad delante de unas cuantas docenas de testigos. La desaparición duró apenas unos minutos y los testigos tenían los ojos vendados. Para hacerlo necesitó una plataforma móvil, un juego de luces y un montón de cámaras de televisión. En cambio, Bárcenas logró volatilizar la tesorería entera del PP durante varios años seguidos y ante las mismísimas narices de líderes del partido, mandos intermedios, secretarios, contables, señoras de la limpieza y todo el ministerio de Hacienda. El truco del almendruco está certificado por otro testimonio fuera de toda duda: el de Pablo Casado, cuñado portavoz, quien dice que su partido siempre ha negado la existencia de una contabilidad en B, aunque cuando el PP daba lecciones sobre financiación ilegal mediante presentaciones de powerpoint, él estudiaba COU. Al igual que aquel célebre monólogo cómico de Cospedal, en el PP todo se produce del mismo modo que el finiquito de Bárcenas: en diferido y en forma de simulación.

La Audiencia Nacional sigue empeñada en que el mago desvele el truco, pero no lo va a conseguir. Ya se lo dijo el presidente del gobierno en un sms cuajado de cariño: “Luis, nada es fácil, pero hacemos lo que podemos. Ánimo”. Después ese cariño, inexplicablemente, se esfumó. Tampoco sería extraño que Bárcenas desapareciera del todo cualquier día de éstos. De momento, en sus últimas declaraciones desde el banquillo, el ex tesorero ha desvelado que no existía una caja B sino una “contabilidad extra contable” de “fondos no oficiales del partido” nutrida de “donativos no finalistas” aportados por los empresarios que “querían echar una mano”. Más claro, Bárcenas.

No nos casamos con nadie - Ánxel Vence

No nos casamos con nadie - Ánxel Vence

Solo una de cada cinco nuevas parejas se casó por la Iglesia el pasado año, pero esto ya casi no es noticia por más que lo diga el INE. Tanto da si por lo civil, lo religioso o lo criminal, lo que está cayendo en realidad es el número de matrimonios, cifra que en el último medio siglo sufrió un bajón del 56 por ciento. Cuando un español dice que él no se casa con nadie, hay que tomarle la frase al pie de la letra.
En lo que va de siglo, que no es mucho, la cifra ha descendido desde los 216.000 casorios del año 2000 a los poco más de 165.000 que se oficializaron en el altar, el juzgado o las dependencias municipales en el 2015.
Llama aún más la atención que las bodas eclesiásticas bajasen del 75 por ciento que representaban hace dieciséis años a tan solo el 22 por ciento del último cómputo estadístico. Se conoce que entre el hedonismo, el botellón y las redes sociales nos estamos haciendo algo apóstatas.
Tampoco se trata de una novedad, aunque lo parezca. Las parejas acuden cada vez menos al cura, pero incluso cuando lo hacían de forma mayoritaria, la verdadera ceremonia se oficiaba en el banco. El sagrado vínculo de la hipoteca era -y sigue siendo- mucho más fuerte que los votos formulados ante el párroco, el juez o el concejal en representación del alcalde.
Parece lógico. Un préstamo hipotecario a veinte o treinta años de amortización fija con exactitud el plazo mínimo de duración de un matrimonio. Atados por el piso y las cuotas mensuales de la hipoteca, los contrayentes tienen miles de razones para seguir unidos frente a las tentaciones de tarifar e irse cada uno por su lado.
No es de extrañar, por tanto, que los consortes se desposen tras la pertinente bendición del ejecutivo bancario que les concede la hipoteca. La posterior elección entre la vía religiosa o la civil para perpetrar el casamiento es ya un detalle accesorio y puramente ornamental que tan solo interesa a los contables del Instituto Nacional de Estadística.
Abona esta hipótesis la fuerte bajada en el número de divorcios que se produjo tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, que tanto dificultó la venta -hasta entonces rápida y productiva- de una vivienda. Unidos por la hipoteca para lo bueno y lo malo, en la salud y en la enfermedad, a los cónyuges víctimas del desamor no les quedó otra salida que la de aguantarse. Fue así como la crisis del ladrillo hizo más por la estabilidad del matrimonio que las frecuentes prédicas y reprimendas de los obispos.
Infelizmente, la posterior crisis de la banca podría haber hecho perder también la fe en las hipotecas a los españoles que hasta entonces creían en ellas con devoción inquebrantable. Tal vez consciente de ello, el gobierno de Rajoy -conservador y de vocación marital- trató de facilitar aún más el matrimonio con una ley que permite a los españoles casarse también ante un notario. Pero ni por esas.

El número de enlaces no ha parado de menguar en los últimos años: y tanto da a estos efectos que se trate de bodas santificadas por el cura o celebradas por un representante del Estado. Escépticos con el gobierno, la banca, la Iglesia y las instituciones en general, los españoles han decidido no casarse con nadie. No hay más que ver las estadísticas.

miércoles, 11 de enero de 2017

Surrealismo: muelle y vela - Raúl del Pozo

Surrealismo: muelle y vela - Raúl del Pozo

El Surrealismo marcó el acento sobre la sexualidad con sus mujeres violonchelos y sus camas redondas. Invocaron al Marqués de Sade y proclamaron que la familia y el padre eran los culpables de la neurosis. Sus artistas erotómanos desnudaron el siglo. Decía Camilo José Cela que llegaron con una obra cargada de sugerencias eróticas y la razón de que esto fuera así se basaba en el hecho de que sus dos impulsores -Aragón y Bretón- fueron estudiantes de Medicina y admiradores de Freud. En el París de 1924 dejaron en libertad el subconsciente y practicaron un amor libre y fantástico.
Claro que ese desenfreno no llegaba al extremo de la sexualidad que hoy se practica en el Madrid de Felipe VI. Aquí, los adolescentes han superado la cama redonda para entregarse a la ruleta sexual del "muelle" -revelado por EL MUNDO-, donde los púberes se sientan en una silla y las chicas se ponen encima y se dejan penetrar durante 30 segundos; luego van cambiando de cabalgadura y pierde el chico que eyacule primero. Las niñas de Madrid están en la vanguardia de la movida sexual y no se inspiran en los surrealistas, sino en la eterna copla barroca: "La niña que quiere a dos/ no es tonta, que es advertida;/ si se le apaga una vela,/ otra le queda encendida".
Los surrealistas eran tan promiscuos y más raros. Cuenta Luis Buñuel las dificultades de Salvador Dalí para relacionarse con las mujeres y es famosa su versión de la vida sexual del pintor: «Sedujo a muchas mujeres, en especial a mujeres norteamericanas, pero estas seducciones acostumbraban habitualmente a consistir en hacerlas acudir a su apartamento, desnudarlas, freír un par de huevos, colocarlos en los hombros de la mujer y ponerlas de patitas en la calle sin haber articulado ni una sola palabra».
El Surrealismo convirtió al París de las entreguerras en una bacanal y se salvó del exterminio de las Vanguardias. Y ahora vuelve hasta el punto de que «surrealista» fue elegida como palabra del 2016 por Merriam-Webster, editorial de diccionarios que fijan los vocablos más consultados, aunque en este caso no se refiere al movimiento artístico, sino más bien al movimiento pánico-dadaísta que han suscitado los sucesos irracionales, absurdos, sin sentido, disparatados. El mayor aumento de búsquedas de surrealismo en ese diccionario llegó en noviembre, el día en que Donald Trump pasó a ser candidato a la Presidencia, después de conocerse su política sexual: «Si eres famoso puedes coger a las mujeres por el coño». Era surrealista, no un león en el armario, sino un lobo en la Casa Blanca que se va a comer a los mexicanos.

Para Borges los surrealistas fueron unos charlatanes. Pla dice que forman parte de la propaganda editorial francesa, "en general, falsa, por no decir infecta". Pero la búsqueda de un salón en un lago sigue siendo el sueño de los poetas. Los surrealistas apoyaron en un principio al marxismo con dos consignas resumidas en una: transformar el mundo, transformar la vida. No se transformó el mundo del todo, sí el arte y el amor gracias a aquella constelación de talento.

El cumpleaños del iPhone - Isabel Vicente

El cumpleaños del iPhone - Isabel Vicente

No voy a compararla yo con la fecha de la caída de Constantinopla o la de la Revolución Francesa, pero es posible que en los libros de Historia futuros -al igual que estos acontecimientos marcan el paso de la Edad Media a la Moderna y de esta a la Contemporánea-, el 9 de enero de 2007 suponga un antes y un después. Por si no se acuerdan, ese día, del que anteayer se cumplieron diez años, Steve Jobs presentaba el primer iPhone convirtiendo los teléfonos móviles en miniordenadores con los que poder navegar por internet, recibir correos y oír música. Lo de hablar era lo de menos.
Diez años después, millones de personas no sabríamos vivir sin nuestro aparatito con el que buscamos un restaurante, vemos cuánto va a tardar el autobús, hablamos con la mamá, le reenviamos a la familia el vídeo de la actuación de fin de curso de la nena, cotilleamos la página de Facebook del exnovio, nos informamos de la última "boutade" de Aznar, jugamos a Pokémon Go, vemos si ha marcado el Barça, nos enteramos del embarazo de la prima Nuria, hacemos las fotos del viaje a Roma, ponemos el horno desde el trabajo, vemos al peque en la guardería, aprendemos inglés o comprobamos cómo nos quedaría el corte de pelo Bob, solo por nombrar algunas de las miles de cosas que puede hacer el cacharrito este.
Recordaban anteayer en la tele que la presentación de aquel primer iPhone que puso las bases de todos los teléfonos inteligentes posteriores no estuvo exenta de polémica. Por ejemplo, Steve Ballmer, directivo de Microsoft, tuvo una metedura de pata histórica cuando auguró que el iPhone no tendría futuro. Diez años después, los smartphones, y en general las nuevas tecnologías, han cambiado la forma de comunicarnos, de trabajar, de informarnos o de divertirnos.

Otra cuestión es si esto es bueno o es malo. ¿Somos más felices? ¿Tenemos más calidad de vida? ¿Trabajamos mejor? Muchos de ustedes dirán que no. Yo, ¿qué quieren que les diga? Disponer de toda la información y conocimientos en el bolsillo es impagable y además, con los críos repartidos por el mundo, no puedo más que agradecer la facilidad con la que contacto con ellos si me entra un ataque de añoranza. Ante eso, estar más localizable, perder intimidad o sufrir una taquicardia si olvido el móvil en casa son minucias.

viernes, 6 de enero de 2017

La lotería negativa - Juan José Millás

La lotería negativa - Juan José Millás

Dice el médico que vuelva a casa y que no salga, que los ojos me pican por la polución, y los tobillos también, lo mismo que la espalda y la garganta. Dice que nada de antibióticos, que me compre un humidificador y que me haga fuerte en mi cuarto de trabajo, que no abra las ventanas ni para ventilarlo y que le llame por teléfono en unos días, por si necesitara una botella de oxígeno. Vivo en Madrid, más bien en las afueras. Desde el parque por el que suelo caminar a primera hora de la mañana se aprecia perfectamente la boina de basura negra que se respira en la ciudad. La boina también está en mi barrio, pero no se ve cuando te encuentras dentro de ella. Has de tomar distancia para adquirir una perspectiva de la vida, incluso una perspectiva de las heces flotantes. Esta mañana he escuchado toser a un perro y tenía la misma tos que un fumador, pobre.
Lo que me pregunto es qué hago yo sin fumar, con la compañía que me hacía el tabaco. De un tiempo a esta parte, todo me sabe a polución, a humo, pero no a humo de Marlboro o de Camel, sino a humo de Seat Toledo o de Toyota. Digo yo de fumar por combinar sabores, pero dice el médico que no empeore las cosas, no sé si hacerle caso. De hecho, no se lo hago porque al salir de la consulta tropiezo con un amigo que va por la calle con un Winston encendido entre los dedos y le pido una calada.
- ¿Estás dejándolo? -pregunta.
- Creo que estoy cogiéndolo -contesto.
Hablamos de la polución, de las restricciones de tráfico, de si la matrícula de nuestros coches es par o impar. Entre tanto nos vamos pasando el cigarrillo. Me pide que no fume con ansia, porque se calienta mucho el cilindro y lo que más daño hace a los pulmones es el calor. Otros dicen que es el papel. Otros mantienen que la nicotina. El cigarrillo nos dura medio minuto y entramos a comprar lotería en un establecimiento del Estado. Él la compra terminada en par y yo en impar. Luego nos las intercambiamos. Me pregunta que de dónde vengo y le digo que del médico, así que enciende otro cigarrillo que compartimos también, para que nos toque a los dos la lotería.

La lotería negativa.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Dolors Montserrat:«Antes la Sanidad era más injusta y no se quejaba nadie»

Dolors Montserrat:«Antes la Sanidad era más injusta y no se quejaba nadie»

Llega a un ministerio con escaso presupuesto y competencias transferidas, pero en el que cualquier iniciativa tiene un gran impacto social. Sus primeras medidas: una ley contra el consumo de alcohol en menores y un copago más justo para los pensionistas

Dolors Montserrat:«Antes la Sanidad era más injusta y no se quejaba nadie»
Dolors Montserrat habla rápido, con la intensidad de alguien que siente que le faltará tiempo para sacar adelante su proyecto. Ajena al mundo sanitario, esta abogada de 43 años que rebosa cercanía, representaba el rostro más joven y centrista del Partido Popular. Ahora es también la cuota catalana del último Ejecutivo de Rajoy, un cupo que asumió desde el primer día —«Quiero ser el acento catalán de este gobierno», dijo en su toma de posesión–. Al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad llega dispuesta a insuflarle nueva vida, tras unos años convulsos con la ministra Ana Mato y dos sucesores de paso, Alfonso Alonso y Fátima Báñez.

—Acaba de presentar en el Congreso un ambicioso plan de gobierno ¿Cómo hará para que no quede en un programa de buenas intenciones?

—Creo que hace falta mucha organización en Sanidad. Necesitamos, por ejemplo, una puerta única compartida por los servicios sanitarios y sociales. Estamos enviando a personas a los hospitales cuando puede que lo que necesiten es un centro sociosanitario o una residencia. Con los mismos recursos podremos llegar más lejos.

—Ha anunciado un plan para reducir las listas de espera. ¿Cómo piensa atajarlas? ¿Con más médicos, más quirófanos a pleno rendimiento...?

—La base del plan de listas de espera será el portal de transparencia del sistema nacional de salud. Nos dará un diagnóstico de la situación. Queremos que las comunidades autónomas vuelquen toda su información: las consultas, las pruebas que hacen, los profesionales sanitarios que tienen... Necesitamos tener un mapa del sistema de salud y copiar lo que ya se está haciendo en algunas comunidades y sabemos que funciona. Conocer es mejorar, que nadie tenga miedo.

—¿Sospecha que las comunidades están maquillando sus listas de espera?

—No, no lo creo. Simplemente quiero que seamos más transparentes para mejorar. El Ministerio de Sanidad quiere cohesionar, no centralizar.

«La financiación autonómica debería tener un apartado especial para sanidad»
—El Gobierno reparte un dinero que las comunidades gastan como desean. ¿Es partidaria de que la sanidad tenga un presupuesto finalista?

—No, sería demasiado rígido. Sí creo que la financiación autonómica debería contar con un apartado especial destinado a la sanidad para garantizar que se cumple, al menos, con lo acordado en el consejo interterritorial de salud.

—El Congreso está a favor de corregir la reforma que dejó a los «sin papeles» sin tarjeta sanitaria y puso copago farmacéutico a los pensionistas. ¿La derogará?

—No, no voy a derogarla. Ahora el sistema sanitario es más universal. Antes los parados que perdían el desempleo no tenían derecho universal al sistema sanitario y esto es la pura realidad. Antes la sanidad era más injusta y no se quejaba nadie y ocurría con el PSOE gobernando. Yo me pregunto dónde estaban entonces las izquierdas. Si los grupos parlamentarios quieren derogar el real decreto que sean ellos los que digan a los parados que se van a quedar sin sanidad, no voy a ser yo.

«Si los grupos parlamentarios quieren derogar la reforma sanitaria que le digan a los desempleados que se quedarán sin sanidad»
—Y el copago farmacéutico de los pensionistas, ¿se eliminará?

—No, pero se revisará. Ahora se paga en función de la renta y reconocemos que no es justo que paguen lo mismo los que tienen una renta de 18.000 que los de 100.000 euros. Se establecerán tres tramos: uno para los que ganan de 0 a 18.000 euros, otro de 30.000 a 60.000 y de 60.000 a 100.000 euros. El copago farmacéutico siempre ha existido, aunque ahora parezca que ha sido Rajoy quien lo puso. El actual es más justo porque los desempleados que pierden la prestación por desempleo no pagan por sus medicinas y antes pagaban el 20 por ciento.

—Su primera medida como ministra fue anunciar una ley del alcohol, una iniciativa en la que fracasaron sus predecesores. ¿No teme las presiones de la industria?

—No, porque entienden que es una ley solo para menores. No va a ser parecida a otros proyectos anteriores. Los anteriores eran muy intervencionistas. A mí no me interesa que se regule la distancia entre un bar y un colegio o un recinto deportivo. Lo importante es que no se venda alcohol a menores.

—Sí se ha pedido que se regule la publicidad del alcohol. ¿Lo hará?

—No lo tengo claro aún. Debo escuchar a todos los sectores implicados. Quiero una ley con el máximo consenso posible, porque si no, no saldrá adelante y nuestros hijos seguirán bebiendo en la calle.

«Nos plantearemos sanciones económicas para los padres de los menores que se nieguen a ir a cursos de sensibilización»
—Sin prohibiciones y sanciones es difícil que una norma se cumpla.

—Es cierto, pero tengo claro que debemos concienciar a la sociedad. Que si alguien ve a un menor beber en una plaza, llame a la policía y que el agente pueda pedirle el DNI y hacerle un control de alcoholemia. No se va a detener a nadie, aunque si da positivo se llamará a los padres o tutores para informarles que su hijo está bebiendo. Si dan un móvil falso, la Policía acompañará al chaval a su casa y la familia recibirá un aviso para acudir a un curso de sensibilización con su hijo, similar a los que hace Tráfico. Habrá algún padre irresponsable que se niegue a ir, entonces, si el chico es reincidente, quizá haya que plantearse algún tipo de sanción económica. Imagínese que lo pillan cinco veces bebiendo y no van al curso. Entonces puede que se planten sanciones, pero no quiero que sea una ley coercitiva sino de sensibilización.

—¿Endurecerán las multas para los locales que vendan a menores o para los adultos que lo compren para ellos?

—Esto último es más difícil, pero sí queremos que el que venda a un menor tenga una sanción grave. Revisaremos las multas actuales con Interior.

—A muchos les sorprendió que una ministra de Sanidad anunciara un Erasmus nacional, incluso parece que al propio titular de Educación

—Soy ministra de Sanidad pero también la ministra de los jóvenes. Creo que la movilidad juvenil favorecerá una generación de jóvenes más emancipada, emprendedora, solidaria y con una visión global de España. Ayudará a crear cohesión territorial. Si un chaval de cuarto de la ESO se va a Irlanda a estudiar y se le convalida el curso a la vuelta, no entiendo por qué no va a poder hacerse cuando se vaya a un instituto de otra comunidad autónoma.

—¿No tendría más sentido hacer un esfuerzo para que nuestros hijos aprendan otro idioma en otro país?

—Planteo un programa voluntario, dejémoslo a la elección de los padres. No sabe la cantidad de mensajes que he recibido aplaudiendo la iniciativa.

—Quizá lo ha propuesto pensando más en los alumnos de comunidades nacionalistas

—No, lo hice pensando en todos. Lo bonito de este programa es que será un intercambio, puro y duro, que no llevará una beca asociada. La idea es que los colegios se pongan de acuerdo e intercambien plazas que les queden libres, como ya hacen algunos colegios con instituciones extranjeras. A lo mejor hay un padre que quiere que su hijo recupere sus raíces y estudie en la comunidad donde nació.

—Cada vez más parejas españolas acuden fuera de España en busca de un «vientre de alquiler». ¿Está en la agenda del Gobierno regularizarlo?

—Cada partido político deberá hacer antes su debate interno. Cuando tengan un posicionamiento claro, como ministra de Sanidad, propondré al Comité de Bioética de España que haga un informe para tomar una decisión.

—Y ahora ¿cuál es su opinión?

—No la tengo formada. Lo que tengo claro es que bajo ningún concepto se debe apoyar la mercantilización del cuerpo de la mujer.

—Entonces ¿vería con buenos ojos una maternidad subrogada que funcionara de forma altruista, como las donaciones de sangre o de órganos?

—No lo sé. Insisto, los partidos deben hacer su debate interno, yo también. Sí pienso que deberíamos regular mejor el actual registro de gametos.

«Debemos regular mejor el actual registro de donantes de óvulos y esperma»
—¿Le preocupa que un donante de esperma o de óvulos pueda donar sin control en varias clínicas?

—Me preocupa encontrarnos con un problema grave. Para dar seguridad a las familias debemos regular muy bien y de forma estricta para que no nos encontremos con problemas como los que ya se han visto. Creo que fue en el Reino Unido donde una pareja tuvo un hijo sin saber que eran hermanos.

—¿Se siente doble cuota en este Gobierno, por catalana y mujer?

—No. Bueno, puede que por ser catalana, pero no por ser mujer. El Partido Popular es un partido de grandes y muchas mujeres.

—¿No es partidaria de las cuotas?

—No creo en las cuotas, pero todavía son necesarias para llegar a la igualdad real.

«Mi niño me dice: "Recuérdale a Rajoy que tienes un hijo en Barcelona"»

En San Sadurní de Noya, su pueblo natal, Dolors Montserrat es solo «Dolo», la hija de otra Dolors Montserrat, una histórica diputada del PP en Cataluña. Allí, en esa tierra de cava paladeó el sabor de la huerta y hoy, asegura, mantiene el gusto por los alimentos naturales, sin procesar. Se define como una persona sana. Nunca ha fumado, sigue al máximo la dieta mediterránea, le encanta montar en «bici» y se relaja con bikram yoga, una variedad del yoga que consiste en practicar asanas (ejercicios) en una habitación climatizada a 40 grados. En realidad, lo practicaba porque desde que Mariano Rajoy le nombró ministra de Sanidad ha sido incapaz de encontrar un hueco en su agenda. «A partir de enero, seguro que lo encontraré».

Dolors Montserrat es también madre en solitario de un niño que está a punto de cumplir seis años y aún no entiende muy bien lo que significa ser ministra. «Yo prefiero decirle que soy abogada porque esa es mi profesión; la política es un servicio público. Pero él me dice que no todos los abogados salen en la televisión. Cuando me nombraron le expliqué que mi jefe Rajoy me había dado más trabajo y él me contestó: “¿Más?, vale mamá, pero recuérdale a Rajoy que tienes un hijo en Barcelona”. Ahora cuando me ve en la tele pide que cambien el canal».

Al Ministerio le dedica su vida de lunes a viernes. Cuando termina el Consejo de Ministros corre hasta el puente aéreo para llegar a tiempo a buscarle a la salida del cole. «Ese tiempo, hasta que le dejo otra vez el lunes por la mañana en el colegio es solo para él. Le doy tiempo de calidad, frente a cantidad». El peor momento de la semana es cuando toca hacer la maleta para volver a Madrid, una maleta pequeña para no facturar en el avión con ropa para cinco días que cada vez le cuesta más cerrar.

En Madrid aún no le ha dado tiempo a personalizar su despacho. Tan solo un par de fotografías -con su madre y de su primer consejo de ministros- y una pequeña bandera catalana junto a la europea y española para dejar claro que ella es el acento catalán del Ejecutivo de Rajoy.