viernes, 24 de junio de 2016

Quite esas fotos - Antonio Burgos

Quite esas fotos - Antonio Burgos

Las fotos escandalosas del "Orgullo" en plena Avenida
Era un liberal. Fue el primer director que tuve en esta Casa, donde entré como alumno en prácticas de la Escuela Oficial de Periodismo (becario, se diría ahora), por recomendación de don José Acedo Castilla, presidente del muy monárquico Círculo Balmes. Aquel mi primer director de ABC se llamaba don Joaquín Carlos López Lozano. Como mi recomendante, era académico de Buenas Letras. Y era o había sido muchas cosas más, aparte de director de ABC: presidente de la Diputación, del Ateneo y de la Junta del Puerto. Fue muy influyente en Sevilla. Pero, sobre todo, un liberal. Fue quien me mandó a hacerle una entrevista en el Alfonso XIII a don José Yanguas Messía, último ministro vivo del Rey que daba nombre al hotel. Y un 1º de Mayo (entonces disfrazado como Fiesta de San José Obrero) me mandó al Cine Emperador, a hacer la información de un acto de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica), encargándome de que destacara el discurso de un muchacho de la Hispano Aviación que ya apuntaba maneras en el sindicalismo y que se llamaba Eduardo Saborido.
Y este gran liberal, al que durante la II Guerra Mundial le había leído media Sevilla en "El Correo" sus comentarios aliadófilos sobre el curso del conflicto, firmados como "Roberto de Arenzaga", cuando en la Redacción hacía el gran José Antonio Blázquez alguna broma sobre asuntos de la Piompa, cortaba las risas de todos muy solemnemente, proclamando:
-- Señores, cada cual es empresario de su culo y puede organizar en él los espectáculos que tenga por conveniente.
Me he acordado de López Lozano cuando he visto en la Avenida a los padres con niños, escandalizados porque, ante las fotos de los paneles colocados por el Ayuntamiento del aparentemente moderado Juan Espadas, las criaturas les preguntan:
-- Papá, ¿por qué están besándose en la boca esos dos marineros?
Sé lo que les pide el cuerpo a muchos padres. Decirles a los niños:
-- Por eso mismo, hijo, porque son unos pedazos de mari...neros.
Pero no lo dice nadie, porque entonces lo denuncian como si fuera Cañizares. Hay un "cordón sanitario" contra la moral, las buenas costumbres, la ética, la familia tradicional y la Iglesia, donde toda provocación tiene su asiento : Si te opones, ya se sabe: eres un facha. Aquí lo progresista es poner en plena Avenida la repugnante foto de un señor enseñando literalmente el culo y dando el espectáculo. En lo que vuelvo a López Lozano. Ante el escándalo de esas fotos cochinas de la Avenida, seguramente Lozano diría:
-- Cada cual es empresario de su culo y puede organizar en él los espectáculos que tenga por conveniente. Ojo, señores, "en él", pero no "con él" y en plena Avenida, ante tanta gente, que puede pensar de otra forma acerca de los aprovechamientos y usos de la retambufa que tiene una minoría. Eso choca y rechina a una mayoría que merece, cuanto menos, tanto respeto como ellos.

¡Y menos mal que ya fue el Corpus! ¿Se imaginan la Custodia pasando por la Avenida entre esas fotos del llamado Orgullo? Espero que este alcalde que pasa por moderado, aunque puesto en el sillón por los radicales del Pacto de Perdedores, quite cuanto antes esas fotos. No por homofobia, líbrenos Dios, sino por un elemental buen gusto. ¿No exigen ellos respeto para sus modos de entender el amor? Con estas líneas se lo concedo y rubrico a estos señores, que están en su derecho de actuar en privado como les salga del alma. Pero su libertad debe acaba donde empieza la de los demás: en la Avenida. Justo en la difícil frontera de la decencia y del buen gusto. Dos razones de peso por las que espero que el alcalde Espadas mande retirar imediatamente de la Avenida esas escandalosas fotos cochinas. No que las queme, no. Que se las lleven a la Alameda, que allí estarán en todo lo suyo.

Quite esas fotos - Antonio Burgos


Quite esas fotos - Antonio Burgos


Quite esas fotos - Antonio Burgos

Quite esas fotos - Antonio Burgos

Las fotos escandalosas del "Orgullo" en plena Avenida
Era un liberal. Fue el primer director que tuve en esta Casa, donde entré como alumno en prácticas de la Escuela Oficial de Periodismo (becario, se diría ahora), por recomendación de don José Acedo Castilla, presidente del muy monárquico Círculo Balmes. Aquel mi primer director de ABC se llamaba don Joaquín Carlos López Lozano. Como mi recomendante, era académico de Buenas Letras. Y era o había sido muchas cosas más, aparte de director de ABC: presidente de la Diputación, del Ateneo y de la Junta del Puerto. Fue muy influyente en Sevilla. Pero, sobre todo, un liberal. Fue quien me mandó a hacerle una entrevista en el Alfonso XIII a don José Yanguas Messía, último ministro vivo del Rey que daba nombre al hotel. Y un 1º de Mayo (entonces disfrazado como Fiesta de San José Obrero) me mandó al Cine Emperador, a hacer la información de un acto de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica), encargándome de que destacara el discurso de un muchacho de la Hispano Aviación que ya apuntaba maneras en el sindicalismo y que se llamaba Eduardo Saborido.
Y este gran liberal, al que durante la II Guerra Mundial le había leído media Sevilla en "El Correo" sus comentarios aliadófilos sobre el curso del conflicto, firmados como "Roberto de Arenzaga", cuando en la Redacción hacía el gran José Antonio Blázquez alguna broma sobre asuntos de la Piompa, cortaba las risas de todos muy solemnemente, proclamando:
-- Señores, cada cual es empresario de su culo y puede organizar en él los espectáculos que tenga por conveniente.
Me he acordado de López Lozano cuando he visto en la Avenida a los padres con niños, escandalizados porque, ante las fotos de los paneles colocados por el Ayuntamiento del aparentemente moderado Juan Espadas, las criaturas les preguntan:
-- Papá, ¿por qué están besándose en la boca esos dos marineros?
Sé lo que les pide el cuerpo a muchos padres. Decirles a los niños:
-- Por eso mismo, hijo, porque son unos pedazos de mari...neros.
Pero no lo dice nadie, porque entonces lo denuncian como si fuera Cañizares. Hay un "cordón sanitario" contra la moral, las buenas costumbres, la ética, la familia tradicional y la Iglesia, donde toda provocación tiene su asiento : Si te opones, ya se sabe: eres un facha. Aquí lo progresista es poner en plena Avenida la repugnante foto de un señor enseñando literalmente el culo y dando el espectáculo. En lo que vuelvo a López Lozano. Ante el escándalo de esas fotos cochinas de la Avenida, seguramente Lozano diría:
-- Cada cual es empresario de su culo y puede organizar en él los espectáculos que tenga por conveniente. Ojo, señores, "en él", pero no "con él" y en plena Avenida, ante tanta gente, que puede pensar de otra forma acerca de los aprovechamientos y usos de la retambufa que tiene una minoría. Eso choca y rechina a una mayoría que merece, cuanto menos, tanto respeto como ellos.

¡Y menos mal que ya fue el Corpus! ¿Se imaginan la Custodia pasando por la Avenida entre esas fotos del llamado Orgullo? Espero que este alcalde que pasa por moderado, aunque puesto en el sillón por los radicales del Pacto de Perdedores, quite cuanto antes esas fotos. No por homofobia, líbrenos Dios, sino por un elemental buen gusto. ¿No exigen ellos respeto para sus modos de entender el amor? Con estas líneas se lo concedo y rubrico a estos señores, que están en su derecho de actuar en privado como les salga del alma. Pero su libertad debe acaba donde empieza la de los demás: en la Avenida. Justo en la difícil frontera de la decencia y del buen gusto. Dos razones de peso por las que espero que el alcalde Espadas mande retirar imediatamente de la Avenida esas escandalosas fotos cochinas. No que las queme, no. Que se las lleven a la Alameda, que allí estarán en todo lo suyo.

Quite esas fotos - Antonio Burgos

Quite esas fotos - Antonio Burgos

Las fotos escandalosas del "Orgullo" en plena Avenida
Era un liberal. Fue el primer director que tuve en esta Casa, donde entré como alumno en prácticas de la Escuela Oficial de Periodismo (becario, se diría ahora), por recomendación de don José Acedo Castilla, presidente del muy monárquico Círculo Balmes. Aquel mi primer director de ABC se llamaba don Joaquín Carlos López Lozano. Como mi recomendante, era académico de Buenas Letras. Y era o había sido muchas cosas más, aparte de director de ABC: presidente de la Diputación, del Ateneo y de la Junta del Puerto. Fue muy influyente en Sevilla. Pero, sobre todo, un liberal. Fue quien me mandó a hacerle una entrevista en el Alfonso XIII a don José Yanguas Messía, último ministro vivo del Rey que daba nombre al hotel. Y un 1º de Mayo (entonces disfrazado como Fiesta de San José Obrero) me mandó al Cine Emperador, a hacer la información de un acto de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica), encargándome de que destacara el discurso de un muchacho de la Hispano Aviación que ya apuntaba maneras en el sindicalismo y que se llamaba Eduardo Saborido.
Y este gran liberal, al que durante la II Guerra Mundial le había leído media Sevilla en "El Correo" sus comentarios aliadófilos sobre el curso del conflicto, firmados como "Roberto de Arenzaga", cuando en la Redacción hacía el gran José Antonio Blázquez alguna broma sobre asuntos de la Piompa, cortaba las risas de todos muy solemnemente, proclamando:
-- Señores, cada cual es empresario de su culo y puede organizar en él los espectáculos que tenga por conveniente.
Me he acordado de López Lozano cuando he visto en la Avenida a los padres con niños, escandalizados porque, ante las fotos de los paneles colocados por el Ayuntamiento del aparentemente moderado Juan Espadas, las criaturas les preguntan:
-- Papá, ¿por qué están besándose en la boca esos dos marineros?
Sé lo que les pide el cuerpo a muchos padres. Decirles a los niños:
-- Por eso mismo, hijo, porque son unos pedazos de mari...neros.
Pero no lo dice nadie, porque entonces lo denuncian como si fuera Cañizares. Hay un "cordón sanitario" contra la moral, las buenas costumbres, la ética, la familia tradicional y la Iglesia, donde toda provocación tiene su asiento : Si te opones, ya se sabe: eres un facha. Aquí lo progresista es poner en plena Avenida la repugnante foto de un señor enseñando literalmente el culo y dando el espectáculo. En lo que vuelvo a López Lozano. Ante el escándalo de esas fotos cochinas de la Avenida, seguramente Lozano diría:
-- Cada cual es empresario de su culo y puede organizar en él los espectáculos que tenga por conveniente. Ojo, señores, "en él", pero no "con él" y en plena Avenida, ante tanta gente, que puede pensar de otra forma acerca de los aprovechamientos y usos de la retambufa que tiene una minoría. Eso choca y rechina a una mayoría que merece, cuanto menos, tanto respeto como ellos.

¡Y menos mal que ya fue el Corpus! ¿Se imaginan la Custodia pasando por la Avenida entre esas fotos del llamado Orgullo? Espero que este alcalde que pasa por moderado, aunque puesto en el sillón por los radicales del Pacto de Perdedores, quite cuanto antes esas fotos. No por homofobia, líbrenos Dios, sino por un elemental buen gusto. ¿No exigen ellos respeto para sus modos de entender el amor? Con estas líneas se lo concedo y rubrico a estos señores, que están en su derecho de actuar en privado como les salga del alma. Pero su libertad debe acaba donde empieza la de los demás: en la Avenida. Justo en la difícil frontera de la decencia y del buen gusto. Dos razones de peso por las que espero que el alcalde Espadas mande retirar imediatamente de la Avenida esas escandalosas fotos cochinas. No que las queme, no. Que se las lleven a la Alameda, que allí estarán en todo lo suyo.

miércoles, 22 de junio de 2016

Por qué creo que este domingo va a ganar Unidos Podemos - Federico Quevedo

Por qué creo que este domingo va a ganar Unidos Podemos - Federico Quevedo

Hoy, a días, casi horas, de acudir a las urnas, tengo la certera impresión de que en el país de los ciegos el tuerto se lleva el premio. Y el tuerto es Podemos, y los ciegos todos los demás
Sé que compito con todas las encuestas, con la opinión de la mayoría de los expertos, con la certeza argumental de esos compañeros míos que van a las tertulias a defender los sacrosantos principios de Génova o de Ferraz –yo no lo hago, y así me va, a mucha honra-. Lo sé, y si al final me equivoco no pediré disculpas sencillamente porque me alegraré de haberme equivocado. Pero hoy, a días, casi horas, de acudir a las urnas, tengo la certera impresión de que en el país de los ciegos el tuerto se lleva el premio. Y el tuerto es Podemos, y los ciegos todos los demás.
Los últimos sondeos, esos que no se pueden publicar porque nuestra absurda y casposa ley electoral lo prohíbe, dicen que la coalición de Iglesias y Garzón está ya a tres puntos del PP, es decir, dentro del margen de error de todas las encuestas. Y la victoria o la no victoria se juega por muy pocos votos en un puñado de provincias. Pero, más allá de las encuestas, tengo la sensación de que este país, que el pasado 20 de diciembre ya dio un aviso a su clase política, en vista de que ésta hizo bastante poco caso, ahora tiene intención de castigarla severamente. Lo percibo. Lo presiento. Y ellos también lo perciben y lo presienten, y no hay nada que influya más en una victoria que las ganas de obtenerla, y debo decir que son los que transmiten con una mayor claridad y rotundidad ese deseo de ganar.
Los demás parecen haber llegado a esta campaña arrastrados por las circunstancias, sin ideas, sin proyectos, con líderes obsoletos y desgastados. Sólo Ciudadanos se salva de esa quema, y si Albert Rivera consigue transmitir esa misma ilusión en los días que restan de campaña, a lo mejor se puede evitar que el populismo dé el 'sorpasso', no ya al PSOE, sino a la política en general. Unidos Podemos ha conseguido focalizar toda la campaña. Su estrategia ha sido un éxito. Sus mensajes han calado. Su forma de comunicar es casi perfecta… Y ha habido pocas capas sociales a las que no hayan llegado con sus propuestas.
¿Por qué van a ganar? Porque les vota gente como usted y como yo. Gente muy normal. Nada de perroflautas, okupas y antisistema
De hecho, tan solo en la franja de edad más avanzada no son primera fuerza en la preferencia de los votantes. ¿Por qué van a ganar? Porque les vota gente como usted y como yo. Gente normal, muy normal. Nada de perroflautas, okupas y antisistema… Esos, probablemente, el domingo estén durmiendo la mona hasta la noche y no voten ni a su madre. No, ellos han conseguido que les vote la gente. Gente que, como usted y como yo, se las ha visto putas con la crisis y está hasta las narices de ver cómo los grandes partidos se han dedicado todo este tiempo a gobernar sin tener en cuenta a las personas.
El PP de Rajoy ha dejado de ser ese gran partido transversal capaz de llamar al voto desde el centro izquierda hasta la derecha, ese partido que refundó José María Aznar, y se ha convertido ni siquiera en la conservadora AP de Fraga, sino en una especie de gestoría de intereses. Y el PSOE ha dejado en la cuneta de su propio conflicto existencial todas sus siglas a partir de la P, permitiendo a Unidos Podemos ocupar un espacio que igual va desde el socialismo más auténtico hasta el liberalismo.
Habrá cientos de miles de personas que les voten sabiendo que no son lo mejor para este país. Pero quieren darles una patada en el culo a los demás
Lo que va a castigar el elector el domingo es la soberbia, el envanecimiento con el que los grandes partidos han demostrado desprecio hacia las personas, y por más que en la campaña electoral se vanaglorien de lo contrario y estrechen la mano de todo el que pasa por la calle, la realidad es que eso ya no engaña a nadie. La realidad es otra bien distinta, la realidad es que desde el mismo momento en el que los grandes partidos han abandonado la lucha de las ideas, de los contenidos, de los principios, y se han abocado al 'marketing' de lo simple, de lo banal, han perdido la batalla contra un partido que ha sabido manejarse en ese terreno con una maestría formidable.

¿Ganará Unidos Podemos el domingo? No lo sé, ojalá me equivoque, porque no creo que sea lo mejor para este país, pero les digo una cosa: habrá cientos de miles de personas que les voten sabiendo eso, que no son lo mejor para este país. Pero por encima de esa premisa, lo que quieren es darles una patada en el culo a (casi) todos los demás.

La España del 27-J - Carmelo Jordá

La España del 27-J - Carmelo Jordá

Como a cualquiera con un mínimo de sentido común y que no esté poseído por el revanchismo, me preocupa enormemente el Gobierno que pueda surgir de las elecciones de este domingo.
Es, sin duda, la peor encrucijada electoral en la que recuerdo haber visto a España: ni la repetición del corrupto y descompuesto PSOE del 93 o el 96, ni siquiera la llegada del inconsistente Zapatero en 2004 pintaban en el horizonte tan negros nubarrones como el que alcance el poder este grupo de comunistas y ventajistas, enfermos de sectarismo, que se ha dado en llamar Unidos Podemos.
Sin embargo, hay algo tanto o más preocupante que ver cómo el odio y el sectarismo llegan ebrios de sonrisas al poder: comprobar que el 20, el 25 o el 30% de los españoles está por dinamitar el sistema y la convivencia.
Incluso si el resultado de las elecciones no es malo –o no es todo lo malo que puede llegar a ser–, la España en la que nos levantaremos el próximo lunes será terrible: aunque logremos esta vez evitar la llegada de los bolivarianos al poder, estaremos en una España en la que un cuarto de la población se cree no sólo agraviada sino con derecho al odio, a la violencia que ya ejercen los y las asaltacapillas, los bódalos, los alfons y los salvajes anti-Selección.
Una España de españoles que renuncian al logro personal y quieren que la prosperidad e incluso la felicidad les sean entregadas en bandeja de plata y por derecho: por tener un título universitario, por ser parte de "la gente", porque lo contrario es hacerle el juego al Capital…
Un país improductivo, maniatado entre los excesos regulatorios e impositivos del poder y una sociedad civil que mira con malos ojos el trabajo, el esfuerzo, el éxito y no digamos la riqueza.
Una nación débil, convencida de su propia maldad, de que su pasado es infame, de que no existe o sería mejor que no existiera, dando paso a unos presuntos pueblos largamente oprimidos.
Aunque este domingo logremos no acabar convertidos en una sucursal suicida del bolivarianismo, nos queda un durísimo trabajo por delante: tenemos que darle la vuelta a esta dinámica en la que nos creemos con derecho a todo sin obligación a nada; tenemos que abrir la economía y generar riqueza para demostrarles lo equivocados que están; tenemos que prestigiar de nuevo la democracia y no dejar que se olvide que las últimas décadas han sido las mejores en cientos de años, que por supuesto no han sido perfectas, pero sí han sido las más libres y las más prósperas.

En resumen: a partir del 27-J, y si todavía no somos un caso perdido, España tiene que demostrarse que no es tan mala, que no está tan mal y que lo que hará que todos estemos mejor no son las soluciones mágicas, sino el esfuerzo y el talento. No es tarea fácil, pero es imprescindible si no queremos vernos aún peor dentro de cuatro días.

jueves, 9 de junio de 2016

El calatravismo - David Torres

El calatravismo - David Torres

Que Calatrava sea uno de los más célebres arquitectos de la actualidad no debería asombrarnos. Vivimos en un mundo donde David Guetta está considerado un músico, donde Murakami aspira al premio Nobel y donde Donald Trump, ese paleto racista y megalómano, podría ser el próximo jefazo de de los Estados Unidos. Si estrechamos un poco la perspectiva, no es difícil ver que Calatrava viene de un país donde el presidente en funciones mete la pata cada vez que abre la boca, el ministro del Interior habla con la Virgen, el ministro de Defensa se compra armas a sí mismo y el ministro de Economía lo fue gracias a su labor de colaboración en el hundimiento de Lehman Brothers. Es un país (y un mundo) que se parece bastante a aquella canción del lobito bueno al que pegaban todos los corderos, sólo que no es un mundo (ni un país) al revés, sino al derecho. Al derecho y a la derecha, de toda la vida.
Políticos aparte, la mediocridad y la incompetencia también triunfan a lo largo y lo ancho del espectro artístico peninsular. En los primeros puestos de los libros más vendidos se amontona una caterva de productos editoriales prefabricados, forraje literario impreso por vendedores de papel, novelas escritas por escritores que no saben escribir para lectores que no saben leer. La desfachatez ha llegado al punto de que hasta Belén Esteban ha publicado un volumen de memorias, una cabriola literaria semejante a lo que sería un libro de recetas sobre las distintas maneras de cocinar cerdo publicado por una conocida activista vegana y musulmana. Lo asombroso es que se han vendido docenas de miles de ejemplares y hasta es posible que algún incauto lo haya leído entero.
Calatrava ha prosperado en medio de esta transvaloración de todos los valores de tal manera que su currículum se resume en una portentosa sucesión de desastres y catástrofes arquitectónicas que van de la chapuza al peligro público. Sus célebres puentes colgantes, desde Venecia a Bilbao, pasando por Murcia y Sevilla, han degenerado en un festival de resbalones, costaladas, luxaciones y fracturas. Tras declararlo impracticable para los peatones, la Fiscalía italiana describió el Puente de la Constitución como un “daño duradero” a la imagen de Venecia. El Palacio de las Artes de Valencia es hoy día una auténtica ruina que se cae a pedazos. La Estación del World Trade Center no sólo dobló el presupuesto inicial hasta los 4.000 millones de dólares sino que espantó a los neoyorquinos con su recreación involuntaria del interior de un dinosaurio. El Palacio de Congresos de Oviedo presenta tales defectos de estructura que la Sala de lo Civil ha condenado al arquitecto a indemnizar a la promotora con casi tres millones de euros.

El calatravismo no es simplemente un espanto estético sino fisiológico; sus construcciones no sólo suponen un atentado a la vista sino un verdadero riesgo ciudadano. Calatrava, el Paulo Coelho de la arquitectura contemporánea, se parece a su colega portugués en el éxito planetario de una propuesta intelectualmente lamentable, emocionalmente ridícula y nociva para la salud. Ya escribí una vez que Calatrava había inventado el “suspense arquitectónico”, un estilo cuya emoción principal reside en la posibilidad de que la bóveda se te caiga encima mientras la estás contemplando.dañando la imagen de terceras personas o que por alguna causa infrinjan alguna ley. [Más información]
Co,entario de David Trres a una funcionaria

Hoy una zorra de las SS le ha dicho a mi padre en Hacienda que tiene que justificar su invalidez permanente o le pueden reducir la pensión al 33%. Mi padre tiene 80 años, está operado de múltiples averías y hace más de 30 años que salió el juicio por invalidez, pero tiene que demostrarlo. Voy a ir a preguntarle a esta cerda, a ver cómo me demuestra que no come pollas en Génova a dos carrillos.

El pene pequeño - Raúl del Pozo

El pene pequeño - Raúl del Pozo

El buen gusto se formó por primera vez bajo el cielo griego. Lo que Carlos Marx llama la noble simplicidad y una reposada grandeza. Este ideal de la reposada grandeza se observaba en los faletes de las estatuas. Los miembros viriles de los dioses, los atletas y los héroes eran pequeños, modestos y se consideraba una costumbre bárbara mostrar el pijo circuncidado. Esa obsesión por la moderación de los griegos se prolongó al Renacimiento. Al David de Miguel Ángel no se le extirpó el prepucio, a pesar de ser un rey judío. Paola Rosa, que vigila la limpieza del David utiliza delicados pinceles y aspiradores de polvo cada lunes, para que brille en el universo el mármol de Carrara -5,5 toneladas de peso- en la glorieta de Galería de la Academia de Florencia. La restauradora observa la proporción áurea del bálano que conecta con la sensibilidad contemporánea.
Los griegos, que siempre son nuestros contemporáneos, pensaban, como ahora las feministas posmodernas, que eso del quilé grande es una equivocación. El otro día en la charla Sexo, porno, feminismo en la sede del Podemos en Madrid, la estrella porno Amarna Miller -junto a las diputadas Clara Serra, Beatriz Gimeno, y la concejala Rita Maestre- fustigó la sociedad machista-patriarca, basada en la diferencia de genitales. Dijo: "Nuestro cuerpo es nuestro y hacemos con él lo que queremos". De acuerdo, pero eso de los genitales de los hombres está muy desmitificado. Ya no se padece la envidia freudiana del pene. El tamaño del hermano pequeño vuelve a la proporción griega, cuando sólo a los esclavos se le representaba con enormes carajos.
Aristófanes creó la primera heroína femenina, Lisístrata, vista ahora como la primera sufragista. Aunque el autor fustigaba a las mujeres, que pintaban muy poco en Atenas, retrata a Lisístrata como la activista que quiere disolver el ejército. Describe al hombre ideal para las mujeres como de pecho sano, anchos hombres, lengua corta, muslos fuertes y chuzo pequeño. A pesar de que en sus funciones había procesiones fálicas, el autor entendía que el muñeco grande no era signo de masculinidad sino de barbarie. Príapo-pollón era un dios rústico, sus estatuas no eran de mármol sino de tronco de higuera y se utilizaban de espantapájaros.

Todo esto es para explicarles que, por fin, los visitantes de los museos sabrán por qué las estatuas griegas tienen el nardo pequeño. Lo ha explicado el profesor Andrew Lear (Harvard): "Un pene pequeño era algo codiciado en la antigua Grecia porque se asociaba a la moderación y al control de los impulsos". Por eso Aristófanes se burla de los que presumían de polla grande: "Ciegos humanos, semejantes a la hoja ligera, impotentes criaturas hechas de barro deleznable, míseros mortales que, privados de alas, pasáis vuestras vida fugaz como vanas, sombras o ensueños misteriosos". El escritor satírico, por sus provocaciones y moderneces fue desterrado a Macedonia donde murió apedreado por las mujeres. Otros dicen que se lo comieron los perros.

martes, 31 de mayo de 2016

Teología de empresa y de Iglesias - Ánxel Vence

Teología de empresa y de Iglesias - Ánxel Vence

Probablemente convencido de que estaba ante el mismo demonio, un empresario preguntó el otro día a Pablo Iglesias si creía o no en Dios. Esta, como saben los teólogos, es una vieja prueba a la que se somete al Maligno para delatar su presencia cuando no resulta evidente el olor a azufre. Dado que la mayor astucia del diablo es hacernos creer que no existe, su contestación en casos así ha de ser necesariamente ambigua.
La respuesta de Iglesias fue mejor que la pregunta y de mucha más finura teológica, dónde va a parar. Dios, vino a decir, es un "significante en disputa", para añadir a continuación que su actual delegado en la Tierra, el Papa Francisco, afirma cosas muy sensatas. De su papismo ya habíamos tenido noticia anterior cuando el entonces eurodiputado jaleó con tuits de "¡Bravo, Bergoglio!" al pontífice que denunciaba ante el Parlamento de Estrasburgo el "secuestro" de la democracia por "los poderes financieros". Lo de Dios ya es nuevo.
Discípulo aventajado del expresidente Zapatero, el líder de Podemos aplica a la divinidad el mismo juicio que la nación le merecía al primer ministro socialdemócrata. Si para este el de nación era un "concepto discutido y discutible", para Iglesias, el inefable Ser Supremo constituye también un "significante en disputa". Lo expresan de distinta e igualmente alambicada manera, pero lo cierto es que están diciendo lo mismo.
Quizá sorprenda que los empresarios del Círculo de Economía convocasen a Iglesias para interrogarle sobre cuestiones teológicas, en lugar de las financieras que se suponen propias de su ramo. Pero todo tiene su explicación. Lo que querían preguntarle, en realidad -y así lo hicieron- es si el candidato a presidente o vicepresidente del Gobierno cree en la propiedad privada o les va a expropiar sus empresas.
Iglesias estuvo fino como buen teólogo de la escuela de Lenin y se limitó a decirles que profesa la fe en la "cultura del esfuerzo". Una respuesta que tanto vale para ensalzar al trabajador estajanovista como para dar coba a los emprendedores, aunque esto último resulte menos probable en su caso.
El jefe de Podemos había aventurado hace un año, cuando no se le invitó a participar en el encuentro empresarial, que tampoco le importaba gran cosa ese olvido. "No nos van a llevar a esta reunión a darnos caviar y vinos muy caros para poder hablar con nosotros", dijo entonces. Felizmente, ahora ha cambiado de opinión.
Gracias a la presencia de Iglesias en el círculo del dinero de Sitges se pueden plantear -y de hecho, se han planteado- graves asuntos de teología monetaria. No ha de ser casual, desde luego, que los empresarios le pregunten por la existencia de Dios, si se tiene en cuenta que ya Max Weber vinculaba la ética protestante, y en particular la de Calvino, con el espíritu del capitalismo.
Más aún que eso, la economía capitalista de mercado ha sido definida últimamente como una forma de "pensamiento único" o catecismo, que es rasgo propio de cualquier religión. Iglesias milita más bien en la doctrina adversa de la empresa pública y del Estado propietario de los medios de producción, lo que sin duda constituye un excelente motivo de debate para los teólogos del dinero.

Quizá así se explique la extraña inquietud de ese empresario que no pudo resistir la tentación de preguntarle a Iglesias sobre su creencia en la divinidad. A saber en qué Dios estaba pensando.

domingo, 29 de mayo de 2016

David y Pedro - Fernando Sánchez Dragó

David y Pedro - Fernando Sánchez Dragó

ANVERSO Y REVERSO de una noticia. Me entristece que David Jiménez haya salido del puesto de mando de este periódico, pero me alegra que sea Pedro Cuartango quien va a empuñar el timón. En buenas manos queda lo que en buenas manos estaba. Lo digo porque así lo pienso, no por razones de paripé ni, menos aún, de rendibú. Paradojas: es posible que a David, siempre deseoso de recobrar la libertad del reportero -¡Ah de Bangkok, camarada!-, no le haya entristecido su relevo tanto como a mí, y es también posible que al buen Pedro, sobre cuyos hombros va a reconstruirse ahora esta iglesia, su nombramiento le haya alegrado menos que a mí. Estoy seguro de que David sueña con volver a ser botones en Kabul, persona non grata en Pequín o bombero en Fukushima y me malicio que Cuartango, más amigo de Platón, de Wittgenstein y de la sophia perennis que de la actualidad a pie de obra barrida por el viento cada cinco minutos, ve con la melancolía con la que los lobos de mar contemplan la Fata Morgana cómo se pierde otra vez entre las brumas del incierto horizonte su nunca arriada esperanza de regresar a la Ítaca de su niñez burgalesa y de su juventud vivida entre las delicias intelectuales y sentimentales de un París que dejó de ser fiesta de Hemingway para convertirse en Disneylandia de turistas, en tiroteo de selfies y en casba de hashshashin que sustituyen el puñal del Viejo de la Montaña por los cinturones de explosivos del río revuelto de la primavera islámica. Decía ayer Cuartango en su columna sabatina que el periodismo no sólo es el mejor oficio del mundo, sino también uno de los más nobles porque en él es imposible hacerse rico. ¡Hombre, Pedro! Ricos se han hecho, y conste que no lo digo en clave de reproche, Anson, Pedro Jota y Cebrián, por poner tres ejemplos de fuste. En cuanto a lo otro, según, según. Fue, en efecto, un buen oficio el de los chicos de la prensa, pero.... ¿Ahora, Pedro? ¿Lo crees de verdad? Yo ya no, y eso que por mis venas corre la sangre de tres generaciones de periodistas que ejercieron ese oficio con honor. Pero no importa. Ahí va mi mano, amigos. Os deseo felicidad y acierto en vuestra nueva andadura, aun a sabiendas de que, por mucho que nosotros, los de entonces, sigamos siendo los mismos o creamos que lo somos, nada volverá a ser lo que fue cuando todos éramos más pobres y más felices.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Minusválidos de mierda - David Torres

Minusválidos de mierda - David Torres

En un centro de Educación Especial de Fuenlabrada han aparecido unas pintadas inquietantes presididas por la esvástica. “Minusválidos de mierda”. “Todos a la cámaras de gas”. “Muerte a los niños de las sillas de ruedas”. “Hail (sic) Hitler”. “Tontos, mongólicos, retrasados”. La última pretendía ser un insulto aunque más bien parecía una firma. El síndrome de Down es una enfermedad, pero la maldad y la ignorancia son algo mucho peor. Los nazis odiaban lo que ellos consideran seres inferiores, ya fuesen judíos, homosexuales, eslavos, enanos o enfermos mentales. Entre las minorías que fueron a parar a los hornos del Holocausto hubo también muchísimos discapacitados, puesto que, en sus delirios megalómanos por mejorar la especie mediante la eugenesia, los nazis pensaban que la eliminación de estas criaturas era beneficiosa para la humanidad.
He escrito el verbo odiar en pasado, aunque por desgracia los nazis siguen odiando en presente, en futuro, en indicativo, en imperativo, en subjuntivo y en condicional. En Austria, patria de Hitler, han estado a punto de ganar las elecciones. En Alemania, el Adf (Alternativa por Alemania) exhibe sin el menor pudor un ideario xenófobo a poco más de medio siglo de Auschwitz. De la mano de Marine Le Penn, el Frente Popular sigue creciendo en Francia. El pasado sábado un grupo de neonazis salió a protestar contra la inmigración por las calles de Madrid en una manifestación autorizada por la delegada del gobierno en Madrid, Concepción Dancausa.
Tan insólito como el permiso dado para que dichos especímenes patearan las calles de la capital (aunque no tan insólito dada la ascendencia falangista de la buena señora y dado el pedigrí ideológico del partido al que pertenece) fue su escasa participación: apenas un centenar de integrantes que cabían perfectamente en un par de autobuses y varios taxis. Sin embargo, lo que cuenta ante el fascismo no es el auge de la barbarie sino la indiferencia de la buena gente. Como advirtió Edmund Burke: “para que triunfe el mal basta que los hombres de bien no hagan nada”.

La salud de una sociedad, como la del cuerpo, no se cuenta por el número de órganos sanos sino por la cantidad de ellos que están enfermos. Y hay que estar muy, pero que muy mal de la cabeza como para permitir a unas alimañas clamar tranquilamente contra los inmigrantes, los que son de fuera, los que parecen distintos, los que tienen otras creencias y otro color de piel. Tan enfermo como para ver una simple chiquillada en una esvástica exigiendo la muerte para los niños en sillas de ruedas y las cámaras de gas para los minusválidos. En Rinoceronte, la magna fábula teatral de Ionesco sobre el embrujo del fascismo, los ciudadanos, que al principio los temen, se van transformando uno tras otro en rinocerontes, deslumbrados ante la impunidad de la fuerza bruta y el esplendor de la bestialidad. Cada una de estas señales nos anuncia que una de las peores pesadillas del siglo XX lleva camino de repetirse aunque aquí no hay peligro de que el fascismo vaya a volver, porque nunca se fue.

sábado, 21 de mayo de 2016

Lo importante es mear unidos - Julián Ballestero

Lo importante es mear unidos - Julián Ballestero

los concejales del grupo municipal de Ganemos Salamanca siguen adoleciendo de puntería.Tras sus disparos al aire contra la Semana Santa y contra la Policía Municipal, han vuelto a mear fuera de tiesto.
Ahora se les ha ocurrido proponer acabar con la discriminación por sexos en los urinarios públicos, de tal forma que los salmantinos, hombres y mujeres, meen todos en el mismo retrete, sin distinción de fuentes, chorros, distancias ni instrumentos.
Estamos por tanto ante otra de esas iniciativas que distinguen a la ‘marca blanca’ de Podemos en nuestra provincia y que tienen como denominador común su carácter estrambótico y disparatado,eso si,siempre desde una ideología titiriprogre y underground.
El objetivo confeso de los ediles con esta enmienda ‘antiapartheid’ es acabar con la duda existencial en la que se sumen los miembros de los colectivos de gays y lesbianas a la hora de elegir puerta para aliviar la vejiga en bares y discotecas, aunque el propósito final, también loable, es fomentar la convivencia, desinhibir al personal y provocar el jocoso comentario entre los evacuantes, con lo cual se contribuye de forma indirecta al bienestar y la salud de los salmantinos.
La iniciativa contará sin duda con el apoyo entusiasta de la muchachada de sexo varón, e incluso recibirá la comprensión de las chicas, acostumbradas en los últimos tiempos a mear contra pared por todo el casco viejo (¿cómo lo conseguirán?). Superadas sus reticencias iniciales, seguro que también las mujeres acabaran por aceptar la paridad en el excusado.
El alcalde y el resto de los grupos de la oposición deberían considerar seriamente la imposición de la norma sabiamente planteada por Ganemos, porque la costumbres y los usos de nuestra civilización son solo eso,meras
convenciones: en otros países se limpian con una mano y saludan con la otra. Y nadie se rasga las vestiduras.
Pronto veremos cómo el grupo municipal de Ganemos traslada a Salamanca la versión charra de esa curiosa iniciativa que impone el uso obligatorio del antiguo trapo como sustituto de las antiecológicas compresas y como alternativa de los agresivos tampones, siguiendo la propuesta de los ‘colegas’ de la CUP en Cataluña. Y más pronto o más tarde habrá una iniciativa para adoptar aquí el sistema de ahorro de papel higiénico aplicado en ‘la madre patria Venezuela’, del que existen
abundantes ejemplos visuales en Youtube (mejor no verlos) y que básicamente consiste en combinar un trocito de papel tamaño paquete de tabaco con un agujero y el dedo índice y/o anular.
No hace mucho los concejales de Ganemos ya dieron señales inequívocas de por dónde van sus tiros, cuando pidieron al Ayuntamiento que reduzca la visibilidad de los policías municipales que patrullan la noche salmantina. Decían entonces los discípulos de Pablo Iglesias que tanto uniforme pone nerviosos a los ciudadanos. De manera especial a los delincuentes, les faltó decir. Por algo ellos no han venido al Consistorio “a tocar las pelotas, sino a meter goles”, para lo cual no les hacen falta agentes, sino árbitros de vista corta.
Todas estas ocurrencias llegan al Pleno gracias a los asesores con los que cuenta Ganemos, que se llevan un pastón por colocar encima de la mesa unas propuestas destinadas a solventar los grandes problemas de la ciudad, que no son el paro y la pobreza, sino los insoportables apretones de vejiga.
Este es el aire fresco que han venido a traer a la política salmantina los genuinos representantes de los cabreados del 15-M, una revolución de los hábitos sanitarios que nos permitirá seguir siendo más o menos pobres, pero mucho más higiénicos. Nada de recuperación de los valores auténticos de la democracia, la separación de poderes, la transparencia, la persecución de los corruptos, la participación y el control de los gobiernos. Lo importante es mear unidos.

jueves, 19 de mayo de 2016

Impostores - Alberto Estella

Impostores - Alberto Estella

HAY que ser audaz, un desahogado, tener los güevos cuadrados, para apropiarse indebidamente del “puedo prometer y prometo” acuñado por el periodista Fernando Ónega y estrenado con notorio éxito por Adolfo Suárez en la antevíspera de las elecciones de 1977. El frescales de Pedro Sánchez lo ha hecho. La usurpación es inaudita, golfa, estridente, porque si Suárez representa algo en la memoria colectiva es su carácter dialogante, absolutamente con todos y hasta lograr la difícil concordia. Mientras que Sánchez se niega tercamente a dialogar, no con cualquier grupúsculo o partido minoritario, sino con el partido con más votos de España en los dos últimos comicios, y en las encuestas también en los próximos, mal que le pese al socialista.
Comprenderán que para un deudor histórico de Suárez, la usurpación resulte como la comparación entre los dos personajes—, irritante, obscena. Si no me llamaran racista, diría que es como comparar a Dios con un gitano. Con la suplantación de Adolfo, Sánchez se inscribe en lalarga lista de impostores, desde la mujer que se hacía pasar por Anastasia, presunta hija del último zar, hasta el villano que sigue cobrando la pensión del familiar fallecido, falseando su firma. Algunos recordarán aquel carota que, en la trágica búsqueda de dos niños ahogados en el pantano de Santa Teresa, se hizo pasar poco menos que por Almirante de la flota, para protagonizar las operaciones. Y aún está fresco el escándalo, propiciado por el inolvidable Caldera —cuanto le añoro, que como director de la Fundación socialista “Meas” estuvo pagando a tres mil euros por columna (algo menos de lo que a mí me pagan) a una supuesta Amy Martin, que ¡era el director de la institución!, Carlos Muías, encubierto por su esposa y testaferro Irene Zoé.
La desvergüenza y los faroles de Sánchez solo son comparables a la impostura de Pablo Iglesias. Aquel preparando un futuro gobierno, con un pronóstico de menos de noventa diputados sobre 350; y el coleta de Podemos, que es sencillamente comunista —como ha recordado recientemente con Anguita, entre abrazos y sollozos—, pero lleva años disfrazado de so-cialdemócrata norte europeo, que hace falta tener morro, tablas y tesón. Evocar al dialogante Suárez para prometer diálogo, cuando se encajona en un lazareto político de presuntos infectados, a siete millones y medio de españoles, es sencillamente una indecencia.

Evocar al dialogante Suárez para prometer diálogo, cuando se encajona en un lazareto político de presuntos infectados, a siete millones y medio de españoles, es sencillamente una indecencia

miércoles, 27 de abril de 2016

Salamanca sí lo presta - David Torres

Salamanca sí lo presta - David Torres

Lo he contado alguna vez: años antes de que la Complutense nombrara doctor honoris causa a Mario Conde, la Universidad Autónoma de Madrid, siempre más modesta, concedía el mismo título a Krysztof Penderecki. Era a mediados de los ochenta, yo estudiaba en la Autónoma y tendría unos veinte años cuando asistí a la ceremonia en honor del gran compositor polaco; unos días más tarde, en el Teatro Real, él mismo dirigía una de sus obras maestras, la Pasión según San Lucas. Me encaramé a lo más alto del teatro, la entrada más barata, pero gracias a unos prismáticos pude vislumbrar las ondas sísmicas de la partitura justo antes de que Penderecki desencadenara el fin del mundo de un zapatazo en el suelo. Desde el impresionante aullido inicial del coro (O crux) y la conmovedora plegaria del barítono (meus Deus) hasta la escalofriante secuencia del Stabat Mater, las razones del nombramiento de Penderecki fueron dibujándose en la bóveda del Teatro Real una tras otra.
Poco después, en 1993, la Universidad Complutense concedía el doctorado honoris causa a Mario Conde, aunque nadie podría explicar muy bien por qué motivos. ¿Por la invención del pelotazo? ¿Por lo bien que le sentaba la gomina? ¿Por el modo tan elegante en que iba a desvalijar Banesto? En la ceremonia en honor de Penderecki estuvieron presentes el rector y algunas otras autoridades de la Autónoma, varios profesores y unos cuantos músicos y alumnos. Calculo que no habría más de medio centenar de personas en la sala. En la que encumbró a Conde estaba toda la pomada del momento, de Cela a Fernández Tapias y de Polanco a Anson, pasando por el embajador de Israel, Shlomo Ben Ami, y por quien se les ocurra. En lo más alto de la pirámide estaba el rey Juan Carlos I, gran amigo suyo, de quien Conde contaba anécdotas tan íntimas como que había días que le llamaba seis veces, la última a la una de la mañana, y Conde respondía al rey que estaba echando un polvo.
-¡Cómo que estás echando un polvo! ¡Jajajajaja, qué cabrón!
-Pero, señor, ¿qué se puede hacer si estás despierto y a la una de la mañana? Pues echar un polvo.
No, la lectura no era el fuerte de Mario Conde, por eso se entiende menos aun la histórica felación que una de las mayores instituciones académicas españolas le proporcionó a aquel banquero chulesco y prepotente. Ayer el Consejo de Gobierno de la Universidad Complutense decidió, con un voto en contra, la retirada de su título de doctor honoris causa. La noticia es que todavía lo tuviera. Los consejeros de la Complutense han esperado a que Mario Conde se reformara entre rejas, aprovechando su estancia para apuntalar una provechosa carrera de escritor, moralista y filósofo a ratos, y luego han elegido el mejor momento para revocar la distinción, justo cuando acaba de ingresar otra vez en prisión a ver si se saca un módulo de FP.

Si le ocurre una segunda vez lo de salir y entrar al trullo, a Mario Conde podrían retirarle también el graduado escolar. Como en el caso de Díaz Ferrán o de Rodrigo Rato -que ganaron también sus correspondientes bonetes en diversas tómbolas culturales del país- la trayectoria de Conde muestra una vez más el peculiar sistema de intereses del mundillo universitario español, el mismo por el que nuestros mejores cerebros tienen que marcharse al extranjero después de hacer un máster en poner copas. Eran doctorados honoris causa de alquiler. La historia de estos banqueros y empresarios fuera de la ley agraciados con la lotería académica demuestra que aquí, lo que natura no da, Salamanca sí lo presta.

miércoles, 13 de abril de 2016

Modelo de yupis, espejo de podemitas - Pablo Molina

Modelo de yupis, espejo de podemitas - Pablo Molina

De los cientos de fotografías de Mario Conde en la época en la que tenía a todo el país (también en mayúscula) rendido a sus pies, la que mejor define al personaje es su pose cuidadosamente estudiada en el acto de entrega del doctorado honoris causa por la Complutense. En el Aula Magna de la universidad, y en presencia de los más principales de España, del rey abajo, Mario Conde escuchaba los ditirambos dirigidos a su persona con las manos juntas, apoyadas en el mentón, y la mirada baja. Era una mezcla atorrante de fingida sencillez y capacidad reflexiva, en plan "soy el tío más jodidamente humilde del mundo y al que insinúe lo contrario le compro la empresa y se la regalo a su principal competidor". Solo él sabe las horas ante el espejo que le llevó interpretar a la perfección ese gesto tan singular.
Hubo una época en España en que todo el mundo quería ser como Mario Conde. Fue justo después de que Carlos Solchaga, ministro de Economía y Hacienda del PSOE, dijera aquello de que nuestro país era el sitio donde más rápido podías hacerte rico. No hizo más que constatar una realidad. Conde era la prueba.
Gracias a Mario, decenas de miles de jóvenes intentaron también convertirse en tiburones de los negocios, y como tales comenzaron a actuar. Había quien se dedicaba a dar a probar a los clientes del Carrefour un nuevo queso o trocitos de fruta, y si les preguntabas por su ocupación te respondían que estaban en el sector de la promoción de ventas. "Pero es algo puntual", añadían, sólo para coger carrerilla y dar el pelotazo como aconsejaban los socialistas.
Yo he visto a un yupi con traje de tres piezas en una calle de Murcia, en pleno verano, gritando a un colega "¡Acho, este viernes nos reunimos!", y la escena resultaba de lo más natural. ¿De qué iba a tratar en su encuentro semejante par de gañanes? Eso era lo de menos. Lo importante era llevar gomina, el maletín de reglamento y reunirse mucho durante la semana. Los millones acabarían llegando. Era solo cuestión de tiempo.

Pero no, el dinero no llegó, sino una crisis, anticipo de la actual, que dejó a los yupis sin gomina y les cambió el maletín por una bayeta de camarero. Su icono del momento, el gran Mario Conde, acabaría poco después en la cárcel, llevándose con él los sueños de todos. Ahora siguen en el sector de la promoción de ventas, pero a domicilio. Por supuesto, votan a Podemos. Viniendo de donde vienen, era su destino natural.

viernes, 8 de abril de 2016

1.744 - Juan José Millás

1.744 - Juan José Millás

Ya confesé hace tiempo que soy amigo de un columnista de la competencia que a veces me escribe estos artículos porque yo, en ocasiones, escribo los suyos. Es muy socorrido si caes en una depresión o tienes un par de semanas ajetreadas. ¿Que por qué lo confieso públicamente? Pues porque nadie en su sano juicio se lo creería. A mi amigo, sin embargo, le asustan estas manifestaciones. Teme que en su empresa descubran el pastel y lo despidan. Tiene una idea monstruosa de lo verosímil. Esta columna me la está escribiendo él en uno de esos ataques de pánico que nos empujan hacia aquello que tratamos de evitar. Se abraza a lo que teme. Significa que este texto no es de Millás, sino mío (el amigo del otro periódico). Pero lo escribo a la manera del famoso autor valenciano porque, como expliqué en otra ocasión, cada uno ha estudiado a fondo los rasgos de estilo del otro.

Si vuelven a leerlo desde el principio, verán que no hay una sola línea que no sea identificable con el registro del que lo firma. Debo decir que también él clava los míos, aunque los contamina de su simpleza. Millás me perdona que diga estas cosas porque fortalecen la idea de que quizá dos locos que trabajan en periódicos distintos hayan llegado a un acuerdo tan inusual. Él está ahora promocionando una novela y tiene una agenda diabólica. No llega a todo el pobre. Ya me devolverá el favor (le gusta más escribir en mi estilo que en el suyo). El problema es que a uno de los dos le han rebajado un 10% el sueldo y el afectado pretende que repartamos esa pérdida. El otro cree que no es justo. Lo cierto es que las uniones más sólidas se pierden a veces por cuestiones de dinero. ¿Qué digo a veces? Siempre, siempre. Y con esto acabo: 1.744 caracteres clavados.

miércoles, 6 de abril de 2016

Ell sexo en trío - David Torres

El sexo en trío - David Torres

Salvo en el cine porno, las posibilidades de consumar un trío son muy, muy remotas. El tres es un número incómodo porque, hagas lo que hagas, siempre da dos y uno, es decir, dos que se arriman y el tercero que se queda mirando. Lo demás, ya se sabe, es contorsionismo. Sin embargo, Pdr Snchz sigue empeñado en intentar juntar agua y aceite, igual que esos maridos que intentan contentar la misma noche a la esposa y a la amante, y sin tener ni pajolera idea de a cuál de las dos está engañando. El problema aquí es que el hombre no está seguro de nada, no sabe si quiere matrimonio, noviazgo, un rollo de primavera o una noche loca.
Para un trío se necesita, más que nada, flexibilidad, pero ninguno de los tres quiere ponerse abajo. Ya advertía Sartre que el infierno son los demás. Merced a unos acuerdos que él mismo ya ha incumplido varias veces, Albert se ha arrogado el papel de señora y de tú no vas a ningún sitio, Pedrito, y menos con esa pelandusca. Snchz podría replicar que él no está obligado a nada puesto que aún no lleva un anillo en el dedo, pero actúa como si realmente estuviera casado, como si ya hubiera firmado acuerdos con la banca, con la patronal y con los señores del Ibex. Quién sabe. A los líderes psocialistas siempre les tienta el espejismo de echarse una novia zurda, dejarse la melena, besar a morro y salir por ahí de marcha, pero al final les puede más la rancia cama matrimonial, la boda por la iglesia y el sillón de asesor en un consejo de empresas. Empiezan con la ilusión de querer cambiar el mundo y luego se conforman con cambiarse de chaqueta.
Por eso el pacto tripartito entre PSOE, Ciudadanos y Podemos se postula como la premonición de un gatillazo. No es mala cosa para empezar una relación siempre que sepas dónde terminarla. Una noche que andaba yo muy borracho le propuse a una mujer: “Podría prometerte un gatillazo, nena, pero no sé si me va a salir bien”. No salió bien, claro, por andar fanfarroneando, y entonces ella se mosqueó mucho y dijo que quería volverme a ver. Tuve que desengañarla y recurrir directamente al divorcio antes de que la cosa pasara a mayores. Pdr Snchz está a una bajada de pantalones de un gobierno de extremo centro por la sencilla razón de que no hay nadie en el PSOE con la sangre lo bastante roja y lo bastante caliente como para arriesgarse a montar una orgía de izquierdas.
De momento, con los pantalones bajados, la reunión del jueves entre los tres grandes líderes anda más cerca de los Hermanos Marx que de un terceto en pelotas. Pdr Snchz sería Chico calculando a dedo los escaños, Pablo Iglesias Groucho haciendo castillos en el aire y Albert Rivera Harpo rompiendo el encanto a bocinazos. Si no anda listo Pdr Snchz, su versión del tripartito se puede quedar en la tristeza de aquella anécdota que me contó Abraham García, cuando vio a un pobre hombre cenando solo el Día de los Enamorados en Viridiana y se acercó a animarle:
-Pero hombre, si no tiene plan, una noche así lo que tiene que hacer es buscar la agenda y montárselo con la mujer de otro.

-Ya -dijo el hombre, bajando los ojos-, pero resulta que yo soy el otro.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Un Melendi por amor - David Torres

Un Melendi por amor - David Torres

El cine nos ha enseñado que se puede atracar un banco sin usar nada más que un teléfono móvil, de modo que la realidad no ha tardado mucho en subir las apuestas y montar el secuestro de un avión utilizando únicamente un cinturón. Ya que la diferencia entre un cinturón normal y un cinturón de explosivos resulta demasiado sutil como para arriesgarse a comprobarlo, Seif Eldin Mustafa pudo desviar el vuelo hacia Chipre y mantener en jaque a las autoridades con la amenaza de hacer explotar la hebilla. El comandante hizo bien en no arriesgarse, lo mismo que aquel piloto de Air Europa que hace unos años dio la vuelta en un vuelo transoceánico para devolver a tierra a Melendi ante el peligro de que siguiera cantando.
Hacer un Melendi en un avión siempre es una tarea arriesgada, sobre todo si no eres Melendi. Entre la más que probable religión y la abstemia línea aérea egipcia, Seif Eldin Mustafa ni siquiera tenía la excusa del alcoholismo para intentar una conga con las azafatas. Hubo momentos muy tensos durante el secuestro pero no tantos que uno de los pasajeros no decidiera hacerse un selfie con el secuestrador, como si Mustafa, en efecto, fuese Melendi. Las dudas sobre su identidad se prolongaron durante horas, desde el momento en que lo confundieron con uno de los pasajeros liberados, Ibrahim Samaha, profesor de medicina veterinaria en la Universidad de Alejandría, quien supuestamente había solicitado asilo político. El error policial llegó al extremo de que el presidente chipriota intervino personalmente para aclarar que Samaha quería hacer llegar una carta a su ex esposa, residente en la isla. Sin embargo, esto sólo complicó aun más las cosas, porque el secuestrador era Seif Eldin Mustafa, no Ibrahim Samaha. Llega a enterarse de que está casada con un veterinario y la que se podía haber liado. Menos mal que el cinturón era de fogueo y que Melendi tampoco andaba implicado en el asunto.

Después de cinco horas de tira y afloja, entre aterrizajes de emergencia, selfies, pasaportes, confusiones y exigencias varias, el follón se solucionó sin mayores incidentes. Con varias guerras a tiro de piedra, diversos atentados terroristas recientes, Egipto hecho un polvorín y ocho incidentes graves en la misma aerolínea, lo menos que puede decirse de Mustafa es que no tuvo mucho ojo al elegir el día para hacer un Melendi. O quizá sí, porque, según fuentes oficiales, el motivo para secuestrar el avión era captar la atención de su ex, quien, por lo que se ve, no le hacía mucho caso. También se especula con la posibilidad de que pretendiera excarcelar a unas presas políticas en Egipto, aunque, tal y como se fueron embrollando las cosas, no sería raro que además hubiese querido rescatar una perrera y exigir que se calle Melendi. Como somos unos románticos, nos gustaría creer en la teoría del amor, creer que Mustafa quería hacer llegar a su ex un mensaje de manera que se enterase todo el globo terráqueo, sin necesidad de uasap, ni sms, ni telegramas, ni palomas mensajeras: correo aéreo en el sentido más puro del término.

domingo, 13 de marzo de 2016

Échale guindas al pavo

ÉCHALE GUINDAS AL PAVO

ESTANDO TODO EL GOBIERNO HACIENDO LA VOTACIÓN ENTRÓ UN CIVIL CON BIGOTE ¡OZÚ QUE MIEDO CHAVÓ!

¡QUE AQUÍ NO SE MUEVA NADIE NI GOBIERNO NI OPOSICIÓN!

QUE YA ACABÓ EL CACHONDEO, PORQUÉ

AHORA MANDO YO

...Y FELIPE SE MEABA, Y

CARRILLO SE CAGÓ...

...Y TEJERO POR TELÉFONO LLAMABA A MILLAN DEL BOSCH ...¿QUÉ HACEMOS CON ESTOS POLLOS?

...¿LOS MANDAMOS AL PAREDÓN?...

...Y A LANDELINO LAVILLA HASTA DIARREA LE ENTRÓ.

MIENTRAS TANTO LAGASETA MÁS BLANCO QUE EL CALZÓN SE ECHABA POLVOS DE TALCO PA...

SECARSE EL PANTALÓN.

Y EN ESE MOMENTO FRAGA, PAPEL HIGIÉNICO PIDIÓ

PARA LIMPIARSE LA MIERDA QUE LE LLEGABA AL CORVEJÓN,

Y TODO EL PARLAMENTO SE DESTEMPLÓ DE LA OPINIÓN

ECHABA UN PESTAZO A MIERDA QUE NO LO AGUANTABA NI DIOS.

...A VER ¿DÓNDE ESTÁ ESE SUÁREZ?

EL GUARDIA CIVIL GRITÓ

DEBAJO DE ESTE SILLÓN CAMBIÁNDOME LOS CALZONES

QUE CAGAOS LOS TENGO YO.

ENTONCES UN GUARDIA JOVEN

AL PRESIDENTE SACÓ

MIENTRAS GUTIÉRREZ MELLADO

ENTONABA EL ALIRÓN

...TRATARME BIEN A SUÁREZ

TAN MAJO Y TAN GUAPETÓN

NO ESTROPEARLE LA CORBATA

QUE EL DÍA DE SAN VALENTÍN

SU MUJER LE REGALÓ.

Y SE PREGUNTAN LOS GUARDIAS ...¿QUÉ HACEMOS CON ESTOS DOS?

Y LES CONTESTÓ TEJERO EN TONO UN POCO GUASÓN ...DARLE DOS HOSTIAS A SUÁREZ QUE YO LE DARÉ AL MELLADO UN PUNTAPIÉ Y UN CAPOÓN.

Y TEJERO LOS COGIÓ

...Y A LOS DOS ZARANDEÓ

Y EN ESOS MOMENTOS EL REY POR TELEVISIÓN EN UNIFORME DE GALA SE DIRIGE A LA NACIÓN ...AVER

¿DÓNDE ESTÁ ESE TEJERO?

QUE LO METAN EN PRISIÓN

QUE YA ESTOY HASTA LOS HUEVOS


DE AGUANTAR A ESE SEÑOR.

viernes, 26 de febrero de 2016

Cine mudo - Juan José Millás

Cine mudo - Juan José Millás

A juzgar por las últimas noticias, Pedro Sánchez piensa que en el fondo de todo seguidor del PP hay un simpatizante de Ciudadanos. Tal vez porque él mismo lleva dentro un Albert Rivera, como esos helados de chocolate con el corazón de vainilla. O al revés. La verdad es que no sabemos quién es la vainilla y quién el chocolate, está todo muy confundido. Así, el Hernando del PSOE empieza a parecerse al Hernando del PP porque el cinismo, entre portavoces, es más contagioso que la peste. Un vecino mío, votante de Ciudadanos, asegura que ellos son el chocolate aunque aparenten, por razones tácticas, ser la vainilla. Pero mi cuñado, votante del PSOE, dice que ellos, por las mismas razones, fingen ser el chocolate, etcétera. En cualquier caso, han decidido mezclar sabores cuando el contribuyente esperaba que mezclaran temperaturas. La frialdad de pez de Sánchez, por ejemplo, con el fuego regenerador de Iglesias.

Así las cosas, PSOE y Ciudadanos no solo han conseguido que el tiempo se detenga, como en el Día de la marmota, sino que vaya hacia atrás. El juicio de Mallorca, por ejemplo, parece un documental antiguo sobre la desaparición de la Monarquía. Y cuando vemos en la tele imágenes de Rita Barberá saliendo de la peluquería con esa arquitectura fallera en la cabeza, da la impresión de que estamos en el Canal Historia. Todo ocurrió hace mucho tiempo, en otra vida. Observen, si no, las fotos de Rajoy, que parece sacado de una película del cine mudo. Se va uno a caminar con la radio puesta y escucha informativos muertos y amortajados, casi en estado de putrefacción. Todo ello gracias a los acuerdos alcanzados entre Rivera y Sánchez, o al revés, tampoco sabemos quién ha llevado la iniciativa en la mesa de negociación.