domingo, 14 de abril de 2013

El ada antipática - Cristina L. Schlichting



El ada antipática - Cristina L. Schlichting
El movimiento antidesahucios ha contado desde el principio con toda mi simpatía. Hace cinco, ocho, diez años, una familia formada por un albañil y una cajera podía suscribir una hipoteca a 40 años y comprarse un piso con mensualidades más bajas que un alquiler. Ahora, con los dos cónyuges en paro, la familia con tres hijos se va a la calle y el banco cierra una casa que ni puede alquilar ni vender ¿Qué sentido tiene esto? ¿Por qué dejar vacía una vivienda por la que se puede pagar un alquiler social? Los obispos fueron los primeros en subrayar desde las instituciones el sinsentido, la injusticia y el grave problema para tantas familias españolas. Un año después, los de la Plataforma Antidesahucios abuchean y amedrentan a los diputados elegidos por todos, a las puertas de sus hogares, con los niños dentro. Lo que ha pasado es sencillo de resumir. Con una crisis económica brutal, el PP desbordado y el PSOE destrozado, los sectores de la izquierda radical aspiran a llegar al Parlamento a través de la calle. Por eso Cayo Lara asiste a los acosos llamados «escraches». La plataforma que encabeza Ada Colau, que conmueve, suscita solidaridad y reparte consignas de cambio político, se ha convertido en un fabuloso ariete contra el Gobierno. Por eso baraja sumarse a las manifestaciones contra la reforma educativa o sanitaria, que nada tienen que ver con las viviendas. Y por eso sus dirigentes falsean las cifras. Hablan de 180.000 desahucios en 2012, cuando el Colegio de Registradores ha cifrado los desalojos de primera vivienda en el año pasado en 30.034 (que ya está bien). Colau sabe perfectamente que hincha los números incluyendo no sólo segundas y terceras viviendas, sino garajes, trasteros, locales, naves y oficinas. Por otra parte, agita la bandera de la famosa «dación en pago» para acusar «al sistema», cuando resulta que muchas de las ejecuciones hipotecarias ya se resolvieron mediante este mecanismo. Catorce mil doscientos veintinueve expedientes culminaron con la entrega del piso al banco. Uno de cada tres casos en 2012. Que hay mucha intención ideológica en los «escraches» se demuestra por ejemplo cuando los abertzales se suman a ellos en el País Vasco. O cuando la Junta de Andalucía, a la cabeza en desahucios en España con 7.258 en 2012, legisla expropiaciones «temporales». Lo cierto es que, en apenas unos meses, esta gente se las ha arreglado para convertir un problema grave de todos en motivo de división, enfrentamiento callejero y antipatía. Menuda ada.

Cada escarche - Salvador Sostres



Cada escarche - Salvador Sostres
Cada escrache es un atentado, e ir a buscar a las personas a sus casas es propio de matones y de regímenes totalitarios.
Cada escrache es un acoso a la democracia. Ni he votado en mi vida al Partido Popular ni es probable que lo haga, pero son mis representantes y si van a sus casas es como si vinieran a la mía. Su libertad es mi libertad y cualquier escarnio o agresión que sufran es una agresión al concepto de ciudadanía y a cada uno de los ciudadanos libres y soberanos.
Si Ada Colau quiere cambiar el mundo, que se presente a unas elecciones y las gane. Si algún ciudadano se considera víctima de un abuso o injusticia, tiene a su disposición cauces legales con todas las garantías para denunciarlo, y si tiene razón van a dársela y a reparar el daño que le hayan causado.
Lo demás es golpismo, un ataque frontal a la democracia y a la libertad. Lo demás es querer intimidarnos para ganar por la vía de la amenaza lo que no han sido capaces de ganar por la vía democrática, que es la única que cabe en los países civilizados. Lo demás, todo lo demás que hacen Ada Colau, los sindicatos y sus sicarios, es insultar al 97% de los españoles que pagamos escrupulosamente nuestras deudas frente a ese 3% tan ruidoso y agresivo que echa la culpa a enemigos que no existen por no poder cumplir con los compromisos que suscribieron como ciudadanos libres y adultos.
Aquí nadie echa a nadie de su casa. Para empezar, la casa no es tuya si se la debes casi toda al banco. Para continuar, y a pesar de que el relativismo proclame lo contrario, sólo tendríamos que contraer las deudas que estamos seguros de poder satisfacer; y para terminar, es falaz acusar a los bancos o al Gobierno de echarte de casa cuando eres tú quien no ha cumplido con tus obligaciones de pago.
No todo el mundo puede vivir donde Polanco. Tener derecho a una vivienda digna no significa tener derecho a emanciparte cuando te apetezca, sino cuando puedas pagártelo. Para ser padre hace falta algo más que tener ganas: por ejemplo, poder pagar los pañales, un seguro médico a poder ser y un colegio como dios manda. La irresponsabilidad y el egoísmo de pensar sólo en lo que tú quieres, y no en lo que tú puedes hacer bien, es lo que ha llevado a tanta gente al colapso. La culpa es suya y de nadie más. Las excusas rebajan tu dignidad y no sirven de nada. Asúmelo y ponte a trabajar para reparar el motor del alba.
Los escraches no son la respuesta a ninguna injusticia, sino la retórica criminal de los que pretenden huir de su fracaso destrozando la vida de los demás. El derecho de manifestación nada tiene que ver con ir a coaccionar a los políticos a sus domicilios particulares. Porque están sus hijos, evidentemente, pero también porque están ellos, que tienen todo el derecho del mundo a defender sus ideas sin ser molestados.
Europa ha conocido con extremo horror lo que sucedía cuando a la gente se la marcaba. Cada uno de nosotros somos la víctima de cada escrache. Cualquier puerta asediada es la puerta de mi casa.

viernes, 12 de abril de 2013

El chavismo andaluz - Pedro Narváez



El chavismo andaluz - Pedro Narváez
El pajarito de Chávez se ha posado en la cabeza de Griñan y le ha susurrado lo imprescindible para convertir Andalucía en el paraíso revolucionario de donde mana la leche, la miel y hasta un ejército de pescaíto frito. Andalucía soñó con ser la California de Europa, que era como una promesa de cine que no acabó en final feliz, una de esas greguerías hollywoodenses de Don Ramón, pero una vez cansada el alma y floja la esperanza, aspira a parecer Venezuela en el imperio de Merkel, que es como si pones a un mosquito a tocar las narices a un elefante que se balanceaba. Hasta que se cabree y con el trompazo se lleve las ayudas europeas sin las que el presidente de la Junta tendría que disfrazarse de Tío Pepe para pasar desapercibido en la Feria de Sevilla. Ha tenido que irse Chaves para que se imponga el chavismo y resuene de nuevo la palabra expropiación que viaja con Kirchner en su jet antidesahucio y a la que reza Evo Morales cada mañana antes de decidir el jersey que se pone. Siempre la duda ante el espejo. La revolución andaluza está por hacer, pero los enemigos acechan dentro carnavaleando con el pañuelo palestino y el chiste de los garbanzos. ¿Qué le decimos a los que pagan como pueden sus hipotecas con el lomo cuarteado de peonar un trabajo digno? ¿Hacemos un simpa? El himno andaluz reza «andaluces levantaos, pedid tierra y libertad», pero de esta última palabra estamos huérfanos. La Andalucía socialcomunista acabará expropiando la miseria o hará de ella otro reclamo para la promoción turística. Ya sabemos lo que vende una foto de unos pobres hurgando en los contenedores o cómo trianea en la Prensa una mujer desesperada en un símil gráfico de una dolorosa sevillana. El «New York Times» seguro que la compra antes de que lo expropien.

No molestar - Manuel Jabois


No molestar - Manuel Jabois
UNA de las ventajas de las nuevas tecnologías es que, al contrario de lo que pregonan, nos alejan sustancialmente de todos. Lo compruebo en el iphone, donde tengo a todo el mundo a mano precisamente para no tenerlo a pie; no hay modo, gracias al móvil, de que se acerquen sin previo aviso. El primer drama de mi vida en pareja es que la familia de ella vive aferrada a un pasado legendario en el que el fijo, el telefonillo y el timbre de la puerta constituyen un sendero sin desbrozar por el que transitan como Adán por el paraíso; me he acostumbrado por supervivencia y por amor. Pero ellos son la excepción, si bien clamorosa. A mí desde que tengo Whatsapp que me llamen al móvil me parece un acto violentísimo que normalmente dejo sin respuesta por puro estupor. «¡Quién osa!», clamo por la casa adelante con el móvil sonando en la mano como si fuese una bomba. Lo lógico, entiendo yo, es que primero se acerque uno por Whatsapp y luego, previo pacto, se acuerde una charla sólo si es menester y tras tácitos sobreentendidos. La llamada telefónica, en un mundo en el que vivimos conectados por cualquier cosa, es una intromisión en la parcela privada comparada a la de un elefante en el salón. Pero más asaltado me siento cuando suena el fijo, que me hace brincar del sofá como si hubiese muerto alguien. No digo ya si es el telefonillo: marco rápidamente el número de la policía. Y, en fin, no me causaría menos pavor Norman Bates disfrazado de su madre a los pies de la cama a las cinco de la mañana que un timbrazo a la puerta; suelo mirar por el ojo de la cerradura en silencio, descalzo, hasta que pasa tanto tiempo que escucho cómo el que ha llamado sale de la ciudad. Quizá se entienda así mejor mi querencia por la inviolabilidad del domicilio privado y mi pavor ante el escrache, que es, de cuanta tortura psicológica pueda haber, la más frenética de todas.

Preferentes: la gran estafa - Irene Lozano



Preferentes: la gran estafa - Irene Lozano
El verbo 'estafar' tiene un significado común y otro jurídico, según el Diccionario de la Academia. El primero lo define como "pedir o sacar dinero o cosas de valor con artificios y engaños, y con ánimo de no pagar". Pero el que nos interesa aquí es el segundo: "Cometer alguno de los delitos que se caracterizan por el lucro como fin y el engaño o abuso de confianza como medio".
La gran mentira de las preferentes necesita, como casi todos los engaños, la colaboración del engañado. ¿Qué ocurrió? ¿Por qué tanta gente colaboró en su propia ruina? Es bien sencillo. Cuando no tenemos conocimientos suficientes sobre algún asunto -algo relativamente frecuente en las sociedades complejas- confiamos en el criterio de personas de nuestra confianza. Por tanto, se trataba de buscar a gente con escasos conocimientos financieros -a poder ser, nulos- y ponerla en contacto con alguien en quien confiara.
Las cajas de ahorros -que vendieron la mayor parte de las preferentes- constituían la madriguera idónea donde llevar a cabo la operación. Allí el avezado depredador se abalanzaría sobre su presa, en el 80% de los casos jubilados, gente que llegaba a la oficina para pedir un consejo, porque no era consciente de que las reglas del juego habían cambiado. El director de toda la vida ya no era un asesor, sino el vendedor de un producto. Algunos ni siquiera son responsables porque ellos mismos no sabían lo que vendían, así de complejo era el artefacto. El presidente de la caja correspondiente se embolsaría poco después los millones correspondientes. Muchos disfrutan hoy de una vida fabulosa como premio a aquella faena superior que les fue encomendada.
Para consumarla, resultaba fundamental crear el hábitat adecuado. Y este se construía con los discursos oficiales y con el silencio de los supervisores. "Si mi ‘amigo’ me lo recomienda y las autoridades no lo desaconsejan... estará bien". Así se captaron 30.000 millones de euros. Y todavía quieren hacernos creer que fue un error, que alguna gente se despistó y vendió preferentes a gente ignorante para la que no estaba pensado ese producto. No, no es posible. No se recaudan 30.000 millones de euros gracias a algunos despistados.
La realidad que aún se intenta ocultar es que la operación se tramó para que con esos 30.000 millones de euros las cajas evitaran un saneamiento con fondos públicos, como el que se estaba llevando a cabo en otros países europeos en los años de la venta masiva de preferentes, 2008 y sobre todo 2009.
No fue un descuido. Fue una operación cuidadosamente planificada para que los dos grandes partidos -fundamentalmente, aunque casi ninguno se salva- no corrieran con el desgaste político de admitir que las cajas gestionadas por ellos estaban arruinadas. Para ocultar el saqueo y seguir tirando. Seguir tirando ellos, mientras los estafados vagan por las calles, de manifestación en manifestación, de juzgado en juzgado, para recuperar sus ahorros.
La operación parecía redonda. Como ambos, el PP y el PSOE, controlan los consejos de administración de casi todas las cajas, sólo había que poner los artefactos financieros a la venta. Mientras tanto, se trataba de que el Banco de España no revelara el calamitoso estado de los balances y que la CNMV mirara para otro lado. Ni se consiguen 30.000 millones por despiste, ni es casual que España sea el único país donde se han vendido preferentes a pequeños ahorradores. Las autoridades lo consintieron porque eran ellas mismas quienes las vendían. El lucro como fin y el engaño como medio.
Las preferentes representan la absoluta falta de escrúpulos del establishment y la crueldad que este es capaz de desplegar para salvarse. Andémonos con cuidado, porque cuanto más se complique su supervivencia, más aumentará su desesperación. Ayer se aprobó en el Congreso el decreto que consuma la estafa a cientos de miles de personas y la impunidad para quienes la perpetraron. La semana próxima UPyD presentará en la Audiencia Nacional una querella criminal contra todos ellos, en busca de resarcimiento para los estafados y la depuración de la responsabilidad de cada cual. Quizá no dejen de encubrirse mutuamente hasta que un juez los haga parar. Quién sabe. La estafa de las preferentes demuestra que son capaces de todo.

jueves, 11 de abril de 2013

Apoyos en el grupo de Alvite

Apoyos en el grupo de Alvite

Queridos compañeros me gustaría comunicaros una cosa, comprended que para mí no sea nada fácil, todos sabéis que tengo un problema de visión, pero tiene una explicación, tengo esclerosis múltiple, si, a mi me ha afectado a la vista, gracias a la medicación, la vista parece que se ha estabilizado, todos los días me pongo una inyección, ahora mi principal preocupación son las piernas ya que tengo bastante dolor, espero que mañana pueda seguir caminando igual. Solo quería que supierais mi situación.
  1. Rocio Gonzalez MartinezSabes que estamos contigo Angel Javier, te apoyamos, comprendemos y arropamos...hablo por todos pero creo que no me equivoco, de todas formas seguro que cada uno de nosotros te dejará aqui su comentario. Ya sabes...somos pañuelo de lágrimas, hombro de apoyo, y alegria en tu mejora...pero no te me pongas consentido!!! Un abrazo tan grandote como mi jefe 
    Belen Diaz Santos pues te deseo te vaya bien con tus tratamientos mucho animo y un abrazo fuerte
    Sagrario Moreno Ojeda Te deseo una pronta mejora...
    Mar Hernandez Te quiero,"valiente"...
    Dolores Abad Martín Angel Javier, deso que encuentren alguna medicina que te pueda quitar el dolor y que te mejore ¡¡Animo!! y un beso muy fuerte
    José Luis Alvite Un día te dije que sería con gusto tus ojos y sabes que con el mismo entusiasmo sería también tus piernas. Pero tengamos ilusión, amigo Angel, y no perdamos de vista la posibilidad de que todo vaya mejor y que la próxima vez que nos veamos sean mis manos el aplauso que mereces. Un abrazo, hermano.
    Mar Barandiarán Ramirez Ángel mi hermano tambien se va defendiendo como puede de tu misma enfermedad , según tiene el brote es peor, aunque luego mejora el lleva bastón para apoyarse , pero se toma un ibuprofeno de 600 mg diarios con un protector de estomago por que las piernas con esto le mejoran un poco espero que se encuentre un medicamento pronto según dice el medico esta al caer para poder mejorar la situación mi hermano se llama Nicolás Barandiaran y puedes buscarlo en gogel . Animo suerte para todos y nunca pierdas la esperanza. Un abrazo.
    Angel Javier Martín Vicente Muchas gracias José Luis a Mar y a todos, muchas gracias por vuestro apoyo.
    Isabel González Vita Ángel, sabes lo mucho que te aprecio desde que te conozco en este grupo. Esta noticia me ha conmocionado de alguna manera. Y desde aquí ,quiero enviarte mis mejores deseos, para que tengas esa fortaleza que hace falta en la adversidad diaria. Procura mantener el ánimo que te caracteriza, porque frente a la enfermedad es la mejor medicina. Tus amigos estamos contigo, para cuánto necesites. Eres enorme Ángel. Besos.
    Lola Mento Angel, aquí estamos todos los que te agradecemos todas las mañanas tu esfuerzo. Yo no concibo este muro sin tí. No debe ser fácil, pero saber que te apreciamos tanto, debe dar una energía extra al corazón. Los abrazos no hace falta verlos, se pueden sentir y yo te mando uno muy grande. ¡Adelante amigo!...¡Eres un crack! (que dicen los modernos para abreviar)
    Fco José Lara Mi querido amigo desde aqui te mando todo mi cariño y ánimos y que sepa que no estarás solo en ningún momento.Cuenta con todo nuestro apoyo y cariño.Un abrazo enorme
    Luchy López Siento un afecto muy especial por tí y creo que es compartido por todos los miembros de este grupo.Aún recuerdo las primeras veces que empezaste a aparecer por aquí dando los buenos días.Eres una persona muy especial y quiero manifestarte mi cariño y todo mi apoyo aunque sea desde la distancia.Un abrazo enorme,Angel!!
    Nati Martinez Asencio Gracias por comentarlo,Angel Javier...Creo que es impotante que tus amigos sepamos tu situacion,para que asi recibas nuestro car
    Pilar Moreiras Angel Javier, aunque no nos conozcamos personalmente, te mando todo mi calor y mi apoyo como haría con cualquiera de mis amigos más cercanos... Eres parte de mi vida también, ya que te veo casi cada mañana. 
  2. Por eso te doy las gracias para que no te falte ánimo y sigas dejándonos cada día un pedacito más de Alvite.
  1. Un beso enorme.
    Nati Martinez Asencio cariño y todo apoyo que te podamos mostrar...Eres una persona muy grande,y hasta de esta forma y en la distancia lo estas demostrando permanentemente...Muchas gracias por estar siempre con nosotros...
    Eladio Ibañez Ogando Amigo Angel, aunque no te conozco personalmente, si te siento como amigo por tus descargas y el cariño con que lo haces todos los días, como sabes yo navego por este mar de palabras desde hace unos pocos días pero aún así suficientes para sentir tu enfermedad y el dolor y sufrimiento que padeces, por eso te mando mi deseo de que tengas fuerza para vivir con paciencia y el mejor ánimo todos tus padecimientos. Un abrazo
    Esther Segundo Mateo lo siento, Angel, ojalá el afecto que siento por tí valiese para calmar ese dolor ... deseo que todo vaya a mejor en un futuro, es fácil dar ánimos, pero no me queda otra, ten fuerza y lucha tanto como puedas, no decaigas, y si necesitas un tironcito de ánimo parriba, aquí tienes mi mano. Un fuerte abrazo.
    Maria Begoña Rodriguez Fernandez Animo, Angel Javier Martín Vicente.A mi me esta tocando vivir una enfermedad muy grave también y por eso no ando mucho por aquí, pero os sigo cuando puedo. Estoy segura de que si alguien puede con esta enfermedad eres tu, me pareces una persona muy fuerte,y debes serlo. Apóyate en tu gente y habla de ello,no te guardes nada. Aqui somos todo ojos para leerte,un fuerte abrazo!
    Fco José Lara Que sepas que este año la Señora tendrá una plegaria por ti
    Perfectina Paris Riveiro Todo mi cariño,y si puedo hacer algo no dudes en decirme.
    Macu Infante Angel, de enferma a enfermo, mi vida ha sido un dolor constante desde hace siete años, tengo cefaleas crónicas de tal calibre que vivía ingresada en un hospital, porque nada me quitaba el dolor. gracias a Dios, hace tres años me operaron y me implantaron una pila en la tripa que da descargas a los nervios occipitales, además encontré el mangostan que es un antiinflamatorio natural, es una fruta. Yo se lo que es ser enferma crónica porque yo lo soy, las complicaciones que he sifrido por la enfermedad, me han llevado a otras operaciones añadidas. Pero nunca desesperé y de echo no lo hago. El dolor físico es tremendo, pero que tu alma siempre esté feliz, te ayudará mucho. Para cualquier cosa aquí estoy, Rocio sabe lo malita que he estado. Ánimo y muchos besos.
    Samuel Fernandez Angel amigo...No estas solo y por eso te digo que animo y que DIOS está ahy!...Si esplicas tu situacion me parece bien y te desahogas de alguna manera..Pero que no se haga dueña de ti esa situacion y digas al problema (MI PROBLEMA) Se positivo...Y a DIOS puedes contarle el problema yo tengo la FE que te sentirás mejor...un saludo y que DIOS te bendiga!
    Rocio Gonzalez Martinez Que grandes sois, que grande eres Angel!
    Antonia Espinosa Maestre Angel, todos estos comentarios confirman que las redes sociales bien utilizadas tienen "mucho arte", el mismo que tu pones cada mañana, acercándonos al "maestro". Quedate con el buen rollito que te estamos transmitiendo, verás como todo irá bien. Un abrazo
    Mari Carmen Díaz Guerrero Buenas noche a todos.
  1. Acabo de entrar y he leído tu mensaje Angel Javier Martín Vicente. Siento lo de tu enfermedad como el resto del grupo, como no, pero me ha dado cierta alegría al ver la confianza que has depositado en nosotros para contarlo y eso es porque sabes que te queremos y siempre estaremos aquí para leerte y animarte.
  2. Eres joven y la investigación no para de trabajar para descubrir nuevos fármacos, la prueba está en que el problema visual se te ha estabilizado. No pierdas la esperanza en que salga un nuevo remedio y mientras, torea como puedas los malos momentos, sobre todo no olvides que nosotros como los de Fuenteovejuna estamos aquí todos a una. Un abrazo grandote amigo!!!
    Susana Viña Mendez Animo campeón. Ya verás como mañana estarás mejor y poco a poco.Tu si que Valesss
    Nacho Rey-Alvite Alfaro Querido amigo, si mis deseos de ánimo y mejora sirviesen al menos para remediar tu problema o desviar tu dolor... Se que eres fuerte y no dejas de mirar hacia adelante, nos transmites cada día ganas de vivir a través de esos comentarios destilados con esa bondad tan especial y única tuya. Desafortunadamente, ante tu dolor solo puedo ofrecer mi empatía, muy sincera amistad y todo el apoyo que necesites por mi parte. Cuídate y lucha. Un fuerte abrazo, amigo
    Marina Dominguez Muy buenas noches Ángel. Creo que todos esta noche deseamos darte todos nuestros ánimos y hacerte pensar que todo irá bien porque te queremos, sí, te queremos, incluso yo que apenas asomo mi nariz de vez en cuando para desearos los buenos días y siempre en especial a ti. No voy a decirte que estarás mejor, prefiero decirte que además de poder contar con todo el grupo también puedes contar conmigo, que me tienes para todos tus momentos, y repito todos... Eres un ser muy especial y has demostrado siempre mucha generosidad hacia nosotros, creo que no haremos nada extraordinario ofreciéndote nuestro apoyo. Trabajo en un hospital así que cuenta conmigo para todo lo que esté en mis manos. Tienes a toda una cuadrilla dispuesta a luchar por ti. Un beso enorme y todo mi cariño.
    Isa Cava Macias No puedo darle al me gusta Angel, pero si enviarte un fuerte abrazo y esperar que la ciencia corra más que tu enfermedad.
    Fernando Kal La única minusvalía real es una actitud negativa; no es tu caso. Un abrazo grande, Ángel.
    Jorge González Meira No me queda comentario que no se haya dicho aquí.Un abrazo a todos/as.
    Angel Javier Martín Vicente Muchas gracias por vuestro apoyo, es fantástico estar rodeado por personas estupendas, comentados que para mí es importantísimo el apoyo emocional que me da este grupo, leer todos los días a José Luis, leer los comentarios, es un apoyo fundamental para mantenerte alejado de la realidad.
    Emece Risman Angel Javier Martín Vicente que sepas, que tu eres nuestras piernas y te necesitamos, a mi me encanta que estes ahi, un beso.
    Naty Madrigal Frias Un abrazo y arriba ese animo,todos tenemos algo que superar o nuestras familias,es verdad que aquí encontramos a gente optimista y sincera.

Dinero rico, dinero pobre - Manuel Jabois


Dinero rico, dinero pobre - Manuel Jabois
HAY UN dinero rico y hay un dinero pobre. Umbral decía que ganando dinero pobre nunca se llegaba a rico. El testamento de Don Juan demuestra que tenía mucho dinero inmensamente pobre. Don Juan fue un rey que no puedo reinar y un rico que no pudo ejercer. ¿Por qué? Porque su fortuna era de dinero pobre que había que tener escondido para mantener la reputación, que es un vicio de nobles. A Bárcenas se le conoció hace poco mucho dinero rico. El dinero rico se parece al pobre en que se puede gastar; ciertas cualidades del dinero son insobornables. Pero el dinero rico acarrea más lujos que el dinero pobre: por ejemplo no tiene pasado. La trascendencia del dinero rico es que no mira nunca atrás: se queman los billetes como campos de algodón y con las cenizas se hacen otros. Pero estos millones con los que estuvo de gira mundial Jordi Pujol Ferrusola son millones pobres que tuvieron que pasar por la frontera en maletas de emigrante, y ese dinero jamás hubiera podido ser dinero rico porque es un dinero que hubo que sudar para sacarlo fuera. El dinero rico levanta una expectación que el dinero pobre no tiene por la misma razón por la que hay ricos ricos y ricos que tienen que pasar por pobres. Cuando se le señaló el dinero pobre a Pujol nadie se llevó las manos a la cabeza y hasta el patriarca se dirigió a la Udef como si fuese una filial de la UEFA. El dinero de Bárcenas levantó unanimidad porque era dinero rico y un poco de derechas. La diferencia entre el dinero pobre y el rico es que el pobre siempre es más pero aparenta menos. El dinero de los EREs de Andalucía viene del cajón y son 700 millones, pero no se pueden comparar con los 38 de Bárcenas, que es un señor que esquía en Vancouver. El dinero rico es el de los tontos que llegaron a listos. El dinero pobre es el dinero de los listos que, sabios, llegaron a tontos.

martes, 9 de abril de 2013

Jorge y el dragón - Fernando Sánchez Dragó

Jorge y el dragón - Fernando Sánchez Dragó

NO ES la política, sino la amistad, lo que hace insólitos compañeros de cama: Losantos y Labordeta, por ejemplo, o De Gaulle y Malraux. Mucha gente, en los mentideros del liberalismo, la derecha y la mística, se extraña de que yo sea tan amigo de Verstrynge como, en efecto, lo soy y me lo reprocha. Supongo que a él le ocurre lo mismo, respecto a mí, en las filas de los indignados, los desahuciados, los okupas y los antisistema. Citaré una vez más a Proust: «Lo que une a las personas no es la identidad de pensamiento, sino la consanguinidad de espíritu». Jorge y yo hemos seguido a lo largo de la vida trayectorias similares, aunque en sentido inverso. Él viene de donde estoy y va hacia donde estuve. Yo voy hacia donde estuvo y vengo de donde está. Las ideas pasan; el carácter permanece. Soy un reaccionario que fue revolucionario; Jorge es un revolucionario que fue reaccionario. Hemos tanteado, hemos experimentado, hemos probado de todo, en lo concerniente a las ideologías, y de todas hemos salido fanés y tarifando, porque ninguna sirve. Yo he sido de comunión diaria, ateo, comunista, trotskista, socialdemócrata, anarquista, medio budista, liberal, siempre, e incluso, en mi madurez, joseantoniano (entre otras cosas); él ha sido en su adolescencia -dicen- medio nazi, incluso, y luego, entre otras cosas, alumno de Fraga, secretario de Alianza Popular, socialista, afrancesado, europeísta, comunista con ribetes estalinistas, bolivariano a la manera de Chávez, estratega de la guerra asimétrica, antiglobalizador y lo que te rondaré. Pero todo eso, tanto zigzag, el suyo y el mío, tiene un denominador común: siempre en contra de los hombres grises y a la contra de las idées reçues (Flaubert), los oficialismos y los discursos dominantes. Somos dinamiteros sin dinamita que una y otra vez, desde posturas opuestas y apuestas, buscamos las cosquillas a los biempensantes, pero también personas de esas, machadianas, que donde hay vino, beben champán, donde no hay Mumm, agua Perrier, y que tratan al prójimo como a uno mismo. No desfallezcas, Jorge, pedazo de cronopio. Sigue así y deja que chapoteen en su muermo los famas y los glorias de Cortázar.Un taxista me dijo: «¡Salud, anarquía y cada noche una tía!». No es mal plan. ¿Hace? Que no lo sepa Mercedes. Y si quieres traerte un adoquín, tráelo, pero procura no dar con él a nadie, y menos a mí, por muy enemigo que sea del escrache. Lo soy.

Patatas fritas - Pedro G. Cuartango



Patatas fritas - Pedro G. Cuartango
CONOCÍ en un viaje de avión a un ciudadano belga que tenía un restaurante en la Isla Negra del lago Titicaca. Me contó que el plato estrella del local eran las patatas fritas que importaba de un proveedor de Bruselas.
Ahora que mi querido Javier Blázquez, el médico de la empresa, me ha puesto a régimen y me ha advertido que mi salud es un desastre, sueño casi todos los días con comer patatas fritas. Me vienen a la memoria los olores de Gante, de Brujas y de otras ciudades belgas que huelen a ese manjar.
Bélgica es la Meca de las patatas fritas e incluso tiene un museo en el que se pueden ver los variados utensilios para prepararlas. Pero las mejores las he comido en una freiduría junto al metro Parmentier de París.
Las patatas fritas tienen su punto. No son nada fáciles de hacer, aunque sus ingredientes son elementales: aceite, sal y patatas, que tienen que ser cortadas finas y a la manera tradicional.
Un amigo flamenco me informó de que ya había puestos donde se vendían a principios del siglo XIX en todas las ciudades belgas y que la tradición de freírlas viene desde tiempos remotos cuando los que faenaban en el río Mosa las hacían como si fueran pescado.
Cada país tiene su forma de elaborar las patatas fritas. Los italianos las hacen blancas y finas y los franceses las echan demasiada sal, como nos sucede a nosotros, que nunca hemos dominado las sutilezas de este arte salvo en Andalucía, tierra de meltingpot culinario.
Dicen que los belgas no han aportado nada a la civilización europea, pero no es cierto. Nos han legado Tintín y las patatas fritas, dos de los placeres con los que yo he disfrutado más en la vida.
Aunque Salvador Sostres se burla de mí por mis gustos simples, yo prefiero las cosas naturales y sencillas como un trozo de pan y un buen queso a la gastronomía a la que tanto se rinde culto. Estoy muy escaldado de esos platos que valen 30 euros con un nombre de dos líneas en la carta y que luego son un timo.
Las patatas fritas son un valor seguro y barato, como las sopas de ajo. Ahora que estamos en tiempos de crisis, hay que volver a lo sencillo y lo tradicional y siempre será mejor un bocadillo de chorizo que un plato de sashimi con wasabi.

Pómulos de madera - José Luis Alvite

Pómulos de madera - José Luis Alvite


Nunca estuvo entre las mujeres que me resultaban atractivas, ni lo estará ahora en atención a la indulgencia que se suele tener con los muertos. Tampoco modificaré mi idea de que era una actriz mediocre y una cantante de cuya voz se enteraba apenas su garganta. Elevada al estrellato por sus incondicionales, yo creo que la cima cósmica de Sara Montiel estaba en ser un bonito prospecto en el escaparate en cualquier peluquería de provincias, con su ensayada boquita de piñón y sus sobresalientes pómulos de madera, encofrada en un aura de laca y perfumada con el mismo exceso con el que en algunos pueblos se aliña el conejo. Como yo la recuerdo, y aun la veo, lo más relevante en su cabeza no fueron nunca las ideas, sino los peinados, igual que de su boca no creo haber escuchado frases que me resultasen más interesantes que el humo de los cigarros que fumaba. Estuvo en Hollywood, es cierto, y se coló allí en algún reparto, pero eso sólo explica la habilidad que se dio para conseguir unos cuantos papeles en los que habría estado igual de elocuente si por orden del director permaneciese muda. Contó también sus amoríos con importantes actores que, curiosamente, estaban muertos en el momento de hacer ella sus revelaciones. ¿Por qué entonces tenía Sara Montiel tantos devotos seguidores? Desde luego, porque representa la clase de atractivo femenino que gusta a muchos hombres, una compacta y cinegética belleza rehogada que a simple vista daba poco que pensar y tenía mucho que comer, una túnida mezcla de sensualidad y cosmética que de algún modo representó a su manera la feminidad racial e impulsiva de una clase de mujer decorativa y suculenta, que lo mismo merecía un piropo, que un bocado. No era mi ideal de mujer, es cierto, y sin embargo la echaré de menos porque ahora con sus cualidades artísticas y su tez de caza mayor sólo nos queda Cristóbal Montoro.

lunes, 8 de abril de 2013

«These Foolish Things» - José Luis Alvite

«These Foolish Things» - José Luis Alvite

Un día me detuve al anochecer en el barrio chino y me di cuenta de que todo lo que me habían enseñado mis profesores en el instituto era menos emocionante que si me cumpliese en un garito el sueño de que una de aquellas chicas me cantase «These Foolish Things» con la voz ahumada de la oscura Della Reese. Con todas las consecuencias de un cambio drástico, mi vida fue distinta desde entonces. Decidí que sería otro hombre a partir de la sordidez bautismal de aquella noche y emprendí un camino que nunca supe muy bien a qué lugar me llevaría, como si harto de la vida segura, aburrido del confort, me largase montado en un caballo sin ojos. Era joven y podía permitirme el capricho de cualquier insensatez. Estaba ansioso por emplear todas mis energías en el esfuerzo de quedar exhausto, convencido de que nada de cuanto pudiese leer en los libros sería en absoluto más apasionante que lo que, por amor o por contagio, pudiese transmitirme una de aquellas mujeres en cuyos labios estaba seguro de que encontraría juntos la biselada luz de un sonrisa, la sangre neonatal de un beso y el ácido sabor de un vomito. Fue así como descubrí la hermosa e inquietante autenticidad de las vidas extremas y comprendí que el mundo era de otro modo si al despertar lo mirabas llevando aun en el rostro el agua magreada en la que se hubiese aseado minutos antes cualquiera de aquellas mujeres, como en el caso de la fulana que una madrugada me dijo que estaba de acuerdo conmigo en que los mejores sueños los tiene un hombre cuando decide dormir lejos de la cama en la que haya dejado doblado su último pijama. ¡Nada de normas e ideologías! Solo tentaciones, honestidad e impulsos. Y tener presente algo que no suele fallar: No hay un solo sueño del que no valga la pena despertar en otro sueño.

Éxodo a la española - David Torres



Éxodo a la española - David Torres
España ya no es la que era, ni siquiera la que iba a ser. Cientos, miles, docenas de miles de chavales agarran el petate y se largan al extranjero, donde sea, cuanto más lejos mejor. No es como cuando nuestros abuelos se iban a hacer las américas y volvían con una fortuna portátil en las manos; ni tampoco lo mismo que cuando nuestros padres marchaban a trabajar de albañiles o de camareros unos años para sacarse unos ahorros y regresar. Ahora se va la generación más preparada de nuestra historia (médicos, científicos, ingenieros, licenciados, doctorados) hartos de un panorama negro como la pez, de un país que sólo ofrece oportunidades a mangantes, lameculos e inútiles en general.
Y se van para no volver, no ya porque aquí no haya futuro, que no lo hay, sino porque el poco presente que nos quedaba lo vamos dilapidando a ritmo de pasodoble. Una monarquía putrefacta, una justicia empantanada, una casta política corrupta o inepta dan la medida del país. Se están yendo los cerebros y se quedan los culos, los estómagos agradecidos, también los pobres que no tienen ni petate que liar ni piernas para echar a correr.
Luis León, un amigo al que encontré en facebook trabajando de cocinero en Canadá, me dice que él no piensa volver, que ya está arreglando los papeles de inmigración para quedarse allí. No es un mal sitio para residir, algo frío, pero hace más frío aquí y más frío que va a hacer. Luis no es el único sino sólo uno más de los miles y miles de exiliados forzosos que se han lanzado al ancho mundo en busca de un curro, de una tabla de salvación. A este paso, facebook se va a convertir en la provincia más grande de España, la más joven desde luego, y la más lúcida también.
Esto es algo que siempre le agradeceremos a Mariano, pero también a José Luis, que estuvo ocho años llevando el relevo; a Jose Mari, que forjó una prosperidad con techo de cemento y pies de barro, un linaje de oligarcas analfabetos y jornaleros eruditos; a Felipe, que despilfarró una década en pelotazos y bonsáis; a todos y cada uno de los mandamases que siguieron promocionando una España de charanga y pandereta, un país de servicios, de camareros, de chapuzas, de banqueros impunes, de juerga y chirigota.
Lo que ha quedado, después de la juerga, es un lodazal devastado, una olla podrida, una corrida de toros humanos, un hazmerreír, un hazmellorar donde el dinero público se va por el desagüe de los eres andaluces o esquía tranquilamente por las cuentas suizas. Gracias a todo eso y a los hospitales desguazados y los colegios reconvertidos en guarderías se ha actualizado de golpe aquel escalofriante soneto de Quevedo en que no veía cosa en que poner los ojos que no fuese recuerdo de la muerte. El último que apague la luz.

domingo, 7 de abril de 2013

¿Más mentiras? - Juan José Millás



¿Más mentiras? - Juan José Millás
Rajoy ha dado una noticia bomba: al año que viene comenzaremos a crear empleo. Si lo dice basado en datos, merecería salir en primera página, a cinco columnas. Si lo dice por decir, también, por el tamaño de la irresponsabilidad. Lo curioso es que suelte una noticia de ese calibre en un acto interno de su partido. Se ha creído que su partido es España, o quizá que España es su partido, no sabemos qué es peor. Lo cierto es que hace meses que no sale de su partido como el que no sale de su casa. 
–Pero hombre, Mariano, sal un poco, que te sentará bien tomar el aire.
Este es uno de los primeros síntomas de la depresión: no salir de casa. A veces, se le coge tanto asco a la calle y a la gente que hasta le dan a uno ganas de bajar las persianas. El problema es que, si las bajas, luego, para suicidarte, las tienes que subir y entre unas cosas y otras te arrepientes. Los suicidas tienen mucho miedo a los tramites porque los trámites se inventaron para desanimar. ¿Quién se tiraría por el balcón si para ello fuera preciso rellenar una instancia con cinco pólizas? Nadie. Por eso, en la casa de los suicidas potenciales el balcón debe estar expedito y las ventanas abiertas, por si en una de esas, al pasar, te ataca por fin el impulso. El suicida de impulso es como el comprador de impulso. Si no encuentra enseguida lo que quiere, compra otra cosa.
El segundo síntoma de la depresión consiste en abandonarse. Da tanta pereza ir hasta la ducha€ Poco a poco, se va uno acostumbrando a su propio olor y hasta le parece que no está mal. El tercer síntoma es que no te levantas de la cama. Solo te levantarías para acercarte a la ventana y arrojarte al vacío. Pero qué pereza dar esos cuatro pasos que nos separan de ella€ No sabemos hasta qué punto un partido político es una casa, lo que sí sabemos es que es una familia. Rajoy se ha refugiado en ella, en la familia, y ahí está, abandonándose de forma progresiva, casi sin darse cuenta. Lo de la pantalla de plasma, tan criticado, quizá es para que la prensa no advierta que ya no usa desodorante. ¿Para qué?, se dirá con esa lucidez que caracteriza a los depresivos y suicidas. Y lleva razón, para qué. Significa que lo que ha dicho del año que viene es una mentira. Otra.

La gloria de Castro - Carlos Herrera



La gloria de Castro - Carlos Herrera
LOS amigos de la vieja combinación de Pan y Circo pueden estar satisfechos tras la decisión del juez Castro -el del Cuarto Turno- de imputar a la Infanta Cristina al objeto de involucrarla en la trama del Instituto Nóos. A pesar de que el mismo Castro asegura que no dispone de ningún indicio de peso y de que el pasado 5 de marzo, hace sólo un mes, se negara a dar este paso, fue anteayer cuando se lió él solo la manta a la cabeza y se dispuso a ser sensible a la presión popular que exige justicia ejemplar, que no es exactamente la Justicia misma, pero que suena a ello y calma las ansias. Con ello Castro entra en la gloria y se transforma para algunos en el juez insobornable, valiente, del pueblo, que no teme a los poderosos y que arrambla con la Monarquía si es necesario con tal de buscar la verdad, con tal de dar su merecido a quienes le roban a la población sus recursos. Que es posiblemente lo que busca.
Castro se encontró inmerso en una perversa encrucijada: ser para siempre el juez que no se atrevió con la Institución Monárquica o ser el que sí lo hizo, y ha preferido el segundo camino, aunque para ello haya tenido que sofocar a algunas instancias judiciales con su auto, al que deberíamos calificar, en una primera y amable estimación, de evanescente. Poco importa que la normativa española señale que deben ser las acusaciones quienes soliciten la imputación de un individuo: Castro ha optado por saltarse el criterio del fiscal e invitar a la hija menor del Rey a pasear por la puerta de su juzgado para contestar a preguntas inspiradas por los correos -falsos o no- con los que un sujeto de dudosa catadura como Torres ha ido condicionando la instrucción mediante el delicado método del goteo, haciéndole bailar a su son al juez sin que éste mostrase su irritación mediante la toma de correctivo alguno en su contra. El fiscal que fuera de la Audiencia Nacional, Ignacio Gordillo, hoy abogado en ejercicio, ha declarado perplejo que la decisión de imputar a la Infanta Cristina es un ejemplo claro de indefensión: ¿cuál es el delito por el que se la imputa? ¿participar en las empresas de su marido?, ¿corrupción? Ninguno de los dos es, como tal, delito -la «corrupción» no está tipificada de tal guisa, sino como otras cosas concretas, cohecho, malversación, prevaricación, lo que quieran-, y no justifica la obligación de que una persona deba comparecer en compañía de un abogado ante un Juez. A no ser que tus intenciones sean globales y no estén destinadas sólo a buscar la verdad.
La decisión de Castro responde a una hoja de ruta que se le viene atribuyendo largamente y que ha ido estableciendo paso a paso, siendo el primero de ellos crear la pieza separada del caso Nóos al efecto de que le sirviera a su juego, ese del que en más de una ocasión ha alardeado por Palma: desmontar la Institución. No puedo imputar al Rey pero sí a una Infanta, y lo hago al final de la instrucción aunque me pase por el forro la postura del fiscal, que es el que actúa de parte.
Es muy probable que prospere el recurso del fiscal, pero la Infanta ya habrá declarado el día 27. Incluso es también probable que, una vez producida la declaración, ésta sea desimputada ante la evidencia de que su papel de florero no era el de la esposa de Diego Torres, que participaba activamente en la gestión del dinero. Pero eso ya no importará porque el daño ya estará hecho.
No se extrañen si el próximo paso es ver a Castro como miembro del Tribunal Constitucional a propuesta de algún partido muy concreto. Cosas más llamativas se han visto.

sábado, 6 de abril de 2013

Intelectuales del sexo - José Luis Alvite


Intelectuales del sexo - José Luis Alvite

No puede decirse que a los 13 años alguien sea maduro para mantener relaciones sexuales en plano de igualdad emocional con quien podría multiplicar varias veces su edad, del mismo modo que se es inmaduro para apostar en el hipódromo o para regentar un «night club». A Manuel Delgado le he escuchado en la radio razonamientos pintorescos en defensa de la sexualidad libre de quienes son todavía niños. Vino a decir que la inocencia infantil es un tópico y que a una edad muy temprana el desarrollo fisiológico avala la naturalidad de las relaciones sexuales. Por su razonamiento podría pensarse que el profesor Delgado está lejos de madurar, puesto que si la fertilidad avala la libertad sexual de las niñas, habrá que aceptar que la capacidad de puntería faculta automáticamente a los críos para la tenencia y uso de armas de fuego. Pero al margen de que su reflexión resulte pintoresca, lo inquietante es la pasmosa facilidad de algunos «intelectuales» para desmarcarse de la opinión pública por la simple y absurda necesidad de no ser uno de tantos, siempre temerosos de que sus ideas puedan resultarle sensatas a la portera del edifico en el que viven. Es como si un dálmata se avergonzase de ladrar comos los otros perros e hiciese lo posible para balar como una oveja o maullar como un gato. Me pregunto qué clase de complejos determinan que alguien como el profesor Delgado evite a toda costa cualquier opinión coincidente con la de la mayoría. ¿Será que prefieren parecer idiotas antes que resultar sensatos? A simple vista da la impresión de que si el profesor Delgado fuese un pez, evitaría el agua y preferiría ser un polvoriento lenguado de secano. Por mi parte vivo al margen de esa clase de erudito distante, prejuicioso y soberbio, enfermo de originalidad. Yo, como no soy un intelectual, en el cuerpo de una niña de 13 años aún veo puesto el vestido de su última muñeca.

¿Te gusta golfear? - David Torres


¿Te gusta golfear? - David Torres
El golf es un deporte, aunque en manos de los Aznar parezca otra cosa. Un deporte que consiste en golpear una pelotica con un palito y meter a continuación la pelotica por un agujerico en el suelo. Dicho así, parece muy sencillo pero es la hostia de difícil. La familia Aznar necesitó tropecientas clases para irse acostumbrando a sus misterios, clases que costaron once mil euros a cargo del Ayuntamiento de Madrid, háganse una idea. Eso sí, Jose Mari aprendió a meterla doblada.
Podría parecer que a Jose Mari y a Ana Botella les hubiera venido mejor un cursillo de inglés, pero el golf es mucho más importante que el inglés en las relaciones internacionales. Pateando el campo de golf se forjan amistades, se proyectan negocios, se dan abrazos, se hacen chistes, se abren los pulmones, se comparte una enorme cantidad de aire limpio y césped inmaculado sin ese molesto olor a bosta de vaca que suele emanar de la naturaleza en estado puro. Un campo de golf es una marca de civilización, una hembra sinuosa, fragante y verde sobre la que varios machos ejercen su derecho de pernada.
Todo líder mundial que se precie debe presumir de un buen hándicap, ya sea Bush Jr., que cambió la botella (con minúscula) por el palo de golf, ya sea Tony Soprano, que aprovechaba para bajar barriga marcándose unos hoyos con su tío Junior. Una de las primeras cosas que hicieron Fidel Castro y el Che Guevara después de tomar La Habana fue jugar al golf, un duelo histórico documentado en unas fotos soberbias y que horrorizarían a Aznar hasta el punto de que, si se las enseñan, lo mismo quema los palos.
En sus declaraciones, Ana Botella se ha hecho un pequeño lío, no sabemos si gramatical o metafísico. Dice que van a pagar las facturas porque “hubo un desembolso en el Club de Campo en el que alguien utilizó nuestros nombres”. Es curioso, creíamos que era Jose Mari quien había utilizado el palo de golf, pero ahora resulta que era alguien quien utilizaba a Jose Mari, quizá para ir practicando. También dice que las clases se aceptaron como “un detalle de protocolo o de cortesía que en ningún caso se corresponden con la realidad de las facturas”. En esto las facturas se parecen cada vez más a la alcaldesa, alguien que cada vez difiere más del candidato al que realmente votaron. Pero Gallardón era más de jugar al golf a lo grande, por eso gruyereó todo Madrid de socavones.
Al final, para redondear el triunvirato, apareció Álvarez del Manzano y le murmuró a la alcaldesa que le echara la culpa a él, que para eso estaba. La galantería recuerda un poco a aquella anécdota probablemente apócrifa de Cela, según la cual un día soltó un cuesco sísmico en público, de esos que se miden en la escala de Richter, y una señora lo miró entre espantada y atónita. “No se preocupe, señora”, la tranquilizó don Camilo. “Vamos a decir que he sido yo”.

Esto somos los periodistas para los políticos: gentuza - Federico Quevedo



Esto somos los periodistas para los políticos: gentuza - Federico Quevedo
Me lo dijo en cierta ocasión, hace unos años, un importante político del Partido Popular, ahora retirado de la primera línea: “¿Sabes lo que sois los periodistas…? Gentuza, mala gente, que solo queréis escarbar en la vida de los demás para hacer daño”. Es verdad, no voy a generalizar, no todos los políticos tienen esa opinión tan peyorativa de los periodistas, pero sí que es general y universal la desconfianza que los políticos tienen hacia nuestra profesión, casi rayana en muchos casos con el desprecio. El fenómeno afecta a los políticos de todas las ideologías, pero ese desprecio hacia el periodista aumenta de manera directamente proporcional a la acumulación del poder por parte del político. Cuanto más poder tiene, menos consideración hacia la labor de los periodistas.
De hecho, cuando se produce la fase de mayor acercamiento o intimidad entre los periodistas y los políticos es cuando los segundos están en la oposición, pero esa supuesta complicidad no es más que una tapadera de las verdaderas intenciones del político, que no son otras que las de aprovecharse del periodista para sus fines o intereses. Una vez conseguido lo que el político ansiaba, es decir, el poder, el periodista pasa de ser alguien a utilizar, a convertirse en alguien a manipular. Como excepción, algunos periodistas acaban trabajando a las órdenes de los políticos pero tampoco en ese caso mejora la opinión de los segundos respecto de los primeros, ya que simplemente los utilizan para entretener a la canallesca porque ellos, los políticos, están muy por encima y los periodistas son un estorbo para su trabajo.
Algo sé de eso, porque he estado en el otro lado y lo he vivido muy, pero que muy de cerca. Los periodistas caemos siempre en la misma trampa, la de creer que nuestro trabajo va a servir para algo, que nos harán caso, que escucharán nuestras recomendaciones. Pero al final los políticos hacen de su capa un sayo porque en el fondo no consideran nuestro trabajo y opinan que cuando trabajamos para ellos seguimos siendo lo mismo que éramos cuando lo hacíamos en un medio de comunicación: gentuza. Y se que a algunos de mis compañeros que antes o después han trabajado o trabajan de ese otro lado no les va a gustar esto que escribo, pero en el fondo saben que es así.
Me consta, por ejemplo, que desde que estallara el llamado caso Bárcenas han sido unas cuantas las voces de periodistas dentro del Partido Popular que han hecho recomendaciones muy sensatas sobre los pasos que se debían dar, sobre como afrontar la crisis política que vive el partido, y sin embargo no se les ha hecho ningún caso. El otro día, sin ir más lejos, el PP vivió uno de sus momentos más esperpénticos y si no llega a ser porque el juez Castro intervino imputando a la Infanta Cristina, al día siguiente la foto de la mayoría de las portadas de los periódicos hubiese sido la de un numeroso grupo de periodistas contemplando la imagen estática de Rajoy en una pantalla de plasma…
Es cierto que esa misma imagen se ha producido otras veces, pero no en las mismas circunstancias, como tampoco se había producido el hecho de que durante tanto tiempo seguido nadie del PP compareciera ante los medios de comunicación. Y yo he sido el primero en criticar la actitud de algunos medios, principalmente porque creo que el deber de un periodista es vigilar al poder, no intentar usurparlo, y en este país algunos han pretendido y siguen pretendiendo lo segundo y eso se demuestra cuando desde los propios medios se orquestan campañas directas de acoso político contra determinados dirigentes o partidos.
Eso, probablemente, ha contribuido en gran medida a incrementar la desconfianza de los políticos hacia la prensa, pero en una democracia el papel de la prensa es trascendental, independientemente de la opinión que a los políticos les pueda suscitar tal o cual medio o tal o cual periodista. Hace un tiempo un grupo importante de periodistas pusimos en marcha una iniciativa que bautizamos con el hastag tuitero de #sinpreguntasnohaycobertura pero, aunque la opinión pública crea lo contrario, esta es la profesión menos corporativista de todas las que conozco, y al final siempre han primado más los intereses empresariales que la verdadera defensa del derecho a la información y esa iniciativa murió a manos de quienes más tenían que haberla apoyado: los directores de los medios.
Si los periodistas no nos hacemos respetar, difícilmente nos van a respetar, y corremos el riesgo de que se impongan tesis como la del presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, cuando dice que hay que poner límites a lo que aparece en los periódicos, en referencia a las fotos de Alberto Núñez Feijóo publicadas por El País. Yo he criticado la publicación de esa fotos porque entiendo que forman parte de esa actitud partidista que tanto rechazo, y no de un verdadero interés informativo y esclarecedor de la verdad, pero defiendo el derecho del periódico a publicarlas y los límites ya los establece el Código Penal.
Supongo que muchos de mis compañeros podrán hablar por mi de las numerosas veces que han recibido coacciones por sus informaciones e incluso por sus opiniones… Yo he visto incluso entregar argumentarios en algunas tertulias televisivas para que los periodistas dijeran lo que el poder de turno consideraba apropiado, y no lo que libremente opinara cada uno de ellos. Y casi todos los días se dan casos de amenazas en plan “quita eso que has escrito o envío un desmentido a tu periódico”, aún sabiendo que lo escrito es verdad.
Y se da en todas las orillas del arco parlamentario, en mayor medida cuanto más poder tiene el partido político de turno. Esta es una profesión difícil, cada día más infravalorada y que cada vez suma más profesionales en el paro para gozo del poder y desgracia del derecho a la información. Entre las presiones de las empresas y las presiones del poder, el periodista se convierte cada vez más en un mero ingrediente del sándwich, un ingrediente apestoso para ellos, pero absolutamente necesario para garantizar un sistema democrático limpio y transparente.

viernes, 5 de abril de 2013

Una pesadilla para cuatro niños - Carmen Enríquez



Una pesadilla para cuatro niños - Carmen Enríquez
Preocupación, tristeza y pesadumbre por la repercusión que todo el proceso está teniendo en sus cuatro hijos, a los que se les insulta y dejan de lado sus propios compañeros de colegio, son los sentimientos que desde hace meses se han instalado en la casa donde la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarín siguen viviendo en el barrio de Pedralbes de la capital barcelonesa. La imputación de la Infanta ha sido un mazazo más que ha caído sobre el interior de la vivienda de los duques de Palma, que ven cómo cada día se complican más las cosas para ellos y no atisban una pizca de luz al final del negro túnel en el que se encuentran en estos momentos.
Doña Cristina, haciendo frente a la situación y sin ánimo de esconderse de los medios que rodean su domicilio y su lugar de trabajo día y noche, se atrevió ayer a entrar al lugar donde trabaja a pie, con paso ligero y gesto serio, a pesar de que una nube de reporteros esperaba para captar su imagen tras la imputación en el «caso Nóos» decidida por el juez José Castro. Al dar ese paso, trataba de dar una sensación de normalidad en la creencia de que lo mejor en estos casos es dar la cara y afrontar desde el primer momento una realidad que la coloca en el foco de interés de todos los medios de comunicación. Hay que tener en cuenta, además, que la Infanta es la única persona de la familia que sigue teniendo trabajo –directora del Área Internacional de La Caixa– y por tanto sólo ella percibe un salario que ayude al mantenimiento de su familia.
Iñaki Urdangarín, sin trabajo desde hace meses, optó por sacar de casa a sus cuatro hijos en una jornada en la que no abrían los colegios. Un gesto de Juan, el mayor de los chicos, bajando el protector para el sol en el momento que salían del garaje para evitar ser fotografiado, definía muy bien el sentimiento general de estar a la defensiva que predomina en la familia actualmente.
El ambiente en Zarzuela
En Madrid, en el Palacio de la Zarzuela, la noticia de la imputación de la Infanta llenó de consternación a todos. No se lo esperaban. De ahí que en las declaraciones difundidas por la tarde se señalara la sorpresa que había causado la decisión del juez Castro. Confiaban en que prevaleciera hasta el final el criterio del fiscal Horrach, contrario a la imputación.
La Familia Real trata de mantener el ánimo ante los derroteros que está tomando el «caso Nóos». El Rey y la Reina ven con tristeza lo que está pasando y les preocupa mucho la repercusión de los acontecimientos en sus nietos, con suficiente edad para darse cuenta de lo que ocurre, especialmente los mayores. Como abuelos ,y también como padres, les parece una pesadilla la situación que tienen por delante su hija y sus nietos, inocentes absolutos de las posibles faltas de sus padres.
Aunque los duques de Palma tratan de distraerlos con actividades deportivas (esquí, rafting, bicicleta), eso no borra el ambiente opresivo de sentirse rodeados en su propia casa por decenas de fotógrafos y reporteros de televisión, sin poder salir y entrar con libertad de su propio domicilio. La compensación principal de los cuatro hijos de Iñaki y Cristina es seguir viendo a sus padres unidos. En la adversidad, como declaró ayer el abogado Pascual Vives, no sólo por lo que está pasando ahora sino también por lo que pueda pasar en el futuro.

Fajas y botas - Raúl del Pozo



Fajas y botas - Raúl del Pozo
Con la primavera se ha puesto de moda el amarillo o tal vez es ese el color del miedo que nos envuelve. No hay mas que mirar los periódicos para ver fotos comprometedoras calificadas de infamantes: el narco gallego en el yate o el recibo de golf de Germán Garrido, (el mejor drive de la historia del Club de Campo). A media mañana estalla la noticia de que la cuchilla de la guillotina virtual, caerá desde el chapeau hasta el cuello de la hija del Rey, Cristina de Borbón. La infanta imputada, los banqueros de la ruina del yeso en los juzgados, el Real Madrid bajo sospecha de Bruselas y tantas fianzas, desfalcos, robos, enredos, evasiones y estafas hierven en las páginas de los diarios. No es que la prensa se haya contagiado de la telebasura, es que cada día sube más la riada de la cloaca; el amarillo, el color del oro, lo es también del mal bají y de la inmundicia.
El gualdo se lleva a tope en la lluviosa primavera del terror sin sangre. La reacción termidoriana es puramente mediática con un jacobinismo de leguleyos; también se lleva el negro, el color trágico y fetichista de todos, y arrasa la faja, no la pirítica de Huelva, sino la de nuestras abuelas. Después de nuestra gloriosa juventud, cuando el tetamen anduvo libre por la tierra, vuelve la involución. Después del progreso, el regreso, las fajas, las botas y los comedores del auxilio social.
Hay ofertas y rebajas, al mismo tiempo, de faja-pantalón, corsés, culotte bodys, pero todos los artilugios de lencería sin la espoleta sexual de las ligas. Parece que el regreso de la faja lo anunciaron los esbeltos culos de Doña Letizia y Carla Bruni y las mujeres han redescubierto los corsés, sin aquel aparato de ballestas. No son tan ligeras las fajas como aquellos leotardos de los 60, que volaban por encima de las cama, ni se parecen a las de nuestras honradas abuelas, las de caucholina de Madame X, de las que habla Camilo, junto a toscas fajas para adelgazar, para después del parto o para el bien vestir.
Las mujeres vuelven a llevar fajas como los cardenales y, como los militares, se han puesto las botas. Botas de mosquetero, de martens, de cowboys, botas y botas, siguiendo lo que se estila, lo que se dicta, como si cumplieran las órdenes del comité de salud pública. Pero no todo es edicto y norma, puñeta y grillo, la primavera está plena de aromas frutales. Además de las botas y las fajas vuelve la moda del almizcle, el aroma mahometano, sacado del culo de los ciervos, el éxtasis del perfume que Baudelaire mordía en las trenzas, respirando el océano de las cabelleras.

Mapa-esperanza - Paloma Pedrero


Mapa-esperanza - Paloma Pedrero
Avanzamos. Los científicos no cejan en su lucha por encontrar maneras de curar esta epidemia de nuestros días que es el temido cáncer. Una enfermedad que puede brotar en criaturas tiernas, senos jóvenes y personas en su más florida plenitud. Nadie está libre. En cualquier momento, una celulita estresada muta y se lía parda, esa asombrosa experiencia de que anide un tumor en tu cuerpo. Yo ya lo he vivido y soy de ese cincuenta por ciento de pacientes que se ha curado. Porque, no lo olvidemos, en este momento la mitad de las personas que lo padecen salen adelante y con buena calidad de vida. La espada de Damocles no te la quita nadie pero la alegría de sobrevivir, la conciencia de lo hermoso que es estar aquí, se convierte en un privilegio de todos los que hemos visto cerca el pijama de madera. Ahora hay muy buenas nuevas; los investigadores han logrado catalogar las mutaciones no heredadas, han alcanzado el mayor mapa genético del cáncer, hecho que revolucionará el conocimiento de la enfermedad y su cura. La investigación ha descubierto que los principales cánceres humanos se deben a la acumulación de unas pocas mutaciones. Alguna de ellas puede venir fijada de nacimiento, pero lo habitual es que surjan a lo largo de la vida. Y en algunos cánceres, como el de pulmón o de piel , el tabaco y la radiación ultravioleta, respectivamente, son sus fieles aliados. Así que vamos a poner de nuestra parte, tenemos que cuidar nuestro cuerpo y nuestra mente (aunque nos lo pongan difícil) y tenemos que hacer lo posible por querernos más. Gracias, señores científicos, por su labor. Mil gracias.

miércoles, 3 de abril de 2013

Amistades - Manuel Jabois



Amistades - Manuel Jabois
¿PUEDE un presidente de la Xunta ser íntimo de un capo? Naturalmente. Si son amigos de la infancia, el capo no le dirá al presidente nada que pueda comprometer a su amigo y el presidente se cuidará de evitar detalles de su gestión que conviertan al capo en cómplice, yo qué sé, del copago. El de la amistad no es un asunto que se pueda arreglar en términos de honorabilidad de puertas afuera ni la política es como la monarquía, que debes renunciar a la corona para casarte con una americana celosa de Marilyn Monroe. Un amigo no se deja nunca salvo que te robe el dinero o la mujer, y eso depende de la mujer. La comparecencia de Feijóo de ayer fue un desastre por muchos motivos, el mayor de todos abjurar de Dorado. Efectivamente no es un amigo de la infancia y cuando lo conoció sabía a qué se dedicaba (Feijóo es demasiado inteligente para alegar ingenuidad), pero ya pillado pudo haber dicho que más allá de sus sospechas él su vida privada la gestiona como le parece; quizá Dorado sea un tío seductor, desprendido y un pedazo de pan. Tener un amigo delincuente a veces sólo depende del delito. Y en España, del Rey para abajo, todo el mundo tiene uno; la cosa es no exhibirlo. Feijóo pudo haber aprovechado la ocasión para buscar una coartada que se pareciese a la verdad: le cayó bien y estaba cómodo con él, se gustaron rápidamente y el político prefirió pasar por alto sus miedos públicos; no dudo de que le atrajesen también sus millones, pues no veo a Feijóo yendo a esquiar con un camarero. Tampoco lo dejó cuando se enteró, porque Dorado llevaba en los periódicos desde el 90, sino cuando se oficializó su reputación, lo cual dice mucho del político y poco del amigo. ¿Rompió Quintana su amistad con el empresario Jacinto Rey cuando unas fotos sirvieron a Feijóo para pedir su dimisión? No. Porque las fotos son sólo eso, fotos. Eso sí: perdió las elecciones.

El trigémino de la jueza Alaya - Pablo Molina



El trigémino de la jueza Alaya - Pablo Molina
El trigémino es, al contrario de lo que sugiere su nombre, un nervio craneal. Sus frondosas ramificaciones hacia la zona oftálmica y maxilar hacen que cualquier episodio de inflamación resulte especialmente doloroso, como saben bien las personas que han padecido esta dolencia. Una de ellas es la jueza Mercedes Alaya, que incluso ha tenido que dejar las labores de su juzgado durante seis meses para tratarse de las cefaleas y los dolores producidos por ese irritante haz nervioso. La expresión hierática de la jueza Alaya camino de su juzgado, tantas veces reproducida en los medios de comunicación, podría tener su explicación en las dolorosas consecuencias que un súbito cambio de expresión facial lleva aparejadas cuando se tiene el trigémino alterado.
Tantos meses investigando la trama de los ERE en Andalucía y escuchando cara a cara las declaraciones de los trincones quizás hayan tenido alguna responsabilidad en este episodio punzante que padece la jueza. En cambio, los socialistas andaluces andan del trigémino fenomenal. Comenzando por Chaves y Griñán, y de ahí hasta llegar al chofer encargado de la coca, el rostro de los socialistas andaluces revela una firmeza sólo accesible a los políticos que han convertido el trinque sistemático en una labor institucional. En el PSOE de Andalucía la cefalea no es enfermedad profesional, ni los dolores agónicos en la cara un padecimiento conocido. Eso queda para los jueces que tienen que investigar su peculiar forma de redistribuir la pobreza entre la población, al objeto de salvar de ella a los familiares y amigos del Partido Único.
La jueza Alaya tiene abierto el tajo, con trabajo garantizado para muchos más meses de investigación de las finanzas de los progresistas andaluces. Sólo la rama sindical, concretada por UGT y CCOO al alimón en la Asociación Faja Pirítica (hay que tener narices), constituye una línea de investigación muy prometedora por su larga trayectoria de extracción intensiva del trinque a cielo abierto. De momento los cálculos más modestos del saqueo de fondos públicos del socialismo andaluz superan los ochocientos millones de euros, que ya es trincar, pero en la Hunta (como ordena escribir Fray Josepho) nadie tuvo jamás la menor sospecha de que se pudiera estar distrayendo algún que otro euro en la tramitación de los ERE.
Con su tenacidad e independencia, la jueza Mercedes Alaya ha puesto fin a una prometedora carrera judicial, porque ningún partido político se va a atrever a ascenderla a partir de ahora. Ese es en estos momentos el principal temor de Chaves y Griñán, pues no hay nada que teman más los políticos que un juez independiente. Saben que, como le respete el trigémino, Alaya acaba empapelándolos a los dos. 

martes, 2 de abril de 2013

¿Qué es una anécdota? - Juan José Millás



¿Qué es una anécdota? - Juan José Millás
El taxista, pobre, no tenía ninguna anécdota de taxista. Llevaba 15 años trabajando y no se había tropezado con ningún pasajero raro. Todos eran gente normal, educada. Eso me dijo cuando trabé conversación con él.
–A mis compañeros les ocurren cosas todos los días.
–¿Qué clase de cosas?
–Rarezas. Pasajeros que parecen esto y son lo otro. Gente que cuando llega a destino dice que no tiene dinero. Atracadores, no sé, algunos hasta ligan con las clientas. A mí, en 15 años, no me ha pasado nada, de modo que a veces, para no quedar mal, me invento una historia. Pero siempre tienen algún defecto. Mi mujer me pilla enseguida. ¡Vaya bola!, me dice.
Pensé que un taxista al que no le había ocurrido nada extraño en 15 años de profesión era un taxista raro. O un taxista tan hecho a lo inaudito que ya no era capaz de verlo. 
–El pasajero que ha cogido antes que a mí, ¿era hombre o mujer? –le pregunté.
–Una mujer.
–¿Y adónde iba?
–A la avenida Belgrano con la avenida Paseo de Colón.
Reflexioné unos segundos.
–Pero eso –dije yo– no está en Madrid, está en Buenos Aires.
–Es lo que le dije a la mujer. Lo sé porque soy argentino.
–¿Entonces la mujer no se había dado cuenta de que estaba en España?
–Parece que no. No sé si era un despiste o qué.
–¿Y qué hizo usted? 
–Estuve dando vueltas con ella, hablándole hasta que, de a pocos, le fue viniendo la memoria y se acordó de que estaba en España. Había venido a una reunión de cardiólogos que se celebraba en el Palacio de Congresos. 
–Pues ahí tiene usted una anécdota, hombre.
–¿Usted cree?
–Sin duda.
El taxista puso cara de escepticismo, así que comenzó a darme un poco de miedo. No dije nada durante el resto del trayecto.

Tren con musgo - José Luis Alvite

Tren con musgo - José Luis Alvite

Con el progreso se ha empequeñecido el mundo y ya no hay aventureros que descubran las fuentes de un río, ni pueblos salvajes, y tampoco aquellas manadas de búfalos tan densas que los cazadores que las acechaban podían hacer blanco sin necesidad de tener siquiera puntería. Tampoco hay gente esperando tranquilamente en la estación por el tren de ayer, aquel convoy elegante y calmoso, alimentado con carbón, que llegaba a los sitios al mismo tiempo que el humo. Ya ni se recuerda aquel tiempo estancado y apacible en el que no había dos relojes en la misma hora, ni se sabía de dos casas del mismo barrio en las que se repitiese el olor de la comida. Era todo tan abundante, tan pletórico, que las tardes de temporal no había aire para tanto viento, ni en el apogeo de la marea cabía todo el mar en el agua. Y en realidad no hace tanto de aquello, muchacho, de cuando la geografía no estaba toda en los atlas y había en América lugares tan nuevos, también tan pasajeros, que se esfumaron del paisaje con la escuela recién pintada y sin haber tenido siquiera cementerio. En los campos fértiles se amontonaban sin braceros las cosechas y había que darse prisa en recogerlas antes de que en el interior de las sandias medrasen inesperadamente las salamandras con sus bocas llenas de cerezas. No sé si estaré en lo cierto, pero creo haber visto de niño en las aldeas de Galicia aquel faldero fuego de leña que remitía por la noche y se extinguía en invierno solo cuando en su lomo se cernía como una esclavina el musgo. Una tarde me senté en las rodillas del poeta Ramón Cabanillas, que se había quedado ciego y estaba tan flaco como una estrofa de calcio, y comprendí que ya nada volvería a ser como entonces, como aquel mundo casi sin mapas en el que ni siquiera sabía volver a casa el cartero.

lunes, 1 de abril de 2013

Blusas herniadas - José Luis Alvite

Blusas herniadas - José Luis Alvite

De niño me gustaba enfadar a mi madre y que me amenazase con preparar un hatillo y entregarme a las monjas del hospicio. Quería ser como los niños sórdidos y expósitos de aquellas novelas de Dickens en las que incluso la suerte de que saliese el sol era el presagio de que enseguida empeoraría el tiempo. Nunca supe muy bien por qué hacía aquello, ni puede averiguar el origen de mi propensión infantil a ser un niño del Estado, uno de aquellos críos del hospicio que al salir al patio resistían el frío con el mismo gesto con el que contenían la orina y masticaban lentamente el pan por temor a olvidar en la saliva el sabor de la merienda. Me atraían también los niños que vagaban sin padres por Europa recién acabada la II Guerra Mundial, cuando yo tenía apenas seis años y mi idea del sexo era lamer sin hambre la ropa jabonosa que dejaban a secar las mujeres en el miriñaque de los tendales, aquellas herniadas blusas femeninas en cuyos frunces mojados rumiaba la hembra lúbrica del viento, mientras en la campana de la iglesia daba coces el tiempo y el nazi Rudolph Hess se paseaba por la finca del presidio de Spandau llevando a la espalda la leña esvástica de sus manos secas, y en los ojos, el calostro de la locura. Nunca conseguí ser el niño expósito que tanto deseaba, ni padecí jamás las privaciones con las que tanto soñé cuando era solo aquel crío con delirios dickensianos que creía ver en la cara de tía Pepita las facciones plurales y nodrizas del rostro panificado de Sir Winston Churhill, aquel tipo sabio y tranquilo que a mi me parecía que se relajaba metiéndose por la noche en una bañera en la que alabeaba una salmuera de agua torda y de manga larga que se volvía hipermétrope al flotar en ella la nata de la higiene mezclada con la legaña de la luz.

La jueza - Ángela Vallvey



La jueza - Ángela Vallvey
La jueza del caso ERE en Andalucía, Mercedes Alaya, está acostumbrada a aplicar la Ley desde que tenía una edad en la que otros sólo practican la cata del calimocho. A mí me gusta esa mujer seria y elegante que está llevando entre las manos un caso que es un ascua ardiendo recién salida de los estercoleros político-económicos de esta España mía, esta España nuestra (ay, ay). Creo que la jueza posee «Mens sibi conscia recti», un espíritu con conciencia de lo recto, como decían los latinos, aunque sólo sea porque continúa a lo suyo, diseccionando el pudridero de un caso que rezuma lo peor de lo malo que tenemos, un sumario que es también la prueba del grado de decadencia al que hemos llegado en poco más de treinta años de democracia. Porque quitarle, presuntamente, el dinero público al parado para dárselo al cuñado, está muy feo. Y gastárselo en cocaína, cubatas y chalets en el pueblo, está rematadamente mal. Y si la pudrición política y económica que padecemos a ojos vista no tiene consecuencias en las urnas, si el votante no castiga a los corruptos dejando de otorgarles su confianza y su voto, será porque nuestro sistema, en las pocas décadas de libertad que llevamos, ha pasado a ser clientelar: el parroquiano vota siempre a los suyos, pase lo que pase. Su voto nunca cambia. De modo que estamos listos si albergamos la esperanza de que sean las urnas las que repartan justicia sobre los corruptos. Allá por el siglo IV a. D. C., decía Aristóteles en su «Ética a Nicómaco» que la justicia es la perfecta virtud porque involucra a todas las virtudes humanas. O sea, que... o la jueza Alaya imparte justicia o –en caso de que la esperemos de la urnas– podemos esperarla sentados.