martes, 14 de febrero de 2017

Ese PP del que usted me habla - David Torres

Ese PP del que usted me habla - David Torres

Continuando su implacable lucha contra la corrupción, el PP apareció ayer en el juicio sobre la trama Gürtel. Para ser exactos, apareció quince minutos y luego desapareció. Era la primera vez que un partido político se sentaba en bloque en un banquillo y había curiosidad por ver si enviaban a un conserje, a la señora de la limpieza o al encargardo de las fotocopias. Pero, dada la solemnidad del asunto, el PP llegó quintaesenciado en un abogado, Jesús Santos, que por algo antes era fiscal. Santos se negó por principio a responder cualquier pregunta de la fiscalía: “Esta parte no tiene nada que aportar porque desconoce cualquier circunstancia sobre los hechos que son objeto de acusación por parte del Ministerio Fiscal y el resto de acusaciones”. Es difícil ser más explícito aunque la subordinaba explicativa sobraba: “Esta parte no tiene nada que aportar”.
Para el caso, el PP podía haber enviado de representante a un mago, dejar que el fiscal lo atara con cadenas, que lo encerrara luego en una caja y permitir que declarase tapado con una manta negra antes de esfumarse tras dos pases mágicos y un espectacular redoble de tambor. Lo cierto es que fue un acierto enviar a un abogado en lugar de a una abogada, porque así quedaban desmentidas de un plumazo todas esas falsas acusaciones machistas sobre la mala memoria de algunas mujeres apenas se suben a un estrado. En el PP no sólo no se casan con nadie sino que ni siquiera se acuerdan de con quién se han casado, aunque estén asistiendo en masa a una boda gay. La fiscal advirtió que la negativa a contestar equivalía a una confesión pero el PP hizo oídos sordos, que es la segunda cosa que mejor saben hacer.
Para mantener la paridad y la sordera, al poco rato apareció Ana Mato, que desconocía incluso más circunstancias que Jesús Santos y además las desconocía de primera mano. Sócrates, al menos, sabía que no sabía nada pero en el PP ni eso. Hay que entender ese desconocimiento desde la circunstancia particular de Ana Mato, una señora que no sólo llama a su ex marido por el curioso apelativo de “el señor Sepúlveda” sino que una vez confesó que su momento favorito del día era por la mañana, “cuando veo cómo visten a mis niños”.

Esta última frase resume una ideología, si no las resume todas. “Yo soy yo y mi circunstancia” apostilló Ortega y Gasset, pero sólo porque no conocía a Ana Mato. La llega a conocer, se come la frase y va a buscar a Sócrates para meterle dos hostias. Desde esta perspectiva feudal de la ex ministra -tropezándose con su señor marido en los pasillos y preocupada por que la criada no se equivocase con el abotonado- se entiende a la perfección que con tanto trajín tampoco se enterase de que el señor Sepúlveda andaba pidiendo presupuesto para tapizar el chalé con una tonelada de serpentinas a cada cumpleaños de los críos. También se entiende, más claro que la luz, su gestión al frente de Sanidad. No veía un Jaguar nuevecito aparcado en su garaje, iba a ver ella el ébola.

domingo, 12 de febrero de 2017

El hombre de musgo - Alberto ESTELLA

El hombre de musgo - Alberto ESTELLA

ES perenne, como el musgo de las peñas del entorno, que sirvieron a los bejaranos para mimetizar-se, asaltar la ciudad y expulsar a los musulmanes. Vuelve siempre, con la terca puntualidad del turrón por Navidad o la recidiva de una desapacible patología. Ha vuelto Caldera. El mismo que fue diputado por Salamanca —y Béjar, pero menos— treinta y tres años. Señor, Señor... Ya está aquí de nuevo, don Jesús Caldera Sánchez Capitán, oh capitán, mi capitán, con el musgo marchito. ¿Qué ha sido de su retirada política y su Secretaría del Ayuntamiento de Ávila? Como opinante debería agradecérselo, porque tengo cierta predilección por su tan brillante como inexplicable peripecia política. Me ha protagonizado muchas columnas, sacado de muchos atascos de ideas —él, que tiene tantas—, cuando no sabía o no tenía de qué escribir.
Caldera repite como el ajo, como una pesadilla, como el pimiento del calderillo bejarano. Repite de pensador, que es lo suyo. Es un hombre de intelecto, de vislumbres tan profundos como ignotos. Supongo que habré escrito ya que en el 2002 —Salamanca “Ciudad Europea de la Cultura”— al pasar por delante de la conocida escultura del pensador de Rodin que nos trajo la Caixa, se dice que el entonces ministro preguntó: “¿Quién es ese?”. Se non é vero é ben trovato.
El pensador Caldera, cuya versión local sería el tío “Cavila” del famoso cuento de don Luis Maldonado, en su discreto destino de secretario, no deja de discurrir. Reflexiona tanto que regresa a la actualidad internacional, como vicepresidente de FES ("Foundation for European Progressive Studies”) un laboratorio —¡otro!—, de ideas. Suena más notable en inglés —think tank—, es decir, un tanque de pensamiento, toma higos Pepa que se agusanan. No ha bastado a la progresía nacional e internacional su cosecha de fracasos como res-
ponsable máximo de anteriores fundaciones. La más sonora, la socialista IDEAS (acróstico de Igualdad, Derecho, Ecología, Acción y Solidaridad, qué hermosura), que se sacó de la manga el sorprendente Zapatero cuando le cesó de ministro y le puso al frente. Jesusito de mi vida la montó, capitaneó, manejó a su antojo y es-coñó.
Confesar debo que me cabreé con Cal-
E1 pensador Caldera, cuya versión local sería el tío “Cavila” del famoso cuento de don Luis Maldonado, en su discreto destino de secretario, no deja de discurrir
derillo cuando supe que IDEAS pagaba columnas de opinión a razón de tres mil eu-razos. Con los trienios que yo llevaba en este diario, pedí lo mismo que cobraba la colaboradora, una tal Amy Martin, pero me contestaron que en provincias se pagaba algo menos, y que además se trataba de la mujer del director de la misma Fundación, Carlos Muías, o el propio Muías con pseudónimo. Es decir, un soberano enjuague, trincando al por mayor. Tuve la tentación de intentar fichar por Caldera, echando previamente ceniza sobre mis lomos, en prueba de arrepentimiento de los
arreones que le había propinado, pero supuse que no sería bien recibido. Y aquí sigo, que tampoco el congrio es mal ave. En resumen, Calderillo desprestigió IDEAS hasta que su chiringuito de altos vuelos fue cerrado por orden superior. Hala Jesús, a tu oficio, que —como diría uno de mi pueblo—, has desfarfallado en poco tiempo el invento.
Tampoco bastó con el fracaso de la Fundación Premysa, creada en 2005, que hubo que liquidar hace apenas dos años. La domicilió en Béjar, puso al frente a un primo carnal suyo, se nutrió de subvenciones oficiales... y también la arruinó.
El caso es que esta otra factoría de ideas de la que Calderillo es vicepresidente, organiza en Ciudad del Cabo unas jornadas de reflexión y debate —por supuesto progresista—, en las que va a participar... trémolo, expectación: ¡Pedro Sánchez! Para quitarse el pelo de la dehesa, “el guapo” se va a Sudáfrica, de la mano del bejarano. Y algunos de ustedes se preguntarán: pero coño, en las últimas elecciones para la Secretaría General del PSOE ¿no se opuso a Sánchez? Pues sí, pero el mayor ideólogo que han dado Béjar y su comarca, se alquila al que promete o manda, para permanecer “en el candelabro”: sirvió a González, defendiendo una pulcritud inexistente en aquel final agónico del felipismo, con lodo hasta en el Boletín Oficial y los Huérfanos de la Guardia Civil; sirvió luego a Zapatero en algunas insensateces cuyo rastro aún padecemos; y apoyó al prometedor Madina frente a Sánchez, que ganó la Secretaría General gracias al apoyo de Susana Díaz. ¿Se juegan algo a que el alquiladizo Caldera se pone a disposición de la andaluza cuando se decida a dirigir el PSOE?
Mi duda es si Caldera, al que le pagamos una profesora de inglés durante años, se va a defender en Sudáfrica, porque echó tantas horas que nadie sabe si la teacher era muy mala o el alumno un zoquete.

sábado, 11 de febrero de 2017

Marihuana de Granada. Made in Spain - Javier Carballo

Marihuana de Granada. Made in Spain - Javier Carballo

Las intervenciones policiales localizan las plantaciones debido al olor y a los cortes de suministro que se producen por el alto consumo de electricidad de los pisos invernadero donde se ubican
La mejor. Que nadie tenga dudas: la marihuana de Granada es la mejor de España. Habrá muchas clases de marihuanas, pero seguro que ninguna alcanza el nivel de pureza de la de Granada. Unos dicen que es por el agua de Granada y otros, que lo fundamental es la autovía del 92, que muchos llaman la ‘autovía del hachís’ por la cantidad de cannabis que sube hasta Madrid, hasta el norte del España y, más allá de los Pirineos, hasta algunas de las principales ciudades europeas. Marihuana de Granada. Y aunque digan que es el agua o las carreteras, lo fundamental es España, este país. Ese es el principal ingrediente del fenómeno que ocurre en Granada con la marihuana.
Porque lo que pasa en España, con un guion que cada día escribe Berlanga, no pasa en ningún otro lugar. Imagine una ciudad del mundo civilizado en la que, de forma periódica, se producen apagones de luz que afectan a barrios enteros porque existen tantas plantaciones ilegales de marihuana, y consumen tanta electricidad por las conexiones también ilegales, que colapsan la red eléctrica. ¿Se lo imagina? Esa es Granada. 'Marihuana made in Spain'.

Sucede, además, que al margen de cualquier valoración sobre lo inexplicable de algunas de las cosas que ocurren en España, el dato objetivo que corroboran las fuerzas de orden público es que Granada, en la actualidad, se ha convertido en una de las mayores productoras de cannabis de Europa. Desde que comenzó la crisis, la producción se ha multiplicado de forma exponencial hasta el punto en el que se encuentra ahora: incontrolable. Cada mes, en los periódicos locales aparecen varias noticias de alguna plantación que se ha intervenido, dentro o fuera de la ciudad, y siempre se ofrecen perfiles de ‘cultivadores’ variopintos. Lo mismo se han encontrado cultivos ilegales en chalés de lujo que se ha detenido a un sencillo pastor con la mayor plantación de marihuana aprehendida.
Desde que comenzó la crisis, la producción se ha multiplicado de forma exponencial hasta el punto en el que se encuentra ahora: incontrolable
El centro neurálgico de la marihuana de Granada, de todas formas, no está ahí, sino en el distrito norte, que es donde se ubican los ‘pisos invernadero’ que provocan los cortes de electricidad por los enganches ilegales. La anterior concejal de Medio Ambiente, Telesfora Ruiz, llegó a explicar el problema de esta forma tan gráfica: “Son bandas organizadas que llegan incluso a expulsar a los vecinos de un bloque de pisos para convertirlo en grandes plantaciones. Nos ha dicho Endesa que las instalaciones eléctricas que utilizan (para cultivar la marihuana) tienen un consumo descomunal. Si la plantación es en un solo piso, consume el equivalente a un bloque completo, pero si son varios pisos en un solo bloque, pueden llegar a consumir como una pequeña localidad. Es lamentable, pero es así".
Tan abrumadora es la presencia de la marihuana en Granada que en una ocasión, el diario local, 'El Ideal' de Granada, publicó una carta al director definitiva: “Soy un vecino de Granada residente en el pueblo de Atarfe. No sé si ya estáis al corriente de qué pasa en este pueblo. Muchos vecinos estamos desesperados por la cantidad de marihuana que hay. El olor es tan fuerte e insoportable que se detecta varios kilómetros antes de llegar al municipio, si enciendes el aire acondicionado del coche el olor se queda en los filtros durante días. Y ahora con el frío el hedor baja algo, pero con el calor no se puede ni abrir las ventanas”.
Y no exageraba nada este vecino. En una de las intervenciones policiales que se han dado recientemente, la Brigada de Policía Judicial localizó la plantación por el fuerte olor a marihuana que había. “Un fuerte olor a Cannabis sativa a determinadas horas del día”, decía la nota de la policía. En el interior, uno de esos pisos de la zona norte, se encontraron ocho kilos de cogollos de marihuana y el modelo de producción habitual: 25 lámparas halógenas de alta intensidad, 25 balastros eléctricos y cuatro aparatos de aire acondicionado enganchados ilegalmente a la red eléctrica.
En mayo del año pasado, el popular juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, escribió en su blog: “Me cuentan los que entienden del tema –es decir, los miembros de las fuerzas de seguridad y los propios ‘agricultores’– que en Granada hay tanta marihuana –parece que somos el primer productor nacional de esta droga, lo cual no es para estar orgullosos– porque el agua es muy buena. Pues nada, a ver si las autoridades suben un poco el nivel de cloro y conseguimos reducir los cultivos. Porque esto no es una broma: un kilo de ‘maría’ se paga a dos mil euros y no hay droga más adictiva que el dinero. Así que en Granada hay cientos de personas que oficialmente figuran como desempleados, pero que en realidad se dedican a la ‘maría’. Y eso no es bueno para una sociedad. Se está normalizando el cultivo y el consumo, y pagaremos las consecuencias, porque la marihuana no es una droga inocua ni el dinero tampoco”.
El centro neurálgico de la producción está en los ‘pisos invernadero’ del distrito norte, que provocan cortes de electricidad por los enganches ilegales
¿Y no se desmantelan esas plantaciones ilegales? Pues claro, como se decía antes, de forma periódica aparecen intervenciones de la Policía o de la Guardia Civil desmantelando ‘invernaderos de maría’, pero como explican los propios agentes, al poco tiempo vuelven a la actividad y vuelven a ‘enchufarse’ a la red eléctrica, con lo que el proceso vuelve a empezar: localización de la plantación ilegal, denuncia a Endesa, localización de la conexión ilegal, autorización judicial, registro y detenciones. “Además –aclaran a este periódico en fuentes judiciales– los enganches ilegales son cada vez más sofisticados y cuesta más detectarlos. Estamos ante un problema muy serio”.
Volvemos a las peculiaridades de España. Si todo esto es así, si se roza el ridículo de forma tan visible (el ridículo con respecto al cumplimiento de la ley, quiere decirse), es porque la legislación española ofrece lagunas que aprovechan los cultivadores de marihuana. Lo que señala el Código Penal en su artículo 368 es lo siguiente: “Los que ejecuten actos de cultivo, elaboración o tráfico, o de otro modo promuevan, favorezcan o faciliten el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, o las posean con aquellos fines, serán castigados con las penas de prisión de tres a seis años y multa”. Pero en ese mismo artículo, más abajo, se modula la pena y se aclara que “los tribunales podrán imponer la pena inferior en grado a las señaladas en atención a la escasa entidad del hecho y a las circunstancias personales del culpable”.
La batalla por la marihuana vive una oportunidad histórica a la que se suman abogados y lobistas que defienden a los usuarios y a un sector que mueve ya 1.300 millones


Este atenuante final tiene que ver, desde luego, con el hecho de que el consumo de marihuana no esté penalizado y que, en consecuencia, tampoco lo esté ‘de facto’ el cultivo de marihuana en pequeñas cantidades, cuando se pueda demostrar que es para consumo personal. Existen, de hecho, alguna web de venta de semillas que pone a disposición de cualquiera un amplio catálogo de variedades. Gea Seeds es una de esas empresas y en su página web “pone al alcance de todo el sector cannábico sus variedades feminizadas y autoflorecientes de genética extraordinaria; semillas de alta calidad de cosechas recientes, sin acumulaciones de 'stock'”. Y manuales para el cultivo perfecto. Y recetas para hacer 'brownies', bizcochos o aceites de marihuana. ¿Alguien da más? ¿Debería esta realidad conducir a un debate serio sobre la legalización del cannabis? ¿Por el contrario, tendría que extremarse la represión? Esas preguntas se quedan así, abiertas. Y antes de contestarlas, es bueno volver a pensar en lo que ocurre en Granada.

jueves, 9 de febrero de 2017

Teléfono naranja: volamos hacia Trump - David Torres

Teléfono naranja: volamos hacia Trump - David Torres

Nota: Este es un diálogo completamente imaginario, lo cual no lo convierte necesariamente en irreal. Por razones de legibilidad, se han suprimido las intervenciones de los traductores simultáneos y posteriormente también se han suprimido los traductores simultáneos.
-¿Mariano? ¿Te da igual que te llame Mariano?
-No, claro. ¿Puedo yo llamarte Burger King?
-Es Donald.
-Ah, Donald. ¿Con queso o sin queso?
-Mira, prefiero Mariano, si no te importa. Es que Rajoy es muy difícil, tengo problemas con la jota y con esa erre doble vuestra.
-Creo que no es lo único con lo que tienes problemas, jejeje.
-No, la verdad es que llevo dos semanas en el cargo y ya me he metido de lleno en varias charcas. ¿Se dice así? ¿Charcas?
-Charcos, se dice charcos. Pero tú y yo jugamos a lo grande. Mejor charcas, estanques, lagunas, estercoleros. Yo me meto hasta los sobacos, sin pensar. No hay que pensarlo mucho. En la pasada legislatura fui saltando de charco en charco y mírame, oye, me eligen otra vez.
-Por eso te llamaba, Mariano. Mis asesores me han dicho que tengo que hablar contigo, que eres el único dirigente mundial que puede enseñarme cómo caer de pie.
-Bueno, bueno, cuánto honor, Burger, digo Donald.
-No, en serio. Dicen que llevas cayendo de pie décadas. Más o menos desde que hundiste aquel petrolero en la costa gallega.
-Hombre, Donald, que no lo hundí yo. Infórmate un poco.
-No, vale, pero lo de los hilillos fue genial, reconócelo.
-Es un gracejo que tengo. Y buenos asesores. Hay que rodearse de buenos asesores.
-Sí, ya he visto que tienes un equipo cojonudo. Ya quisiera yo un contable como ése que tenéis ahí. ¿Cómo se llama? ¿Bárcenas?
-Yo no tengo nada que ver con ese señor del que usted me habla.
-Pero si le estabas mandando mensajes hasta el último día, le pedías tranquilidad y hasta le decías que hacíais lo que podíais.
-¿Eso lo has leído en un informe de la CIA o en WikiLeaks?
-No, hombre, lo he leído en el periódico. En uno español, creo.
-¿En el Marca?
-Jajajajaja, eres un cachondo, Mariano. No me extraña que te voten a manos llenas. Qué buenos ratos haces pasar.
-No es cosa menor.
-Pues lo que te decía, a ver si me puedes echar una mano y me explicas cómo haceís con los jueces en España. Joder, qué suerte téneis. Yo en Estados Unidos no puedo ni mover ficha sin permiso de un juez.
-Es el político el que elige al juez y es el juez el que quiere que sean los políticos el juez.
-Sí, lo que tú digas. Pero mira lo que me ha ocurrido con lo del veto a los moros en la aduana. Van los jueces y me ningunean. Allí os sale un juez respondón y lo apartáis como a una colilla. Garzón, Silva… Al que se mueve, a la puta calle.
-Hombre, Donald, son los procedimientos democráticos.
-Jajajajajaa, no me hagas reír, hombre, que me despeino.
-En serio te lo digo. Hay que andarse ojo avizor.
-Ya, ya he visto cómo os zumbasteis a quince negros que pretendían colarse por una playa. Así se hace, coño, a tomar por culo.
-Hombre, Donald, fueron quince accidentes.
-Jajajjajajajaa, para, para, que me va a dar algo. ¿Tú también estudiaste inglés con Ansar o Asnar o como se diga?
-Yo tampoco tengo nada que ver con ese otro señor del que usted me habla.
-¿No? Pues creía que te había designado sucesor a dedo.
-Insidias.
-¿Eh? ¿Se te ha metido algo en la boca?
-Insidias. Inventos de los periodistas.
-Ah, los periodistas. Tienes que enseñarme también a hablar con los periodistas. Ya no sé si salir a las ruedas de prensa con Melania o sin Melania.
-Déjate de Melanias. Para hablar con la prensa lo primero que tienes que tienes que hacer es comprarte una televisión de plasma.
-¿De plasma?
-Y bien gorda. La más gorda que tengan. Y cuando haya un lío, te metes ahí dentro.
-OK. Oye, tengo que colgar, que vienen los peluqueros a arreglarme el tejado.
-Pues nada, Donald, un placer.

-Y en cuanto a Bárcenas, si no lo quéreis allí, me lo mandas. Lo pongo a dirigir Wall Street y nos forramos.

lunes, 6 de febrero de 2017

De otro mundo - Tino Pertierra

De otro mundo - Tino Pertierra

Virginia: "Tal vez sea una extraterrestre. Eso explicaría muchas cosas que no entiendo. Y no será porque no lo intente. A tozuda no me gana casi nadie. Mi condición alienígena me ayudaría a aclarar todas las dudas que se abalanzan sobre mí desde que abro los ojos hasta que los cierro. Me siento más confiada y lúcida mientras sueño que cuando estoy despierta.
Incluso las pesadillas me parecen más lógicas que mi vida real. Ir por la calle me pone ya en estado de alerta. Aceras que los perros ensucian sin que sus amos se molesten en limpiarlas. Bolsas de basura rodeando las papeleras porque quienes las llenaron carecen del menor sentido de civismo y priorizan su comodidad por encima de los derechos ajenos. Brutos al volante que desprecian los pasos de cebra, se ríen de los semáforos, ponen el volante a rugir como si se sintieran más machos al hacerlo. Voy a misa y me encuentro con hipócritas que acuden a rezar para que los vean o porque piensan que así limpian su alma y la tienen libre de nuevo para volver a ser intolerantes, egoístas, mezquinos y crueles. Me meto en un cine y nunca fallan los que comen palomitas con la boca abierta, o succionan el refresco a todo volumen, o hablan en voz alta, o consultan su móvil o sueltan sus gracietas creyéndose los más ingeniosos del mundo. Enciendo el televisor y nado de canal en canal huyendo de profetas indocumentados, talibanes de la política, listillos de baja estofa, famosetes de medio pelo, jovenzuelos que sueñan con ser millonarios por la cara.

Entro en la redes sociales y me salpica la mala uva, me mancha la mugre de quienes no toleran los gustos ajenos, me ensucian los ataques anónimos de quienes se mueven en el pozo negro de la calumnia y el insulto. Apago todo, pero del piso de arriba me llegan los berridos del vecino que está viendo un partido de fútbol y descarga sus frustraciones lanzando estiércol por la boca contra el árbitro y los jugadores rivales. Me pongo los tapones en los oídos, me acuesto, cierro los ojos y rebusco en mi memoria algún momento del día en el que no me haya sentido extraterrestre en un mundo hostil. Seguro que tiene que haber alguno. Seguro. Seguro. Segu...".

viernes, 27 de enero de 2017

Gürtel con Nesquik - David Torres

Gürtel con Nesquik - David Torres

La noticia no es que un hombre encontrara un cuarto de kilo de cocaína en un bote de Nesquik: la noticia es que el hombre avisó a la policía de inmediato. Un poco más y lo denuncia a la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición. Como dice mi amigo Javier Gella (que es un tipo tan gracioso que ya están tardando en ficharlo en El Jueves y El Mundo Today: podría hacerse él solo el Tremending Topic), lo habitual es que ocurra al revés: ir a por farlopa y que te vendan un cuarto kilo de Nesquik. Hay gente que se queja por vicio. No me imagino yo a Gella ni a ninguno de mis amigos llamando a la policía por algo parecido, claro que la verdad es que tampoco me los imagino yendo a comprar Nesquik.
Lo de avisar a la policía se va quedando anticuado, mayormente porque la gente empieza a comprender que tampoco sirve de mucho. Por ejemplo, el juez José de la Mata no ha autorizado de momento una redada policial contra la familia Pujol porque piensa que las pruebas se han obtenido mediante un hackeo de los ordenadores de los sospechosos. Aunque Anticorrupción intentó procesar en su día al clan Pujol como una”organización criminal”, estos casos con tantos millones y tanta gente importante por en medio hay que llevarlos con sumo cuidado. A lo mejor, de seguir las pesquisas, podrían encontrar algo ilegal. O lo que es peor, algo gubernamental. La policía llevaba meses investigando los negocios millonarios de los Pujol en África, intentando probar un delito continuado de cohecho, tráfico de influencias, falsificación de documentos públicos y blanqueo de capitales, pero el juez de la Mata ha dicho que no hay nada, que se tomen un Nesquik. Ya se sabe que donde no hay mata, no hay patata.
Vista desde esta perspectiva del Nesquik, la actualidad en España toma de repente un suculento color achocolatado. El conductor de un autobús escolar que volcó el vehículo accidentalmente en Fuenlabrada ha sido detenido tras dar positivo por Nesquik. Para algunos, el hecho de que en los botes de Nesquik se encuentre casualmente cocaína explica bastantes cosas de la conducta aparentemente inexplicable de Errejón. Para otros, todavía no está claro si Pedro Sánchez era un envase de Nesquik adulterado con farlopa o un contingente de farlopa adulterado con Nesquik. Para cualquiera con sentido común y ojos en la cara, el incidente del Nesquik resume a la perfección no sólo la pasada legislatura sino también la trama Gürtel, el caso Bárcenas, la Púnica y los innumerables casos aislados de corrupción que hacen del PP un donut que es todo agujero.

Con su infalible olfato de cazatalentos, Esperanza Aguirre fue eligiendo los colaboradores más nutritivos en las mejores estanterías del libre mercado; luego abrió el bote y se encontró dentro un cuarto de kilo de Granados. Entre ángeles de la guarda, medallas a la Virgen, y nombramientos a Marhuenda, da la impresión de que el ex ministro Fernández Díaz desayunaba cada mañana litro y medio de Nesquik. No hay otra justificación a las varias e hilarantes ruedas de prensa que dio Cospedal que una alarmante afición al mismo proveedor de cacao en polvo. En cuanto a la tesorería del partido, por lo que sale publicado día a día en los periódicos podían haberla teledirigido desde el cártel de Medellín. Conste que este artículo ha sido escrito sin una sola gota de Nesquik.

sábado, 21 de enero de 2017

La política de quedar bien - Fernando Ónega

La política de quedar bien - Fernando Ónega

El Gobierno español está demostrando una interesante habilidad: la de responder con alguna iniciativa a los problemas que se le plantean a la sociedad. Es decir, que hace un hueco en su agenda a aquello que en tiempos de Carrero Blanco se llamaba «la política de las cosas». ¿El precio de la luz se dispara? El ministro de Energía ordena que haya más gas disponible. No resuelve mucho, pero es noticia y muestra una sana inquietud, en la esperanza de que el pueblo la aprecie. ¿Hay que ordenar el follón de la devolución de las cláusulas suelo? Llama a Ciudadanos y al PSOE y les ofrece pactar un decreto-ley, que debe ser el primer decreto pactado en España, que para eso estamos en la legislatura del diálogo, como ayer la volvió a bautizar el portavoz Méndez de Vigo. ¿Se monta un cirio descomunal en las carreteras y en los trenes por la nieve? Como ya les pasó a todos los ministros de Fomento, el actual se ofrece a hablar en todas las emisoras de radio, acude a la rueda de prensa del Consejo de Ministros y pide disculpas a los perjudicados. Esa es la siguiente norma en el libro de estilo del gobierno, sobre todo después de lo del Yak: si algo sale mal, o si algo no lo puedes resolver, pide disculpas al contribuyente; no cuesta nada y quedas como un señor. O una señora.
El Gobierno, pues, ha descubierto el arte de quedar bien. Sobre todo, si esa práctica no afecta a los Presupuestos, que ahí hay que pedir permiso a don Cristóbal Montoro, y don Cristóbal se rige por otros mandamientos que se resumen en dos: gastar poco y no fastidiar el déficit. Pero no crean ustedes que es un arte fácil. Se requiere sensibilidad social, sensores que capten las inquietudes populares, capacidad de comunicación para no caer en la demagogia y no temer el fracaso si el decreto de cláusulas suelo no evita los recursos judiciales o el gas no abarata el recibo de la luz. Lo que se valora es la intención.

El resto lo aporta la oposición. La que podría poner en aprietos, que es la socialista, no está para juegos florales, no sea que a Rajoy se le ocurra convocar elecciones. Y Unidos Podemos está a lo que digan los periódicos. Cuando los periódicos llevan algo a portada, allá van Pablo Iglesias y asociados y convocan al ministro de turno. Ayer mismo era noticia que cinco ministros, cinco, eran forzados a intervenir en el Congreso. Después viene una curiosa pelea entre el ministro que dice que va a petición propia y la oposición que dice que va obligado, pero eso es lo de menos: la siguiente norma del libro de estilo ordena que los ministros comparezcan mucho, porque esas batallas las suele ganar el Gobierno, que tiene todos los datos, y es una oportunidad de salir en televisión. El arte de quedar bien.

martes, 17 de enero de 2017

Más claro, Bárcenas - David Torres

Más claro, Bárcenas - David Torres

De todas las proezas financieras realizadas por el PP, que son un montón, ninguna más asombrosa que los milagros de Bárcenas. Rato reactivó la economía nacional y de paso abrillantó la propia, pero, entre campanazos en la Bolsa y bañadores transparentes, nadie entendió ese sacrificio personal que culminó en un coche patrulla con un policía empujándole paternalmente la nuca a la hora del telediario. Aznar dirigió con mano firme el auge del ladrillismo sólo para poder casar a su hija en un bodorrio imperial que, por el número de imputados que acudieron a ella, rivalizaba con un enlace de los Corleone o los Tataglia. Llegan a celebrar la boda ahora y la mitad de los invitados tienen que llevar chaqué a rayas. Sin embargo, con ser impresionantes, todas estas apoteosis palidecen ante la mera enumeración de los milagros barcenianos.
Bárcenas multiplicaba los panes y los peces de tal modo que deja en ridículo a los evangelistas. No hay manera de explicarse de dónde salieron los 22 millones de euros que guardaba en Suiza en una fundación panameña. Las autoridades suizas aseguraron a la Audiencia Nacional que no cabía la más mínima sospecha de que Bárcenas era el beneficiario; de esa información hace ya dos años y a estas alturas tampoco nadie sabe ni de dónde salieron ni dónde han ido a parar esos 22 millones. Puesto que no hay manera de explicar, lo mejor es no explicar nada. La gracia de los magos reside en no desvelar el truco, igual que cuando David Copperfield trocea a una voluntaria del público para después volverla a armar por secciones.
Pero David Copperfield es una mierda de mago al lado de Bárcenas. Lo máximo que ha hecho el genio de New Jersey es borrar la Estatua de la Libertad delante de unas cuantas docenas de testigos. La desaparición duró apenas unos minutos y los testigos tenían los ojos vendados. Para hacerlo necesitó una plataforma móvil, un juego de luces y un montón de cámaras de televisión. En cambio, Bárcenas logró volatilizar la tesorería entera del PP durante varios años seguidos y ante las mismísimas narices de líderes del partido, mandos intermedios, secretarios, contables, señoras de la limpieza y todo el ministerio de Hacienda. El truco del almendruco está certificado por otro testimonio fuera de toda duda: el de Pablo Casado, cuñado portavoz, quien dice que su partido siempre ha negado la existencia de una contabilidad en B, aunque cuando el PP daba lecciones sobre financiación ilegal mediante presentaciones de powerpoint, él estudiaba COU. Al igual que aquel célebre monólogo cómico de Cospedal, en el PP todo se produce del mismo modo que el finiquito de Bárcenas: en diferido y en forma de simulación.

La Audiencia Nacional sigue empeñada en que el mago desvele el truco, pero no lo va a conseguir. Ya se lo dijo el presidente del gobierno en un sms cuajado de cariño: “Luis, nada es fácil, pero hacemos lo que podemos. Ánimo”. Después ese cariño, inexplicablemente, se esfumó. Tampoco sería extraño que Bárcenas desapareciera del todo cualquier día de éstos. De momento, en sus últimas declaraciones desde el banquillo, el ex tesorero ha desvelado que no existía una caja B sino una “contabilidad extra contable” de “fondos no oficiales del partido” nutrida de “donativos no finalistas” aportados por los empresarios que “querían echar una mano”. Más claro, Bárcenas.

No nos casamos con nadie - Ánxel Vence

No nos casamos con nadie - Ánxel Vence

Solo una de cada cinco nuevas parejas se casó por la Iglesia el pasado año, pero esto ya casi no es noticia por más que lo diga el INE. Tanto da si por lo civil, lo religioso o lo criminal, lo que está cayendo en realidad es el número de matrimonios, cifra que en el último medio siglo sufrió un bajón del 56 por ciento. Cuando un español dice que él no se casa con nadie, hay que tomarle la frase al pie de la letra.
En lo que va de siglo, que no es mucho, la cifra ha descendido desde los 216.000 casorios del año 2000 a los poco más de 165.000 que se oficializaron en el altar, el juzgado o las dependencias municipales en el 2015.
Llama aún más la atención que las bodas eclesiásticas bajasen del 75 por ciento que representaban hace dieciséis años a tan solo el 22 por ciento del último cómputo estadístico. Se conoce que entre el hedonismo, el botellón y las redes sociales nos estamos haciendo algo apóstatas.
Tampoco se trata de una novedad, aunque lo parezca. Las parejas acuden cada vez menos al cura, pero incluso cuando lo hacían de forma mayoritaria, la verdadera ceremonia se oficiaba en el banco. El sagrado vínculo de la hipoteca era -y sigue siendo- mucho más fuerte que los votos formulados ante el párroco, el juez o el concejal en representación del alcalde.
Parece lógico. Un préstamo hipotecario a veinte o treinta años de amortización fija con exactitud el plazo mínimo de duración de un matrimonio. Atados por el piso y las cuotas mensuales de la hipoteca, los contrayentes tienen miles de razones para seguir unidos frente a las tentaciones de tarifar e irse cada uno por su lado.
No es de extrañar, por tanto, que los consortes se desposen tras la pertinente bendición del ejecutivo bancario que les concede la hipoteca. La posterior elección entre la vía religiosa o la civil para perpetrar el casamiento es ya un detalle accesorio y puramente ornamental que tan solo interesa a los contables del Instituto Nacional de Estadística.
Abona esta hipótesis la fuerte bajada en el número de divorcios que se produjo tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, que tanto dificultó la venta -hasta entonces rápida y productiva- de una vivienda. Unidos por la hipoteca para lo bueno y lo malo, en la salud y en la enfermedad, a los cónyuges víctimas del desamor no les quedó otra salida que la de aguantarse. Fue así como la crisis del ladrillo hizo más por la estabilidad del matrimonio que las frecuentes prédicas y reprimendas de los obispos.
Infelizmente, la posterior crisis de la banca podría haber hecho perder también la fe en las hipotecas a los españoles que hasta entonces creían en ellas con devoción inquebrantable. Tal vez consciente de ello, el gobierno de Rajoy -conservador y de vocación marital- trató de facilitar aún más el matrimonio con una ley que permite a los españoles casarse también ante un notario. Pero ni por esas.

El número de enlaces no ha parado de menguar en los últimos años: y tanto da a estos efectos que se trate de bodas santificadas por el cura o celebradas por un representante del Estado. Escépticos con el gobierno, la banca, la Iglesia y las instituciones en general, los españoles han decidido no casarse con nadie. No hay más que ver las estadísticas.

miércoles, 11 de enero de 2017

Surrealismo: muelle y vela - Raúl del Pozo

Surrealismo: muelle y vela - Raúl del Pozo

El Surrealismo marcó el acento sobre la sexualidad con sus mujeres violonchelos y sus camas redondas. Invocaron al Marqués de Sade y proclamaron que la familia y el padre eran los culpables de la neurosis. Sus artistas erotómanos desnudaron el siglo. Decía Camilo José Cela que llegaron con una obra cargada de sugerencias eróticas y la razón de que esto fuera así se basaba en el hecho de que sus dos impulsores -Aragón y Bretón- fueron estudiantes de Medicina y admiradores de Freud. En el París de 1924 dejaron en libertad el subconsciente y practicaron un amor libre y fantástico.
Claro que ese desenfreno no llegaba al extremo de la sexualidad que hoy se practica en el Madrid de Felipe VI. Aquí, los adolescentes han superado la cama redonda para entregarse a la ruleta sexual del "muelle" -revelado por EL MUNDO-, donde los púberes se sientan en una silla y las chicas se ponen encima y se dejan penetrar durante 30 segundos; luego van cambiando de cabalgadura y pierde el chico que eyacule primero. Las niñas de Madrid están en la vanguardia de la movida sexual y no se inspiran en los surrealistas, sino en la eterna copla barroca: "La niña que quiere a dos/ no es tonta, que es advertida;/ si se le apaga una vela,/ otra le queda encendida".
Los surrealistas eran tan promiscuos y más raros. Cuenta Luis Buñuel las dificultades de Salvador Dalí para relacionarse con las mujeres y es famosa su versión de la vida sexual del pintor: «Sedujo a muchas mujeres, en especial a mujeres norteamericanas, pero estas seducciones acostumbraban habitualmente a consistir en hacerlas acudir a su apartamento, desnudarlas, freír un par de huevos, colocarlos en los hombros de la mujer y ponerlas de patitas en la calle sin haber articulado ni una sola palabra».
El Surrealismo convirtió al París de las entreguerras en una bacanal y se salvó del exterminio de las Vanguardias. Y ahora vuelve hasta el punto de que «surrealista» fue elegida como palabra del 2016 por Merriam-Webster, editorial de diccionarios que fijan los vocablos más consultados, aunque en este caso no se refiere al movimiento artístico, sino más bien al movimiento pánico-dadaísta que han suscitado los sucesos irracionales, absurdos, sin sentido, disparatados. El mayor aumento de búsquedas de surrealismo en ese diccionario llegó en noviembre, el día en que Donald Trump pasó a ser candidato a la Presidencia, después de conocerse su política sexual: «Si eres famoso puedes coger a las mujeres por el coño». Era surrealista, no un león en el armario, sino un lobo en la Casa Blanca que se va a comer a los mexicanos.

Para Borges los surrealistas fueron unos charlatanes. Pla dice que forman parte de la propaganda editorial francesa, "en general, falsa, por no decir infecta". Pero la búsqueda de un salón en un lago sigue siendo el sueño de los poetas. Los surrealistas apoyaron en un principio al marxismo con dos consignas resumidas en una: transformar el mundo, transformar la vida. No se transformó el mundo del todo, sí el arte y el amor gracias a aquella constelación de talento.

El cumpleaños del iPhone - Isabel Vicente

El cumpleaños del iPhone - Isabel Vicente

No voy a compararla yo con la fecha de la caída de Constantinopla o la de la Revolución Francesa, pero es posible que en los libros de Historia futuros -al igual que estos acontecimientos marcan el paso de la Edad Media a la Moderna y de esta a la Contemporánea-, el 9 de enero de 2007 suponga un antes y un después. Por si no se acuerdan, ese día, del que anteayer se cumplieron diez años, Steve Jobs presentaba el primer iPhone convirtiendo los teléfonos móviles en miniordenadores con los que poder navegar por internet, recibir correos y oír música. Lo de hablar era lo de menos.
Diez años después, millones de personas no sabríamos vivir sin nuestro aparatito con el que buscamos un restaurante, vemos cuánto va a tardar el autobús, hablamos con la mamá, le reenviamos a la familia el vídeo de la actuación de fin de curso de la nena, cotilleamos la página de Facebook del exnovio, nos informamos de la última "boutade" de Aznar, jugamos a Pokémon Go, vemos si ha marcado el Barça, nos enteramos del embarazo de la prima Nuria, hacemos las fotos del viaje a Roma, ponemos el horno desde el trabajo, vemos al peque en la guardería, aprendemos inglés o comprobamos cómo nos quedaría el corte de pelo Bob, solo por nombrar algunas de las miles de cosas que puede hacer el cacharrito este.
Recordaban anteayer en la tele que la presentación de aquel primer iPhone que puso las bases de todos los teléfonos inteligentes posteriores no estuvo exenta de polémica. Por ejemplo, Steve Ballmer, directivo de Microsoft, tuvo una metedura de pata histórica cuando auguró que el iPhone no tendría futuro. Diez años después, los smartphones, y en general las nuevas tecnologías, han cambiado la forma de comunicarnos, de trabajar, de informarnos o de divertirnos.

Otra cuestión es si esto es bueno o es malo. ¿Somos más felices? ¿Tenemos más calidad de vida? ¿Trabajamos mejor? Muchos de ustedes dirán que no. Yo, ¿qué quieren que les diga? Disponer de toda la información y conocimientos en el bolsillo es impagable y además, con los críos repartidos por el mundo, no puedo más que agradecer la facilidad con la que contacto con ellos si me entra un ataque de añoranza. Ante eso, estar más localizable, perder intimidad o sufrir una taquicardia si olvido el móvil en casa son minucias.

viernes, 6 de enero de 2017

La lotería negativa - Juan José Millás

La lotería negativa - Juan José Millás

Dice el médico que vuelva a casa y que no salga, que los ojos me pican por la polución, y los tobillos también, lo mismo que la espalda y la garganta. Dice que nada de antibióticos, que me compre un humidificador y que me haga fuerte en mi cuarto de trabajo, que no abra las ventanas ni para ventilarlo y que le llame por teléfono en unos días, por si necesitara una botella de oxígeno. Vivo en Madrid, más bien en las afueras. Desde el parque por el que suelo caminar a primera hora de la mañana se aprecia perfectamente la boina de basura negra que se respira en la ciudad. La boina también está en mi barrio, pero no se ve cuando te encuentras dentro de ella. Has de tomar distancia para adquirir una perspectiva de la vida, incluso una perspectiva de las heces flotantes. Esta mañana he escuchado toser a un perro y tenía la misma tos que un fumador, pobre.
Lo que me pregunto es qué hago yo sin fumar, con la compañía que me hacía el tabaco. De un tiempo a esta parte, todo me sabe a polución, a humo, pero no a humo de Marlboro o de Camel, sino a humo de Seat Toledo o de Toyota. Digo yo de fumar por combinar sabores, pero dice el médico que no empeore las cosas, no sé si hacerle caso. De hecho, no se lo hago porque al salir de la consulta tropiezo con un amigo que va por la calle con un Winston encendido entre los dedos y le pido una calada.
- ¿Estás dejándolo? -pregunta.
- Creo que estoy cogiéndolo -contesto.
Hablamos de la polución, de las restricciones de tráfico, de si la matrícula de nuestros coches es par o impar. Entre tanto nos vamos pasando el cigarrillo. Me pide que no fume con ansia, porque se calienta mucho el cilindro y lo que más daño hace a los pulmones es el calor. Otros dicen que es el papel. Otros mantienen que la nicotina. El cigarrillo nos dura medio minuto y entramos a comprar lotería en un establecimiento del Estado. Él la compra terminada en par y yo en impar. Luego nos las intercambiamos. Me pregunta que de dónde vengo y le digo que del médico, así que enciende otro cigarrillo que compartimos también, para que nos toque a los dos la lotería.

La lotería negativa.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Dolors Montserrat:«Antes la Sanidad era más injusta y no se quejaba nadie»

Dolors Montserrat:«Antes la Sanidad era más injusta y no se quejaba nadie»

Llega a un ministerio con escaso presupuesto y competencias transferidas, pero en el que cualquier iniciativa tiene un gran impacto social. Sus primeras medidas: una ley contra el consumo de alcohol en menores y un copago más justo para los pensionistas

Dolors Montserrat:«Antes la Sanidad era más injusta y no se quejaba nadie»
Dolors Montserrat habla rápido, con la intensidad de alguien que siente que le faltará tiempo para sacar adelante su proyecto. Ajena al mundo sanitario, esta abogada de 43 años que rebosa cercanía, representaba el rostro más joven y centrista del Partido Popular. Ahora es también la cuota catalana del último Ejecutivo de Rajoy, un cupo que asumió desde el primer día —«Quiero ser el acento catalán de este gobierno», dijo en su toma de posesión–. Al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad llega dispuesta a insuflarle nueva vida, tras unos años convulsos con la ministra Ana Mato y dos sucesores de paso, Alfonso Alonso y Fátima Báñez.

—Acaba de presentar en el Congreso un ambicioso plan de gobierno ¿Cómo hará para que no quede en un programa de buenas intenciones?

—Creo que hace falta mucha organización en Sanidad. Necesitamos, por ejemplo, una puerta única compartida por los servicios sanitarios y sociales. Estamos enviando a personas a los hospitales cuando puede que lo que necesiten es un centro sociosanitario o una residencia. Con los mismos recursos podremos llegar más lejos.

—Ha anunciado un plan para reducir las listas de espera. ¿Cómo piensa atajarlas? ¿Con más médicos, más quirófanos a pleno rendimiento...?

—La base del plan de listas de espera será el portal de transparencia del sistema nacional de salud. Nos dará un diagnóstico de la situación. Queremos que las comunidades autónomas vuelquen toda su información: las consultas, las pruebas que hacen, los profesionales sanitarios que tienen... Necesitamos tener un mapa del sistema de salud y copiar lo que ya se está haciendo en algunas comunidades y sabemos que funciona. Conocer es mejorar, que nadie tenga miedo.

—¿Sospecha que las comunidades están maquillando sus listas de espera?

—No, no lo creo. Simplemente quiero que seamos más transparentes para mejorar. El Ministerio de Sanidad quiere cohesionar, no centralizar.

«La financiación autonómica debería tener un apartado especial para sanidad»
—El Gobierno reparte un dinero que las comunidades gastan como desean. ¿Es partidaria de que la sanidad tenga un presupuesto finalista?

—No, sería demasiado rígido. Sí creo que la financiación autonómica debería contar con un apartado especial destinado a la sanidad para garantizar que se cumple, al menos, con lo acordado en el consejo interterritorial de salud.

—El Congreso está a favor de corregir la reforma que dejó a los «sin papeles» sin tarjeta sanitaria y puso copago farmacéutico a los pensionistas. ¿La derogará?

—No, no voy a derogarla. Ahora el sistema sanitario es más universal. Antes los parados que perdían el desempleo no tenían derecho universal al sistema sanitario y esto es la pura realidad. Antes la sanidad era más injusta y no se quejaba nadie y ocurría con el PSOE gobernando. Yo me pregunto dónde estaban entonces las izquierdas. Si los grupos parlamentarios quieren derogar el real decreto que sean ellos los que digan a los parados que se van a quedar sin sanidad, no voy a ser yo.

«Si los grupos parlamentarios quieren derogar la reforma sanitaria que le digan a los desempleados que se quedarán sin sanidad»
—Y el copago farmacéutico de los pensionistas, ¿se eliminará?

—No, pero se revisará. Ahora se paga en función de la renta y reconocemos que no es justo que paguen lo mismo los que tienen una renta de 18.000 que los de 100.000 euros. Se establecerán tres tramos: uno para los que ganan de 0 a 18.000 euros, otro de 30.000 a 60.000 y de 60.000 a 100.000 euros. El copago farmacéutico siempre ha existido, aunque ahora parezca que ha sido Rajoy quien lo puso. El actual es más justo porque los desempleados que pierden la prestación por desempleo no pagan por sus medicinas y antes pagaban el 20 por ciento.

—Su primera medida como ministra fue anunciar una ley del alcohol, una iniciativa en la que fracasaron sus predecesores. ¿No teme las presiones de la industria?

—No, porque entienden que es una ley solo para menores. No va a ser parecida a otros proyectos anteriores. Los anteriores eran muy intervencionistas. A mí no me interesa que se regule la distancia entre un bar y un colegio o un recinto deportivo. Lo importante es que no se venda alcohol a menores.

—Sí se ha pedido que se regule la publicidad del alcohol. ¿Lo hará?

—No lo tengo claro aún. Debo escuchar a todos los sectores implicados. Quiero una ley con el máximo consenso posible, porque si no, no saldrá adelante y nuestros hijos seguirán bebiendo en la calle.

«Nos plantearemos sanciones económicas para los padres de los menores que se nieguen a ir a cursos de sensibilización»
—Sin prohibiciones y sanciones es difícil que una norma se cumpla.

—Es cierto, pero tengo claro que debemos concienciar a la sociedad. Que si alguien ve a un menor beber en una plaza, llame a la policía y que el agente pueda pedirle el DNI y hacerle un control de alcoholemia. No se va a detener a nadie, aunque si da positivo se llamará a los padres o tutores para informarles que su hijo está bebiendo. Si dan un móvil falso, la Policía acompañará al chaval a su casa y la familia recibirá un aviso para acudir a un curso de sensibilización con su hijo, similar a los que hace Tráfico. Habrá algún padre irresponsable que se niegue a ir, entonces, si el chico es reincidente, quizá haya que plantearse algún tipo de sanción económica. Imagínese que lo pillan cinco veces bebiendo y no van al curso. Entonces puede que se planten sanciones, pero no quiero que sea una ley coercitiva sino de sensibilización.

—¿Endurecerán las multas para los locales que vendan a menores o para los adultos que lo compren para ellos?

—Esto último es más difícil, pero sí queremos que el que venda a un menor tenga una sanción grave. Revisaremos las multas actuales con Interior.

—A muchos les sorprendió que una ministra de Sanidad anunciara un Erasmus nacional, incluso parece que al propio titular de Educación

—Soy ministra de Sanidad pero también la ministra de los jóvenes. Creo que la movilidad juvenil favorecerá una generación de jóvenes más emancipada, emprendedora, solidaria y con una visión global de España. Ayudará a crear cohesión territorial. Si un chaval de cuarto de la ESO se va a Irlanda a estudiar y se le convalida el curso a la vuelta, no entiendo por qué no va a poder hacerse cuando se vaya a un instituto de otra comunidad autónoma.

—¿No tendría más sentido hacer un esfuerzo para que nuestros hijos aprendan otro idioma en otro país?

—Planteo un programa voluntario, dejémoslo a la elección de los padres. No sabe la cantidad de mensajes que he recibido aplaudiendo la iniciativa.

—Quizá lo ha propuesto pensando más en los alumnos de comunidades nacionalistas

—No, lo hice pensando en todos. Lo bonito de este programa es que será un intercambio, puro y duro, que no llevará una beca asociada. La idea es que los colegios se pongan de acuerdo e intercambien plazas que les queden libres, como ya hacen algunos colegios con instituciones extranjeras. A lo mejor hay un padre que quiere que su hijo recupere sus raíces y estudie en la comunidad donde nació.

—Cada vez más parejas españolas acuden fuera de España en busca de un «vientre de alquiler». ¿Está en la agenda del Gobierno regularizarlo?

—Cada partido político deberá hacer antes su debate interno. Cuando tengan un posicionamiento claro, como ministra de Sanidad, propondré al Comité de Bioética de España que haga un informe para tomar una decisión.

—Y ahora ¿cuál es su opinión?

—No la tengo formada. Lo que tengo claro es que bajo ningún concepto se debe apoyar la mercantilización del cuerpo de la mujer.

—Entonces ¿vería con buenos ojos una maternidad subrogada que funcionara de forma altruista, como las donaciones de sangre o de órganos?

—No lo sé. Insisto, los partidos deben hacer su debate interno, yo también. Sí pienso que deberíamos regular mejor el actual registro de gametos.

«Debemos regular mejor el actual registro de donantes de óvulos y esperma»
—¿Le preocupa que un donante de esperma o de óvulos pueda donar sin control en varias clínicas?

—Me preocupa encontrarnos con un problema grave. Para dar seguridad a las familias debemos regular muy bien y de forma estricta para que no nos encontremos con problemas como los que ya se han visto. Creo que fue en el Reino Unido donde una pareja tuvo un hijo sin saber que eran hermanos.

—¿Se siente doble cuota en este Gobierno, por catalana y mujer?

—No. Bueno, puede que por ser catalana, pero no por ser mujer. El Partido Popular es un partido de grandes y muchas mujeres.

—¿No es partidaria de las cuotas?

—No creo en las cuotas, pero todavía son necesarias para llegar a la igualdad real.

«Mi niño me dice: "Recuérdale a Rajoy que tienes un hijo en Barcelona"»

En San Sadurní de Noya, su pueblo natal, Dolors Montserrat es solo «Dolo», la hija de otra Dolors Montserrat, una histórica diputada del PP en Cataluña. Allí, en esa tierra de cava paladeó el sabor de la huerta y hoy, asegura, mantiene el gusto por los alimentos naturales, sin procesar. Se define como una persona sana. Nunca ha fumado, sigue al máximo la dieta mediterránea, le encanta montar en «bici» y se relaja con bikram yoga, una variedad del yoga que consiste en practicar asanas (ejercicios) en una habitación climatizada a 40 grados. En realidad, lo practicaba porque desde que Mariano Rajoy le nombró ministra de Sanidad ha sido incapaz de encontrar un hueco en su agenda. «A partir de enero, seguro que lo encontraré».

Dolors Montserrat es también madre en solitario de un niño que está a punto de cumplir seis años y aún no entiende muy bien lo que significa ser ministra. «Yo prefiero decirle que soy abogada porque esa es mi profesión; la política es un servicio público. Pero él me dice que no todos los abogados salen en la televisión. Cuando me nombraron le expliqué que mi jefe Rajoy me había dado más trabajo y él me contestó: “¿Más?, vale mamá, pero recuérdale a Rajoy que tienes un hijo en Barcelona”. Ahora cuando me ve en la tele pide que cambien el canal».

Al Ministerio le dedica su vida de lunes a viernes. Cuando termina el Consejo de Ministros corre hasta el puente aéreo para llegar a tiempo a buscarle a la salida del cole. «Ese tiempo, hasta que le dejo otra vez el lunes por la mañana en el colegio es solo para él. Le doy tiempo de calidad, frente a cantidad». El peor momento de la semana es cuando toca hacer la maleta para volver a Madrid, una maleta pequeña para no facturar en el avión con ropa para cinco días que cada vez le cuesta más cerrar.

En Madrid aún no le ha dado tiempo a personalizar su despacho. Tan solo un par de fotografías -con su madre y de su primer consejo de ministros- y una pequeña bandera catalana junto a la europea y española para dejar claro que ella es el acento catalán del Ejecutivo de Rajoy.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Nos ha nacido un Pedro Sánchez… (y también un Íñigo Errejón) - David Torres

Nos ha nacido un Pedro Sánchez… (y también un Íñigo Errejón) - David Torres

En el PSOE los muertos no les duran nada. A Josep Borrell lo despeñaron por un barranco y reapareció hace poco como una estrella fugaz para disputar el liderazgo del partido, pero se cayó en seguida otra vez por el mismo barranco y con la misma prisa. Borrell era, sin duda, la mejor alternativa de la que disponía el PSOE entonces y por eso mismo lo masacraron. Da mucho miedo pensar en la de mierda que no habrá en la cocina de un partido que tira a la basura filetes como Borrell para poner de menú guisotes tipo Almunia, Bono, Díez, Díaz, Rubalcaba o Zapatero. Chicote se habría batido las arterias con una minipimer.
La segunda muerte de Borrel ha resultado casi tan triste como la primera. La farsa repitiéndose como historia. Tuvo que renunciar después de ser imputado en el caso Abengoa y de que saltara la noticia de que una inexistente firma británica especializada en compra y venta de divisas le había guindado por internet ciento cincuenta mil euros. Cuesta creer cómo alguien tan brillante -ingeniero aeronáutico, doctor en Ciencias Económicas y catedrático de Matemáticas Empresariales- pudo caer en una burda estafa de internet, pero no era, ni mucho menos, el peor timo que había sufrido Borrell. Antes había creído en Felipe González. Y con él, millones de españoles.
Felipe es otro ejemplo de la falta de consideración que sienten en Ferraz por sus cadáveres. En lugar de conservarlo en su panteón sevillano y sacarlo únicamente en las fiestas de guardar, Felipe sale a torear en cualquier consejo de administración o en cualquier linchamiento público a poco que se lo pida el cuerpo. Que se lo pide mucho. El último linchamiento tuvo lugar en la misma calle Ferraz, comandando a la cuadrilla de espontáneos que saltó al ruedo para apuntillar al último secretario general elegido democráticamente en unas elecciones. En el PSOE la democracia sienta peor que una cena navideña de empresa, se atragantan con los resultados y luego el empacho se alarga meses.

Sin embargo, aquel muerto, Pedro Sánchez, todavía se resiste a ser el cadáver en el entierro y deambula cual alma en pena por las catacumbas del partido. Para unos, es un enviado divino, un Niño Jesús renacido después de que lo crucificaran; para otros, un oportunista y una oportunidad perdida; y para la gestora, el Anticristo. Entre el sanchismo y el susanismo anda el patio ferratino como la prisión de The Walking Dead, unos abriéndose la cabeza a otros y otros rebañándoles los hígados a unos, sólo que aquí no se sabe muy bien cuáles son los muertos y cuáles los vivos. Quiénes están más podridos, de eso no cabe duda alguna. Pero podrían aprender de los de Unidos Podemos, que si salen indemnes de ésta van a tener que rebautizar la agrupación como Unidos Podemos Matarnos. Eso sí, ellos cuando montan un pollo interno se degüellan al estilo evangélico, con abrazos de buena voluntad, sonrisas angelicales, mucho amor, mucho cariño y muchos besos de Judas. Les ha nacido un Errejón como un orzuelo, y en vez de oro, incienso y mirra, de regalo le han traído una cruz y unos clavos.

jueves, 1 de diciembre de 2016

El PP defiende pasar de “una visión paternalista de la discapacidad a potenciar la autonomía individual”

El PP defiende pasar de “una visión paternalista de la discapacidad a potenciar la autonomía individual”

Destaca el acuerdo al que ha llegado el GPP con todos los grupos parlamentarios a través de una enmienda transaccional

Considera que las personas con discapacidad deben ser una prioridad de los Gobiernos” como así lo ha sido para los diferentes Ejecutivos españoles que han aprobado diferentes leyes sobre este asunto

“En España hay 4 millones de personas con discapacidad y el 15% de la población mundial tiene una discapacidad”

El portavoz de Discapacidad del GPP, Ignacio Tremiño, ha defendido hoy que “entre todos, hemos conseguido que se esté cambiando el modo de afrontar la discapacidad pasando de una visión paternalista a un sistema de potenciación de la autonomía personal”. “Avanzamos hacia un modelo que se basa en la dignidad intrínseca de la persona”, ha añadido.

“Mientras el modelo tradicional era un modelo de sustitución de la toma de decisiones, ahora avanzamos hacia un modelo que se basa en la dignidad intrínseca de las personas a través de la toma de decisiones”, ha afirmado.

En su intervención durante el debate de una Proposición no de Ley del GPP relativa a la conmemoración del Día Internacional de la Personas con Discapacidad, el portavoz popular ha recordado que “este año se celebra el X aniversario de la Convención de los Derechos de personas con discapacidad que fue aprobado en la ONU en 2006 y ratificada en España en 2008”.

Con ese texto que ya forma parte de nuestro ordenamiento jurídico, el portavoz de Discapacidad del GPP ha explicado que se cambió el modelo con el que se trataba la discapacidad. A partir de entonces, ha indicado que “la discapacidad no residía en la persona, sino en el entorno que no permite desarrollar sus capacidad”.

En este sentido, el diputado popular se ha puesto como ejemplo así mismo al no poder subir al estrado por su discapacidad y por no estar acondicionado el hemiciclo para ello. “La discapacidad no está en mi persona, está en el entorno que hace que se vea mi discapacidad”.

Para el portavoz popular, “las personas con discapacidad deben ser una prioridad de los Gobiernos” como así lo ha sido para los diferentes Ejecutivos españoles que han aprobado diferentes leyes sobre este asunto y han fomentado el empleo de personas con discapacidad.

Por último, el portavoz del GPP ha destacado que “en España hay más de 4 millones de personas con discapacidad y el 15% de la población mundial tiene una discapacidad”.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Mi plan para resolver el problema de las pensiones - Amando de Miguel

Mi plan para resolver el problema de las pensiones - Amando de Miguel

La clave está en el monstruoso derroche de recursos humanos que significa la jubilación forzosa a una edad, normalmente 65 años.
Por una vez me voy a poner en modo arbitrista. La situación actual de las pensiones de jubilación no es que parezca difícil, resulta desesperada. Las soluciones que apuntan unos y otros se me antojan inanes. En la práctica se reducen a más impuestos, lo que termina agravando el problema. Muchos contribuyentes logran trasladar una parte de los impuestos sobre sus respectivos clientes. Los jubilados carecen de tal capacidad.
No es cuestión de poner nada sobre la mesa, sino de pensar. La clave está en el monstruoso derroche de recursos humanos que significa la jubilación forzosa a una edad, normalmente 65 años. Aunque se subiera ese límite etáneo (que se puso hace más de un siglo), la situación sería básicamente la misma. El hecho es que son millones los jubilados legalmente que podrían seguir trabajando y, por tanto, cotizar al fondo de pensiones en lugar de cobrar. No entiendo por qué hay que aprovechar la capacidad laboral de los discapacitados (una buena medida) y no la de las personas mayores de 65 años.
Bien es verdad que sería insensible obligar a trabajar más allá de los 65 años u otro límite cercano. Hágase lo siguiente. A partir de esa edad convencional uno podría jubilarse voluntariamente con el 80% de la pensión que le correspondiera o con porcentajes variables, según las circunstancias familiares. Pero la jubilación forzosa se produciría a cualquier edad solo por prescripción médica, es decir, cuando el sujeto no pudiera desempeñar sus tareas habituales por razones de salud o de conveniencia familiar. No debemos encastillarnos en el automatismo de los 65 años, dado el aumento de la longevidad y la mejora de las condiciones de salud.
La ampliación de los años de trabajo debe hacerse ajustando las tareas a las capacidades. Es claro que un conductor de autobús no debería seguir con esa función más allá de cierta edad, pero bien podría encargarse de otras labores administrativas, de formación o de inspección. Por cierto, dentro de unos lustros nos parecerá normal que circulen autobuses sin conductor.
Me adelanto a la crítica fácil que pudiera suscitar mi comentario. El fin de la jubilación forzosa por edad no tiene por qué repercutir en más desempleo para los jóvenes. El número de empleos de una población no es una cantidad fija; se amplía o se contrae según el estado de las artes en cada momento. Hay que añadir una cautela. Los empleos como tales no tienen por qué ser vitalicios, incluidos los de los funcionarios por oposición. Hay que perder el miedo a los empleos temporales, que cada vez serán más frecuentes en una sociedad dinámica. Un empleo temporal o a media jornada no tiene por qué ser precario.
Tampoco hay que someterse a la inexorabilidad de las leyes demográficas. En el mundo al que vamos, cada vez serán más nutridos los movimientos migratorios. En un país como España, hay que esperar la llegada de millones de inmigrantes extranjeros, aunque también emigrarán a otros países cientos de miles de nativos. La riqueza de un país resulta proporcional a la suma de esos dos flujos de población, no al saldo migratorio.

A diferencia de otras reformas políticas (las que ahora se jalean), esta que propongo posee una virtud: no supone una subida de impuestos. Al final, el problema de las pensiones se resuelve con un sostenido aumento de la productividad. Pero esa es otra historia, en la que intervienen la calidad de la enseñanza y las ganas de trabajar del personal. Ahí le duele.

viernes, 7 de octubre de 2016

Rosalía, en el banquillo - Raúl del Pozo

Rosalía, en el banquillo - Raúl del Pozo

"Soy la mujer de Bárcenas, aquí estoy en el banquillo y lo que haga falta", me dice esta mañana Garganta de Seda. Yo sé que cuando llega a casa tiene que tomar antiinflamatorios, porque sufre dolor en las lumbares, pero me ha dicho que no lo ponga. Aguanta la brava Rosalía la doble tortura de un linchamiento a base de titulares y un banco con hierros y tablas donde no puede apoyar las manos.
Parece que Luis Bárcenas no activará el saco de dormir donde guarda el piolet, los vídeos de los ministros, las grabaciones a compañeros, los correos, los recibís, los cheques. En Génova se sabe que nunca recibía una "donación" sin que hubiera testigos presentes, pero ahora sólo aguarda la decisión de la Justicia y la pericia de sus abogados.
"Son unos mierdas", me dice otro de los procesados refiriéndose a los empresarios, jefes de la banda, concejales, que quieren arrepentirse. Los 37 procesados llegan en bugui a San Fernando de Henares, donde se está celebrando el juicio de Núremberg de la corrupción y muchos de ellos parecen maduros para soltar la cuerda. Algunos abogados piden la nulidad de todo el caso Gürtel. Mi amigo Javier Gómez de Liaño, que defiende a Ricardo Galeote, me informa: "El proceso empezó en una cacería, siguió en una cacharrería procesal y puede acabar en una leprosería. Se han vulnerado todos los derechos fundamentales y de defensa".
Siento que sufra Rosalía, pero los inculpados están sentados como caballeros y no ensartados como los galeotes. Algunos son más bien cortitos de sifón porque escrituraban los sobornos y anotaban las mordidas en pendrives y discos duros. Y ahora en el banquillo quieren ser canarios. El propio Correa parece dispuesto a cantar si le reducen la condena.
Decía lo de las galeras recordando a Don Quijote cuando alzó los ojos y vio "hasta 12 hombres a pie, ensartados como cuentas en una gran cadena de hierro por los cuellos, y todos con esposas en las manos". Era gente forzada por el rey. Don Quijote se interesó por ellos y preguntó a uno que por qué iba preso. No contestó y otro de los galeotes aclaró: "Va por canario, digo por músico y cantor". Y añadió: "No hay peor cosa que cantar en el ansia. Quien canta una vez llora toda la vida. Porque tantas letras tiene un no como un sí".
El lenguaje germanesco perfila un mundo dominado por la ambición y el riesgo, donde ser balador es una vergüenza. Dice María Inés Chamorro en su Tesoro de villanos: "En Sevilla se reunían rufianes, esclavos, galeotes, convictos, penados, pero también prostitutas, dueñas, murcios, birlos, galloferos, jaques, mandiles, coimas, zurrapas, carcaveras, putarazas, trotonas... todos los cuales constituían una sociedad marginal llena de vida". En la jerga de las germanías, también llamada jeringonza, había un código cifrado para que no se quedaran con la copla los de las mangas verdes. En el lunfardo, el caló, el cheli están mal vistos los chivatos.

Sin embargo, los procesados tienen todo el derecho a colaborar con la Justicia para aligerar sus condenas.

Sin piedad, sin perdón - Raúl del Pozo

Sin piedad, sin perdón - Raúl del Pozo

A pesar de que escribieron que sólo Castilla sabe mandar, pasamos del acento gallego al andaluz, del andaluz al gallego, de la charca a la marisma. Ahora el deje del socialismo será el de Triana con el ritmo de ángeles con cascabeles y pájaros colgados en el aire. Dice la soleá: "Qué bonita está Triana cuando le ponen al puente banderas republicanas". Le han puesto al puente la bandera del PSOE con el puño y la rosa. Mario Jiménez, el fontanero de Susana Mano de Hierro, con estilo seco de De Niro sureño, vuelve a la versión guerrista del centralismo democrático: "El que se mueve no sale en la foto". Con esa consigna y otras habilidades e ingenios, el PSOE lleva 38 años en el poder en el sur de Alemania. Mario, el portavoz de la Gestora, ha declarado que si el Comité Federal del PSOE decidiera la abstención en la investidura de Mariano Rajoy todos los diputados del Congreso, incluido Pedro Sánchez, acatarán la medida. Anda jaleo, ya se acabó el alboroto, ahora empieza el tiroteo y no habrá piedad para los disidentes.
El partido sevillano no se plantea la libertad de voto y Margarita Robles tendrá que decidir entre el gallinero del hemiciclo o el areópago donde se jiñó el gitano. Pero no todo son gestos de ordeno y mando o disciplina bélica de partido. El prudente Javier Fernández, presidente de la Gestora, encargado de entregar el Palacio de San Jerónimo al Palacio de La Moncloa, intentó elaborar un relato, como ahora se dice, para justificar la necesidad de la abstención. El horizonte puede exigirles tomar decisiones dramáticas, ha comentado. ¿Acaso interrumpir la despótica decisión de obstruir un Gobierno democrático es una acción dramática?
Todos los sucesos de estos días prueban la baja calidad de la democracia y la pobreza de su discurso. Hablan de relato o de escenario; es decir, de narración, cuento o fábula, obra de ficción. Hace mucho tiempo que no se escucha algo elevado, extraordinario, digno de ser contado. Sólo los de Podemos hacen una invocación lírica y fervorosa con el "Sí se puede", pero la han copiado de Barack Obama. El presidente de Estados Unidos se va para arriba cuando habla para la Historia: "Éste es el verdadero genio de América, una fe en sueños sencillos".
En la política española no hay sueños, sino números. El debate es gris, repleto de cifras -casi siempre falsas- del paro o del gasto, como si la vida fuera un orden estadístico. No infunden sueños, ni nuevas fronteras, ni largas marchas. Carecen de aquello que aconsejaban los griegos a los políticos: tener la sutileza de los dialécticos, la ciencia de los filósofos, la dicción de los poetas, la voz y los gestos de los actores. El discurso político se ha envilecido con la tecnocracia, la rastrera lucha por los sillones.

No se preocupen, ni la bajeza de los sueños ni los escándalos de mangancia en el juicio de la Gürtel ni las reyertas del fin de semana en Ferraz evitarán que los políticos encuentren gente que se deja trajinar.