jueves, 9 de junio de 2016

El pene pequeño - Raúl del Pozo

El pene pequeño - Raúl del Pozo

El buen gusto se formó por primera vez bajo el cielo griego. Lo que Carlos Marx llama la noble simplicidad y una reposada grandeza. Este ideal de la reposada grandeza se observaba en los faletes de las estatuas. Los miembros viriles de los dioses, los atletas y los héroes eran pequeños, modestos y se consideraba una costumbre bárbara mostrar el pijo circuncidado. Esa obsesión por la moderación de los griegos se prolongó al Renacimiento. Al David de Miguel Ángel no se le extirpó el prepucio, a pesar de ser un rey judío. Paola Rosa, que vigila la limpieza del David utiliza delicados pinceles y aspiradores de polvo cada lunes, para que brille en el universo el mármol de Carrara -5,5 toneladas de peso- en la glorieta de Galería de la Academia de Florencia. La restauradora observa la proporción áurea del bálano que conecta con la sensibilidad contemporánea.
Los griegos, que siempre son nuestros contemporáneos, pensaban, como ahora las feministas posmodernas, que eso del quilé grande es una equivocación. El otro día en la charla Sexo, porno, feminismo en la sede del Podemos en Madrid, la estrella porno Amarna Miller -junto a las diputadas Clara Serra, Beatriz Gimeno, y la concejala Rita Maestre- fustigó la sociedad machista-patriarca, basada en la diferencia de genitales. Dijo: "Nuestro cuerpo es nuestro y hacemos con él lo que queremos". De acuerdo, pero eso de los genitales de los hombres está muy desmitificado. Ya no se padece la envidia freudiana del pene. El tamaño del hermano pequeño vuelve a la proporción griega, cuando sólo a los esclavos se le representaba con enormes carajos.
Aristófanes creó la primera heroína femenina, Lisístrata, vista ahora como la primera sufragista. Aunque el autor fustigaba a las mujeres, que pintaban muy poco en Atenas, retrata a Lisístrata como la activista que quiere disolver el ejército. Describe al hombre ideal para las mujeres como de pecho sano, anchos hombres, lengua corta, muslos fuertes y chuzo pequeño. A pesar de que en sus funciones había procesiones fálicas, el autor entendía que el muñeco grande no era signo de masculinidad sino de barbarie. Príapo-pollón era un dios rústico, sus estatuas no eran de mármol sino de tronco de higuera y se utilizaban de espantapájaros.

Todo esto es para explicarles que, por fin, los visitantes de los museos sabrán por qué las estatuas griegas tienen el nardo pequeño. Lo ha explicado el profesor Andrew Lear (Harvard): "Un pene pequeño era algo codiciado en la antigua Grecia porque se asociaba a la moderación y al control de los impulsos". Por eso Aristófanes se burla de los que presumían de polla grande: "Ciegos humanos, semejantes a la hoja ligera, impotentes criaturas hechas de barro deleznable, míseros mortales que, privados de alas, pasáis vuestras vida fugaz como vanas, sombras o ensueños misteriosos". El escritor satírico, por sus provocaciones y moderneces fue desterrado a Macedonia donde murió apedreado por las mujeres. Otros dicen que se lo comieron los perros.

martes, 31 de mayo de 2016

Teología de empresa y de Iglesias - Ánxel Vence

Teología de empresa y de Iglesias - Ánxel Vence

Probablemente convencido de que estaba ante el mismo demonio, un empresario preguntó el otro día a Pablo Iglesias si creía o no en Dios. Esta, como saben los teólogos, es una vieja prueba a la que se somete al Maligno para delatar su presencia cuando no resulta evidente el olor a azufre. Dado que la mayor astucia del diablo es hacernos creer que no existe, su contestación en casos así ha de ser necesariamente ambigua.
La respuesta de Iglesias fue mejor que la pregunta y de mucha más finura teológica, dónde va a parar. Dios, vino a decir, es un "significante en disputa", para añadir a continuación que su actual delegado en la Tierra, el Papa Francisco, afirma cosas muy sensatas. De su papismo ya habíamos tenido noticia anterior cuando el entonces eurodiputado jaleó con tuits de "¡Bravo, Bergoglio!" al pontífice que denunciaba ante el Parlamento de Estrasburgo el "secuestro" de la democracia por "los poderes financieros". Lo de Dios ya es nuevo.
Discípulo aventajado del expresidente Zapatero, el líder de Podemos aplica a la divinidad el mismo juicio que la nación le merecía al primer ministro socialdemócrata. Si para este el de nación era un "concepto discutido y discutible", para Iglesias, el inefable Ser Supremo constituye también un "significante en disputa". Lo expresan de distinta e igualmente alambicada manera, pero lo cierto es que están diciendo lo mismo.
Quizá sorprenda que los empresarios del Círculo de Economía convocasen a Iglesias para interrogarle sobre cuestiones teológicas, en lugar de las financieras que se suponen propias de su ramo. Pero todo tiene su explicación. Lo que querían preguntarle, en realidad -y así lo hicieron- es si el candidato a presidente o vicepresidente del Gobierno cree en la propiedad privada o les va a expropiar sus empresas.
Iglesias estuvo fino como buen teólogo de la escuela de Lenin y se limitó a decirles que profesa la fe en la "cultura del esfuerzo". Una respuesta que tanto vale para ensalzar al trabajador estajanovista como para dar coba a los emprendedores, aunque esto último resulte menos probable en su caso.
El jefe de Podemos había aventurado hace un año, cuando no se le invitó a participar en el encuentro empresarial, que tampoco le importaba gran cosa ese olvido. "No nos van a llevar a esta reunión a darnos caviar y vinos muy caros para poder hablar con nosotros", dijo entonces. Felizmente, ahora ha cambiado de opinión.
Gracias a la presencia de Iglesias en el círculo del dinero de Sitges se pueden plantear -y de hecho, se han planteado- graves asuntos de teología monetaria. No ha de ser casual, desde luego, que los empresarios le pregunten por la existencia de Dios, si se tiene en cuenta que ya Max Weber vinculaba la ética protestante, y en particular la de Calvino, con el espíritu del capitalismo.
Más aún que eso, la economía capitalista de mercado ha sido definida últimamente como una forma de "pensamiento único" o catecismo, que es rasgo propio de cualquier religión. Iglesias milita más bien en la doctrina adversa de la empresa pública y del Estado propietario de los medios de producción, lo que sin duda constituye un excelente motivo de debate para los teólogos del dinero.

Quizá así se explique la extraña inquietud de ese empresario que no pudo resistir la tentación de preguntarle a Iglesias sobre su creencia en la divinidad. A saber en qué Dios estaba pensando.

domingo, 29 de mayo de 2016

David y Pedro - Fernando Sánchez Dragó

David y Pedro - Fernando Sánchez Dragó

ANVERSO Y REVERSO de una noticia. Me entristece que David Jiménez haya salido del puesto de mando de este periódico, pero me alegra que sea Pedro Cuartango quien va a empuñar el timón. En buenas manos queda lo que en buenas manos estaba. Lo digo porque así lo pienso, no por razones de paripé ni, menos aún, de rendibú. Paradojas: es posible que a David, siempre deseoso de recobrar la libertad del reportero -¡Ah de Bangkok, camarada!-, no le haya entristecido su relevo tanto como a mí, y es también posible que al buen Pedro, sobre cuyos hombros va a reconstruirse ahora esta iglesia, su nombramiento le haya alegrado menos que a mí. Estoy seguro de que David sueña con volver a ser botones en Kabul, persona non grata en Pequín o bombero en Fukushima y me malicio que Cuartango, más amigo de Platón, de Wittgenstein y de la sophia perennis que de la actualidad a pie de obra barrida por el viento cada cinco minutos, ve con la melancolía con la que los lobos de mar contemplan la Fata Morgana cómo se pierde otra vez entre las brumas del incierto horizonte su nunca arriada esperanza de regresar a la Ítaca de su niñez burgalesa y de su juventud vivida entre las delicias intelectuales y sentimentales de un París que dejó de ser fiesta de Hemingway para convertirse en Disneylandia de turistas, en tiroteo de selfies y en casba de hashshashin que sustituyen el puñal del Viejo de la Montaña por los cinturones de explosivos del río revuelto de la primavera islámica. Decía ayer Cuartango en su columna sabatina que el periodismo no sólo es el mejor oficio del mundo, sino también uno de los más nobles porque en él es imposible hacerse rico. ¡Hombre, Pedro! Ricos se han hecho, y conste que no lo digo en clave de reproche, Anson, Pedro Jota y Cebrián, por poner tres ejemplos de fuste. En cuanto a lo otro, según, según. Fue, en efecto, un buen oficio el de los chicos de la prensa, pero.... ¿Ahora, Pedro? ¿Lo crees de verdad? Yo ya no, y eso que por mis venas corre la sangre de tres generaciones de periodistas que ejercieron ese oficio con honor. Pero no importa. Ahí va mi mano, amigos. Os deseo felicidad y acierto en vuestra nueva andadura, aun a sabiendas de que, por mucho que nosotros, los de entonces, sigamos siendo los mismos o creamos que lo somos, nada volverá a ser lo que fue cuando todos éramos más pobres y más felices.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Minusválidos de mierda - David Torres

Minusválidos de mierda - David Torres

En un centro de Educación Especial de Fuenlabrada han aparecido unas pintadas inquietantes presididas por la esvástica. “Minusválidos de mierda”. “Todos a la cámaras de gas”. “Muerte a los niños de las sillas de ruedas”. “Hail (sic) Hitler”. “Tontos, mongólicos, retrasados”. La última pretendía ser un insulto aunque más bien parecía una firma. El síndrome de Down es una enfermedad, pero la maldad y la ignorancia son algo mucho peor. Los nazis odiaban lo que ellos consideran seres inferiores, ya fuesen judíos, homosexuales, eslavos, enanos o enfermos mentales. Entre las minorías que fueron a parar a los hornos del Holocausto hubo también muchísimos discapacitados, puesto que, en sus delirios megalómanos por mejorar la especie mediante la eugenesia, los nazis pensaban que la eliminación de estas criaturas era beneficiosa para la humanidad.
He escrito el verbo odiar en pasado, aunque por desgracia los nazis siguen odiando en presente, en futuro, en indicativo, en imperativo, en subjuntivo y en condicional. En Austria, patria de Hitler, han estado a punto de ganar las elecciones. En Alemania, el Adf (Alternativa por Alemania) exhibe sin el menor pudor un ideario xenófobo a poco más de medio siglo de Auschwitz. De la mano de Marine Le Penn, el Frente Popular sigue creciendo en Francia. El pasado sábado un grupo de neonazis salió a protestar contra la inmigración por las calles de Madrid en una manifestación autorizada por la delegada del gobierno en Madrid, Concepción Dancausa.
Tan insólito como el permiso dado para que dichos especímenes patearan las calles de la capital (aunque no tan insólito dada la ascendencia falangista de la buena señora y dado el pedigrí ideológico del partido al que pertenece) fue su escasa participación: apenas un centenar de integrantes que cabían perfectamente en un par de autobuses y varios taxis. Sin embargo, lo que cuenta ante el fascismo no es el auge de la barbarie sino la indiferencia de la buena gente. Como advirtió Edmund Burke: “para que triunfe el mal basta que los hombres de bien no hagan nada”.

La salud de una sociedad, como la del cuerpo, no se cuenta por el número de órganos sanos sino por la cantidad de ellos que están enfermos. Y hay que estar muy, pero que muy mal de la cabeza como para permitir a unas alimañas clamar tranquilamente contra los inmigrantes, los que son de fuera, los que parecen distintos, los que tienen otras creencias y otro color de piel. Tan enfermo como para ver una simple chiquillada en una esvástica exigiendo la muerte para los niños en sillas de ruedas y las cámaras de gas para los minusválidos. En Rinoceronte, la magna fábula teatral de Ionesco sobre el embrujo del fascismo, los ciudadanos, que al principio los temen, se van transformando uno tras otro en rinocerontes, deslumbrados ante la impunidad de la fuerza bruta y el esplendor de la bestialidad. Cada una de estas señales nos anuncia que una de las peores pesadillas del siglo XX lleva camino de repetirse aunque aquí no hay peligro de que el fascismo vaya a volver, porque nunca se fue.

sábado, 21 de mayo de 2016

Lo importante es mear unidos - Julián Ballestero

Lo importante es mear unidos - Julián Ballestero

los concejales del grupo municipal de Ganemos Salamanca siguen adoleciendo de puntería.Tras sus disparos al aire contra la Semana Santa y contra la Policía Municipal, han vuelto a mear fuera de tiesto.
Ahora se les ha ocurrido proponer acabar con la discriminación por sexos en los urinarios públicos, de tal forma que los salmantinos, hombres y mujeres, meen todos en el mismo retrete, sin distinción de fuentes, chorros, distancias ni instrumentos.
Estamos por tanto ante otra de esas iniciativas que distinguen a la ‘marca blanca’ de Podemos en nuestra provincia y que tienen como denominador común su carácter estrambótico y disparatado,eso si,siempre desde una ideología titiriprogre y underground.
El objetivo confeso de los ediles con esta enmienda ‘antiapartheid’ es acabar con la duda existencial en la que se sumen los miembros de los colectivos de gays y lesbianas a la hora de elegir puerta para aliviar la vejiga en bares y discotecas, aunque el propósito final, también loable, es fomentar la convivencia, desinhibir al personal y provocar el jocoso comentario entre los evacuantes, con lo cual se contribuye de forma indirecta al bienestar y la salud de los salmantinos.
La iniciativa contará sin duda con el apoyo entusiasta de la muchachada de sexo varón, e incluso recibirá la comprensión de las chicas, acostumbradas en los últimos tiempos a mear contra pared por todo el casco viejo (¿cómo lo conseguirán?). Superadas sus reticencias iniciales, seguro que también las mujeres acabaran por aceptar la paridad en el excusado.
El alcalde y el resto de los grupos de la oposición deberían considerar seriamente la imposición de la norma sabiamente planteada por Ganemos, porque la costumbres y los usos de nuestra civilización son solo eso,meras
convenciones: en otros países se limpian con una mano y saludan con la otra. Y nadie se rasga las vestiduras.
Pronto veremos cómo el grupo municipal de Ganemos traslada a Salamanca la versión charra de esa curiosa iniciativa que impone el uso obligatorio del antiguo trapo como sustituto de las antiecológicas compresas y como alternativa de los agresivos tampones, siguiendo la propuesta de los ‘colegas’ de la CUP en Cataluña. Y más pronto o más tarde habrá una iniciativa para adoptar aquí el sistema de ahorro de papel higiénico aplicado en ‘la madre patria Venezuela’, del que existen
abundantes ejemplos visuales en Youtube (mejor no verlos) y que básicamente consiste en combinar un trocito de papel tamaño paquete de tabaco con un agujero y el dedo índice y/o anular.
No hace mucho los concejales de Ganemos ya dieron señales inequívocas de por dónde van sus tiros, cuando pidieron al Ayuntamiento que reduzca la visibilidad de los policías municipales que patrullan la noche salmantina. Decían entonces los discípulos de Pablo Iglesias que tanto uniforme pone nerviosos a los ciudadanos. De manera especial a los delincuentes, les faltó decir. Por algo ellos no han venido al Consistorio “a tocar las pelotas, sino a meter goles”, para lo cual no les hacen falta agentes, sino árbitros de vista corta.
Todas estas ocurrencias llegan al Pleno gracias a los asesores con los que cuenta Ganemos, que se llevan un pastón por colocar encima de la mesa unas propuestas destinadas a solventar los grandes problemas de la ciudad, que no son el paro y la pobreza, sino los insoportables apretones de vejiga.
Este es el aire fresco que han venido a traer a la política salmantina los genuinos representantes de los cabreados del 15-M, una revolución de los hábitos sanitarios que nos permitirá seguir siendo más o menos pobres, pero mucho más higiénicos. Nada de recuperación de los valores auténticos de la democracia, la separación de poderes, la transparencia, la persecución de los corruptos, la participación y el control de los gobiernos. Lo importante es mear unidos.

jueves, 19 de mayo de 2016

Impostores - Alberto Estella

Impostores - Alberto Estella

HAY que ser audaz, un desahogado, tener los güevos cuadrados, para apropiarse indebidamente del “puedo prometer y prometo” acuñado por el periodista Fernando Ónega y estrenado con notorio éxito por Adolfo Suárez en la antevíspera de las elecciones de 1977. El frescales de Pedro Sánchez lo ha hecho. La usurpación es inaudita, golfa, estridente, porque si Suárez representa algo en la memoria colectiva es su carácter dialogante, absolutamente con todos y hasta lograr la difícil concordia. Mientras que Sánchez se niega tercamente a dialogar, no con cualquier grupúsculo o partido minoritario, sino con el partido con más votos de España en los dos últimos comicios, y en las encuestas también en los próximos, mal que le pese al socialista.
Comprenderán que para un deudor histórico de Suárez, la usurpación resulte como la comparación entre los dos personajes—, irritante, obscena. Si no me llamaran racista, diría que es como comparar a Dios con un gitano. Con la suplantación de Adolfo, Sánchez se inscribe en lalarga lista de impostores, desde la mujer que se hacía pasar por Anastasia, presunta hija del último zar, hasta el villano que sigue cobrando la pensión del familiar fallecido, falseando su firma. Algunos recordarán aquel carota que, en la trágica búsqueda de dos niños ahogados en el pantano de Santa Teresa, se hizo pasar poco menos que por Almirante de la flota, para protagonizar las operaciones. Y aún está fresco el escándalo, propiciado por el inolvidable Caldera —cuanto le añoro, que como director de la Fundación socialista “Meas” estuvo pagando a tres mil euros por columna (algo menos de lo que a mí me pagan) a una supuesta Amy Martin, que ¡era el director de la institución!, Carlos Muías, encubierto por su esposa y testaferro Irene Zoé.
La desvergüenza y los faroles de Sánchez solo son comparables a la impostura de Pablo Iglesias. Aquel preparando un futuro gobierno, con un pronóstico de menos de noventa diputados sobre 350; y el coleta de Podemos, que es sencillamente comunista —como ha recordado recientemente con Anguita, entre abrazos y sollozos—, pero lleva años disfrazado de so-cialdemócrata norte europeo, que hace falta tener morro, tablas y tesón. Evocar al dialogante Suárez para prometer diálogo, cuando se encajona en un lazareto político de presuntos infectados, a siete millones y medio de españoles, es sencillamente una indecencia.

Evocar al dialogante Suárez para prometer diálogo, cuando se encajona en un lazareto político de presuntos infectados, a siete millones y medio de españoles, es sencillamente una indecencia

miércoles, 27 de abril de 2016

Salamanca sí lo presta - David Torres

Salamanca sí lo presta - David Torres

Lo he contado alguna vez: años antes de que la Complutense nombrara doctor honoris causa a Mario Conde, la Universidad Autónoma de Madrid, siempre más modesta, concedía el mismo título a Krysztof Penderecki. Era a mediados de los ochenta, yo estudiaba en la Autónoma y tendría unos veinte años cuando asistí a la ceremonia en honor del gran compositor polaco; unos días más tarde, en el Teatro Real, él mismo dirigía una de sus obras maestras, la Pasión según San Lucas. Me encaramé a lo más alto del teatro, la entrada más barata, pero gracias a unos prismáticos pude vislumbrar las ondas sísmicas de la partitura justo antes de que Penderecki desencadenara el fin del mundo de un zapatazo en el suelo. Desde el impresionante aullido inicial del coro (O crux) y la conmovedora plegaria del barítono (meus Deus) hasta la escalofriante secuencia del Stabat Mater, las razones del nombramiento de Penderecki fueron dibujándose en la bóveda del Teatro Real una tras otra.
Poco después, en 1993, la Universidad Complutense concedía el doctorado honoris causa a Mario Conde, aunque nadie podría explicar muy bien por qué motivos. ¿Por la invención del pelotazo? ¿Por lo bien que le sentaba la gomina? ¿Por el modo tan elegante en que iba a desvalijar Banesto? En la ceremonia en honor de Penderecki estuvieron presentes el rector y algunas otras autoridades de la Autónoma, varios profesores y unos cuantos músicos y alumnos. Calculo que no habría más de medio centenar de personas en la sala. En la que encumbró a Conde estaba toda la pomada del momento, de Cela a Fernández Tapias y de Polanco a Anson, pasando por el embajador de Israel, Shlomo Ben Ami, y por quien se les ocurra. En lo más alto de la pirámide estaba el rey Juan Carlos I, gran amigo suyo, de quien Conde contaba anécdotas tan íntimas como que había días que le llamaba seis veces, la última a la una de la mañana, y Conde respondía al rey que estaba echando un polvo.
-¡Cómo que estás echando un polvo! ¡Jajajajaja, qué cabrón!
-Pero, señor, ¿qué se puede hacer si estás despierto y a la una de la mañana? Pues echar un polvo.
No, la lectura no era el fuerte de Mario Conde, por eso se entiende menos aun la histórica felación que una de las mayores instituciones académicas españolas le proporcionó a aquel banquero chulesco y prepotente. Ayer el Consejo de Gobierno de la Universidad Complutense decidió, con un voto en contra, la retirada de su título de doctor honoris causa. La noticia es que todavía lo tuviera. Los consejeros de la Complutense han esperado a que Mario Conde se reformara entre rejas, aprovechando su estancia para apuntalar una provechosa carrera de escritor, moralista y filósofo a ratos, y luego han elegido el mejor momento para revocar la distinción, justo cuando acaba de ingresar otra vez en prisión a ver si se saca un módulo de FP.

Si le ocurre una segunda vez lo de salir y entrar al trullo, a Mario Conde podrían retirarle también el graduado escolar. Como en el caso de Díaz Ferrán o de Rodrigo Rato -que ganaron también sus correspondientes bonetes en diversas tómbolas culturales del país- la trayectoria de Conde muestra una vez más el peculiar sistema de intereses del mundillo universitario español, el mismo por el que nuestros mejores cerebros tienen que marcharse al extranjero después de hacer un máster en poner copas. Eran doctorados honoris causa de alquiler. La historia de estos banqueros y empresarios fuera de la ley agraciados con la lotería académica demuestra que aquí, lo que natura no da, Salamanca sí lo presta.

miércoles, 13 de abril de 2016

Modelo de yupis, espejo de podemitas - Pablo Molina

Modelo de yupis, espejo de podemitas - Pablo Molina

De los cientos de fotografías de Mario Conde en la época en la que tenía a todo el país (también en mayúscula) rendido a sus pies, la que mejor define al personaje es su pose cuidadosamente estudiada en el acto de entrega del doctorado honoris causa por la Complutense. En el Aula Magna de la universidad, y en presencia de los más principales de España, del rey abajo, Mario Conde escuchaba los ditirambos dirigidos a su persona con las manos juntas, apoyadas en el mentón, y la mirada baja. Era una mezcla atorrante de fingida sencillez y capacidad reflexiva, en plan "soy el tío más jodidamente humilde del mundo y al que insinúe lo contrario le compro la empresa y se la regalo a su principal competidor". Solo él sabe las horas ante el espejo que le llevó interpretar a la perfección ese gesto tan singular.
Hubo una época en España en que todo el mundo quería ser como Mario Conde. Fue justo después de que Carlos Solchaga, ministro de Economía y Hacienda del PSOE, dijera aquello de que nuestro país era el sitio donde más rápido podías hacerte rico. No hizo más que constatar una realidad. Conde era la prueba.
Gracias a Mario, decenas de miles de jóvenes intentaron también convertirse en tiburones de los negocios, y como tales comenzaron a actuar. Había quien se dedicaba a dar a probar a los clientes del Carrefour un nuevo queso o trocitos de fruta, y si les preguntabas por su ocupación te respondían que estaban en el sector de la promoción de ventas. "Pero es algo puntual", añadían, sólo para coger carrerilla y dar el pelotazo como aconsejaban los socialistas.
Yo he visto a un yupi con traje de tres piezas en una calle de Murcia, en pleno verano, gritando a un colega "¡Acho, este viernes nos reunimos!", y la escena resultaba de lo más natural. ¿De qué iba a tratar en su encuentro semejante par de gañanes? Eso era lo de menos. Lo importante era llevar gomina, el maletín de reglamento y reunirse mucho durante la semana. Los millones acabarían llegando. Era solo cuestión de tiempo.

Pero no, el dinero no llegó, sino una crisis, anticipo de la actual, que dejó a los yupis sin gomina y les cambió el maletín por una bayeta de camarero. Su icono del momento, el gran Mario Conde, acabaría poco después en la cárcel, llevándose con él los sueños de todos. Ahora siguen en el sector de la promoción de ventas, pero a domicilio. Por supuesto, votan a Podemos. Viniendo de donde vienen, era su destino natural.

viernes, 8 de abril de 2016

1.744 - Juan José Millás

1.744 - Juan José Millás

Ya confesé hace tiempo que soy amigo de un columnista de la competencia que a veces me escribe estos artículos porque yo, en ocasiones, escribo los suyos. Es muy socorrido si caes en una depresión o tienes un par de semanas ajetreadas. ¿Que por qué lo confieso públicamente? Pues porque nadie en su sano juicio se lo creería. A mi amigo, sin embargo, le asustan estas manifestaciones. Teme que en su empresa descubran el pastel y lo despidan. Tiene una idea monstruosa de lo verosímil. Esta columna me la está escribiendo él en uno de esos ataques de pánico que nos empujan hacia aquello que tratamos de evitar. Se abraza a lo que teme. Significa que este texto no es de Millás, sino mío (el amigo del otro periódico). Pero lo escribo a la manera del famoso autor valenciano porque, como expliqué en otra ocasión, cada uno ha estudiado a fondo los rasgos de estilo del otro.

Si vuelven a leerlo desde el principio, verán que no hay una sola línea que no sea identificable con el registro del que lo firma. Debo decir que también él clava los míos, aunque los contamina de su simpleza. Millás me perdona que diga estas cosas porque fortalecen la idea de que quizá dos locos que trabajan en periódicos distintos hayan llegado a un acuerdo tan inusual. Él está ahora promocionando una novela y tiene una agenda diabólica. No llega a todo el pobre. Ya me devolverá el favor (le gusta más escribir en mi estilo que en el suyo). El problema es que a uno de los dos le han rebajado un 10% el sueldo y el afectado pretende que repartamos esa pérdida. El otro cree que no es justo. Lo cierto es que las uniones más sólidas se pierden a veces por cuestiones de dinero. ¿Qué digo a veces? Siempre, siempre. Y con esto acabo: 1.744 caracteres clavados.

miércoles, 6 de abril de 2016

Ell sexo en trío - David Torres

El sexo en trío - David Torres

Salvo en el cine porno, las posibilidades de consumar un trío son muy, muy remotas. El tres es un número incómodo porque, hagas lo que hagas, siempre da dos y uno, es decir, dos que se arriman y el tercero que se queda mirando. Lo demás, ya se sabe, es contorsionismo. Sin embargo, Pdr Snchz sigue empeñado en intentar juntar agua y aceite, igual que esos maridos que intentan contentar la misma noche a la esposa y a la amante, y sin tener ni pajolera idea de a cuál de las dos está engañando. El problema aquí es que el hombre no está seguro de nada, no sabe si quiere matrimonio, noviazgo, un rollo de primavera o una noche loca.
Para un trío se necesita, más que nada, flexibilidad, pero ninguno de los tres quiere ponerse abajo. Ya advertía Sartre que el infierno son los demás. Merced a unos acuerdos que él mismo ya ha incumplido varias veces, Albert se ha arrogado el papel de señora y de tú no vas a ningún sitio, Pedrito, y menos con esa pelandusca. Snchz podría replicar que él no está obligado a nada puesto que aún no lleva un anillo en el dedo, pero actúa como si realmente estuviera casado, como si ya hubiera firmado acuerdos con la banca, con la patronal y con los señores del Ibex. Quién sabe. A los líderes psocialistas siempre les tienta el espejismo de echarse una novia zurda, dejarse la melena, besar a morro y salir por ahí de marcha, pero al final les puede más la rancia cama matrimonial, la boda por la iglesia y el sillón de asesor en un consejo de empresas. Empiezan con la ilusión de querer cambiar el mundo y luego se conforman con cambiarse de chaqueta.
Por eso el pacto tripartito entre PSOE, Ciudadanos y Podemos se postula como la premonición de un gatillazo. No es mala cosa para empezar una relación siempre que sepas dónde terminarla. Una noche que andaba yo muy borracho le propuse a una mujer: “Podría prometerte un gatillazo, nena, pero no sé si me va a salir bien”. No salió bien, claro, por andar fanfarroneando, y entonces ella se mosqueó mucho y dijo que quería volverme a ver. Tuve que desengañarla y recurrir directamente al divorcio antes de que la cosa pasara a mayores. Pdr Snchz está a una bajada de pantalones de un gobierno de extremo centro por la sencilla razón de que no hay nadie en el PSOE con la sangre lo bastante roja y lo bastante caliente como para arriesgarse a montar una orgía de izquierdas.
De momento, con los pantalones bajados, la reunión del jueves entre los tres grandes líderes anda más cerca de los Hermanos Marx que de un terceto en pelotas. Pdr Snchz sería Chico calculando a dedo los escaños, Pablo Iglesias Groucho haciendo castillos en el aire y Albert Rivera Harpo rompiendo el encanto a bocinazos. Si no anda listo Pdr Snchz, su versión del tripartito se puede quedar en la tristeza de aquella anécdota que me contó Abraham García, cuando vio a un pobre hombre cenando solo el Día de los Enamorados en Viridiana y se acercó a animarle:
-Pero hombre, si no tiene plan, una noche así lo que tiene que hacer es buscar la agenda y montárselo con la mujer de otro.

-Ya -dijo el hombre, bajando los ojos-, pero resulta que yo soy el otro.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Un Melendi por amor - David Torres

Un Melendi por amor - David Torres

El cine nos ha enseñado que se puede atracar un banco sin usar nada más que un teléfono móvil, de modo que la realidad no ha tardado mucho en subir las apuestas y montar el secuestro de un avión utilizando únicamente un cinturón. Ya que la diferencia entre un cinturón normal y un cinturón de explosivos resulta demasiado sutil como para arriesgarse a comprobarlo, Seif Eldin Mustafa pudo desviar el vuelo hacia Chipre y mantener en jaque a las autoridades con la amenaza de hacer explotar la hebilla. El comandante hizo bien en no arriesgarse, lo mismo que aquel piloto de Air Europa que hace unos años dio la vuelta en un vuelo transoceánico para devolver a tierra a Melendi ante el peligro de que siguiera cantando.
Hacer un Melendi en un avión siempre es una tarea arriesgada, sobre todo si no eres Melendi. Entre la más que probable religión y la abstemia línea aérea egipcia, Seif Eldin Mustafa ni siquiera tenía la excusa del alcoholismo para intentar una conga con las azafatas. Hubo momentos muy tensos durante el secuestro pero no tantos que uno de los pasajeros no decidiera hacerse un selfie con el secuestrador, como si Mustafa, en efecto, fuese Melendi. Las dudas sobre su identidad se prolongaron durante horas, desde el momento en que lo confundieron con uno de los pasajeros liberados, Ibrahim Samaha, profesor de medicina veterinaria en la Universidad de Alejandría, quien supuestamente había solicitado asilo político. El error policial llegó al extremo de que el presidente chipriota intervino personalmente para aclarar que Samaha quería hacer llegar una carta a su ex esposa, residente en la isla. Sin embargo, esto sólo complicó aun más las cosas, porque el secuestrador era Seif Eldin Mustafa, no Ibrahim Samaha. Llega a enterarse de que está casada con un veterinario y la que se podía haber liado. Menos mal que el cinturón era de fogueo y que Melendi tampoco andaba implicado en el asunto.

Después de cinco horas de tira y afloja, entre aterrizajes de emergencia, selfies, pasaportes, confusiones y exigencias varias, el follón se solucionó sin mayores incidentes. Con varias guerras a tiro de piedra, diversos atentados terroristas recientes, Egipto hecho un polvorín y ocho incidentes graves en la misma aerolínea, lo menos que puede decirse de Mustafa es que no tuvo mucho ojo al elegir el día para hacer un Melendi. O quizá sí, porque, según fuentes oficiales, el motivo para secuestrar el avión era captar la atención de su ex, quien, por lo que se ve, no le hacía mucho caso. También se especula con la posibilidad de que pretendiera excarcelar a unas presas políticas en Egipto, aunque, tal y como se fueron embrollando las cosas, no sería raro que además hubiese querido rescatar una perrera y exigir que se calle Melendi. Como somos unos románticos, nos gustaría creer en la teoría del amor, creer que Mustafa quería hacer llegar a su ex un mensaje de manera que se enterase todo el globo terráqueo, sin necesidad de uasap, ni sms, ni telegramas, ni palomas mensajeras: correo aéreo en el sentido más puro del término.

domingo, 13 de marzo de 2016

Échale guindas al pavo

ÉCHALE GUINDAS AL PAVO

ESTANDO TODO EL GOBIERNO HACIENDO LA VOTACIÓN ENTRÓ UN CIVIL CON BIGOTE ¡OZÚ QUE MIEDO CHAVÓ!

¡QUE AQUÍ NO SE MUEVA NADIE NI GOBIERNO NI OPOSICIÓN!

QUE YA ACABÓ EL CACHONDEO, PORQUÉ

AHORA MANDO YO

...Y FELIPE SE MEABA, Y

CARRILLO SE CAGÓ...

...Y TEJERO POR TELÉFONO LLAMABA A MILLAN DEL BOSCH ...¿QUÉ HACEMOS CON ESTOS POLLOS?

...¿LOS MANDAMOS AL PAREDÓN?...

...Y A LANDELINO LAVILLA HASTA DIARREA LE ENTRÓ.

MIENTRAS TANTO LAGASETA MÁS BLANCO QUE EL CALZÓN SE ECHABA POLVOS DE TALCO PA...

SECARSE EL PANTALÓN.

Y EN ESE MOMENTO FRAGA, PAPEL HIGIÉNICO PIDIÓ

PARA LIMPIARSE LA MIERDA QUE LE LLEGABA AL CORVEJÓN,

Y TODO EL PARLAMENTO SE DESTEMPLÓ DE LA OPINIÓN

ECHABA UN PESTAZO A MIERDA QUE NO LO AGUANTABA NI DIOS.

...A VER ¿DÓNDE ESTÁ ESE SUÁREZ?

EL GUARDIA CIVIL GRITÓ

DEBAJO DE ESTE SILLÓN CAMBIÁNDOME LOS CALZONES

QUE CAGAOS LOS TENGO YO.

ENTONCES UN GUARDIA JOVEN

AL PRESIDENTE SACÓ

MIENTRAS GUTIÉRREZ MELLADO

ENTONABA EL ALIRÓN

...TRATARME BIEN A SUÁREZ

TAN MAJO Y TAN GUAPETÓN

NO ESTROPEARLE LA CORBATA

QUE EL DÍA DE SAN VALENTÍN

SU MUJER LE REGALÓ.

Y SE PREGUNTAN LOS GUARDIAS ...¿QUÉ HACEMOS CON ESTOS DOS?

Y LES CONTESTÓ TEJERO EN TONO UN POCO GUASÓN ...DARLE DOS HOSTIAS A SUÁREZ QUE YO LE DARÉ AL MELLADO UN PUNTAPIÉ Y UN CAPOÓN.

Y TEJERO LOS COGIÓ

...Y A LOS DOS ZARANDEÓ

Y EN ESOS MOMENTOS EL REY POR TELEVISIÓN EN UNIFORME DE GALA SE DIRIGE A LA NACIÓN ...AVER

¿DÓNDE ESTÁ ESE TEJERO?

QUE LO METAN EN PRISIÓN

QUE YA ESTOY HASTA LOS HUEVOS


DE AGUANTAR A ESE SEÑOR.

viernes, 26 de febrero de 2016

Cine mudo - Juan José Millás

Cine mudo - Juan José Millás

A juzgar por las últimas noticias, Pedro Sánchez piensa que en el fondo de todo seguidor del PP hay un simpatizante de Ciudadanos. Tal vez porque él mismo lleva dentro un Albert Rivera, como esos helados de chocolate con el corazón de vainilla. O al revés. La verdad es que no sabemos quién es la vainilla y quién el chocolate, está todo muy confundido. Así, el Hernando del PSOE empieza a parecerse al Hernando del PP porque el cinismo, entre portavoces, es más contagioso que la peste. Un vecino mío, votante de Ciudadanos, asegura que ellos son el chocolate aunque aparenten, por razones tácticas, ser la vainilla. Pero mi cuñado, votante del PSOE, dice que ellos, por las mismas razones, fingen ser el chocolate, etcétera. En cualquier caso, han decidido mezclar sabores cuando el contribuyente esperaba que mezclaran temperaturas. La frialdad de pez de Sánchez, por ejemplo, con el fuego regenerador de Iglesias.

Así las cosas, PSOE y Ciudadanos no solo han conseguido que el tiempo se detenga, como en el Día de la marmota, sino que vaya hacia atrás. El juicio de Mallorca, por ejemplo, parece un documental antiguo sobre la desaparición de la Monarquía. Y cuando vemos en la tele imágenes de Rita Barberá saliendo de la peluquería con esa arquitectura fallera en la cabeza, da la impresión de que estamos en el Canal Historia. Todo ocurrió hace mucho tiempo, en otra vida. Observen, si no, las fotos de Rajoy, que parece sacado de una película del cine mudo. Se va uno a caminar con la radio puesta y escucha informativos muertos y amortajados, casi en estado de putrefacción. Todo ello gracias a los acuerdos alcanzados entre Rivera y Sánchez, o al revés, tampoco sabemos quién ha llevado la iniciativa en la mesa de negociación.

viernes, 19 de febrero de 2016

Mariano: o yo o nadie - Raúl del Pozo

Mariano: o yo o nadie - Raúl del Pozo

Se habla mucho en la Corte de la tensión entre Mariano Rajoy y el Rey Felipe VI. Y yo no me creo que Felipe VI prefiera un primer ministro socialista a uno del PP, quizás lo que no le gustaría es que mandara Podemos porque podría invitarlo a «aligerarse por la 'verdú'».
Pienso que el Monarca se ha limitado no a nombrar, sino a proponer candidatos a la investidura, cumpliendo con rigor su papel constitucional. Felipe VI ni manda en el Ejército como su padre ni puede atenerse al 'turnismo' como su antepasado Alfonso XII, que mientras agonizaba le dijo a María Cristina: «Cristina, guárdate el coño y ya sabes, de Cánovas a Sagasta y de Sagasta a Cánovas». Sin embargo, me insisten en la fábula según la cual Mariano Rajoy salió como una pantera de su primera entrevista de la investidura con el Monarca. Le pidió tiempo, y el Rey le dio un plazo corto para decidirse y para no coincidir con el Comité Federal del PSOE de aquel sábado. «A Mariano, ocho días, a Sánchez, un mes», me recuerda la gente cercana al presidente.
Sea por lo que fuera, Mariano Rajoy dejó todo el protagonismo a Pedro Sánchez y a los otros pretendientes. Una estrella de TV me dice: «Desde el debate y la entrevista con el Rey, Mariano es un personaje de 'Los otros'. Está muerto y él no lo sabe. Deambula en el caserón de La Moncloa, como los personajes de Alejandro Amenábar que son espectros fotofóbicos». Ayer, Mariano volvió a dar señales de vida. Estuvo en Bruselas y dijo que la abstención no se la va a dar nadie y que un Gobierno de PSOE-Ciudadanos es un escenario imposible, una pura farsa. O manda él o nadie. Está dispuesto a ceder una vicepresidencia a Pedro Sánchez y otra a Albert Rivera, siempre que él sea el presidente. Le pregunto a gente principal del PP si están de acuerdo con esa tesis. Contestan: «Mariano Rajoy no tiene sustituto. Ni está muerto ni noquedado. Su aparente inactividad es estratégica. Sigue a la espera. Los dos 'lobbies', el de Madrid y el de Barcelona, que esperen. No les vamos a entregar su cabeza». Como nuestro deber es proteger a España de los políticos, pregunto al aparato por la sucesión. «¿Cristina Cifuentes?». «Nadie abandona algo seguro por una incertidumbre». «¿Alfonso Alonso?». «Frío, frío». «De Guindos, un independiente, que no es del PP». «Ni del PP ni de nada. Sólo del Opus». «¿Soria?». «Buen político, pero le falta carisma». «¿La ministra de Obras Públicas?». «Demasiado cerca de Rajoy». «¿Núñez Feijóo?». «Más de lo mismo. Techo de cristal».

Me resumen y me insisten: no hay nadie. Dicen que si Pedro Sánchez forma Gobierno le durará un mes. Giulio Andreotti, il divo, 'belcebú', fue siete veces primer ministro y la primera vez que formó Gobierno le duró nueve días. Eso es lo que, según los del PP, puede ocurrir aquí si se forma un Ejecutivo sin mayoría suficiente. Y si se convocan nuevas elecciones, Pablo puede ganar. No es su alternativa la que seduce, sino el nuevo el acento, el énfasis, el timbre de su discurso.

martes, 16 de febrero de 2016

La historia de un hombre al que la solidaridad de los salmantinos mantiene con vida

La historia de un hombre al que la solidaridad de los salmantinos mantiene con vida

SALAMANCA24HORAS continúa su serie dominical de historias de la calle, como la que protagoniza hoy Manuel García. Sus problemas de adicción le llevaron a quedarse sin trabajo y hacer de la mendicidad su modo de vida. Ya recuperado, pero sin empleo, pide la compasión y la ayuda de sus vecinos de Salamanca
SALAMANCA24HORAS sigue acercando a sus lectores historias de la calle. La de este domingo tiene, al igual que las anteriores, un nombre propio. Quizás a nadie le suene un tal Manuel García, de 48 años, que se quedó sin trabajo y se vio obligado a hacer de la calle y la mendicidad su modo de vida. Pero, ¿qué salmantino no ha escuchado por las céntricas calles de la ciudad esa desgarradora voz diciendo “me ayudan, que tengo hambre, tengan compasión por favor”?

Manuel es de Salamanca, aunque muy joven ‘emigró’ a Madrid donde estuvo trabajando en el sector de la hostelería como camarero. Su problema de adicción a las drogas hizo que se quedara sin trabajo. Orgulloso, asegura a este diario haber superado esa etapa de su vida aunque sigue en la calle sin encontrar un empleo que le dé estabilidad. “Lo he intentado pero no me ha llegado a salir nada. No he tenido suerte”.

¿Es Salamanca una ciudad solidaria? Muchas veces hemos escuchado al alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco, asegurar por activa y por pasiva que sí lo es. Incluso desde instituciones como Cruz Roja, que recientemente dedicó uno de sus Premios Solidaridad a todos los salmantinos. Manuel García corrobora lo dicho, aunque detalla que la crisis económica ha provocado que la situación no sea como antes. “La gente no tiene la obligación de dar nada, pero lo hace. Antes se sacaba más, pero hoy no llegas a los 20 euros”.

Lo que peor lleva Manuel es el frío y las inclemencias del tiempo en los meses de invierno, pese a que se siente afortunado por poder dormir bajo techo, así como la intrusión de las mafias. “El problema de la mendicidad lo han traído a Salamanca las mafias. No sé cómo el Ayuntamiento no hace nada y permite que personas con piernas ortopédicas y niños en sillas de ruedas estén en la calle Toro. Es una vergüenza. Se bajan de coches Mercedes en la Puerta Zamora a las ocho de la mañana y si no sacan lo que les obligan a sacar, les pegan”.

Otra cuestión que lamenta Manuel es la escasa ayuda que se presta desde distintas organizaciones e instituciones. Al menos, habla de su propia experiencia. “Vas y te dicen que bastante sacas con lo que están pidiendo”. Añade que la gente de a pie es más solidaria citando el siguiente ejemplo: “Una vez sufrí un mareo y me caí. Como consecuencia del golpe se me rompieron las gafas y enseguida me compraron unas”. Por último dice saber que hay un bando que prohíbe la mendicidad y, en este sentido, lanza una pregunta al aire invitando a la reflexión: “¿Prefieren que estemos pidiendo en la calle o que nos veamos obligados a robar?”. De momento Manuel seguirá pidiendo compasión a los viandantes charros para, aunque sea, poder tomar un café en una fría mañana de invierno.

martes, 9 de febrero de 2016

«Los discapacitados, hijos de padres que no han llegado puros al matrimonio»

«Los discapacitados, hijos de padres que no han llegado puros al matrimonio»

Corriere della Sera 11 de abril de 1997, p.15 Alfio Sciacca

CATANIA- «Un sondeo dice que el 90 por 100 de los disminuidos físicos y psíquicos [en italiano handicappati] son hijos de padres que no han llegado puros al matrimonio.» Un entrecomillado de apenas dos líneas aparecido ayer mismo en las páginas catanienses del Giornale di Sicilia. Tan sólo eso ha bastado para provocar una avalancha de críticas. El destinatario es la cabeza del Opus Dei, el obispo Javier Echevarría, que el miércoles (9 de abril de 1997) por la tarde pronunció estas palabras ante 1.500 personas provenientes de toda Sicilia.

La visita a Catania de la cabeza del Opus Dei había pasado en silencio. Y, además, el encuentro estaba reservado a los componentes de la organización religiosa fundada por el beato Escrivá. Pero el artículo del Giornale di Sicilia ha dado pronto la vuelta a Italia y ayer tarde comenzaron a llegar las reacciones. Durísima ha sido la de la Asociación Down: «No podemos más que expresar nuestro horror y disgusto por una afirmación así -se lee en una nota-, no sólo carente de toda validez científica, sino también de toda sensibilidad y respeto humano. El hecho de que tal falta de atención venga de un autorizado miembro de la Iglesia nos hace vivir con aún mayor dolor tal evento. Deseamos que Echevarría se disponga a rectificar y a pedir perdón a los handicappati». Del mismo tenor también otras asociaciones. Para la ANFFA (Asociación de familias y jóvenes discapacitados), «la de Echevarría es una afirmación muy grave desde un punto de vista psicológico, porque aumenta el sentido de culpa en que viven con frecuencia los padres de los minusválidos, también cuando no existe ningún tipo de culpa. El obispo ha ofendido no sólo a los discapacitados, sino también a cuantos operan en este sector».

Torpe ha sido la réplica del Opus Dei, hecha pública por el director de la oficina de información, Pippo Corigliano. «Hay que excluir que Echevarría hablase de retrasados físicos y mentales en sentido propio. El suyo era un discurso coloquial. Ha proporcionado este dato científico refiriéndose, más bien, a los niños seropositivos nacidos de madres seropositivas. Por tanto, no a los minusválidos.»

El miércoles por la tarde, monseñor Echevarría habló largo tiempo de la pureza al acercarse al matrimonio: «Mantened una santa pureza, llegad al matrimonio con un cuerpo impoluto y manteneos así». Y a continuación pronunció la frase incriminada. Muchos de los componentes del Opus Dei presentes en el encuentro hablan de «un qui pro quo debido también a la escasa maestría de la lengua italiana y, en cualquier caso, en el ámbito de un discurso relativo a las enfermedades que se transmiten por vía sexual». En resumen, según el Opus Dei la referencia no era a los retrasados mentales y disminuidos físicos, sino a los seropositivos. Una precisión destinada a suscitar otras polémicas.

Publicado el Lunes, 24 noviembre 2008

domingo, 31 de enero de 2016

Carta de Bea

Queridos amigos:

Aquí os presento unas palabras que espero entendáis y apoyéis, una despedida nunca gusta, pero si es por un buen motivo queda un mejor sabor.

Tened presente que esto no es un adiós definitivo, no tendría voluntad suficiente para no volverlos a ver ni a compartir con vosotros. Esto solo es un hasta luego pero sincero y de todo corazón.

Parto de ASDEM (de momento por las tardes) porque me ofrecieron la posibilidad de cumplir un sueño, que me permitirá mejorar mi desempeño profesional y me dará la posibilidad de ejercer lo que hice en mi preparación académica durante todos estos años, cosa que en esta empresa no lo hacía fuertemente.

Como tal lo hago, es entonces, por una satisfacción personal, pero debéis tener en cuenta que lo mejor que tuve en esta asociación, fue haber compartido con vosotros este tiempo que estuve trabajando.

Con vosotros aprendí el valor de la vida, el valor de la amistad, porque fueron tantas las cosas que compartíamos en la amistad que quedarán recuerdos imborrables en mi memoria y en mi corazón.

Me llevo lo mejor de cada uno, los grandes deseos de beneficio común y de mejora posible.

Yo no me olvidaré de vosotros ya que ocupáis un lugar muy importante en mi vida, por lo tanto, os pido que también me guardéis en vuestro corazón y en vuestras vidas, y que me apoyéis en los nuevos retos que asumo y que todos podamos seguir alcanzando con mucha satisfacción los logros que nos proponemos.

Espero que siempre me recordéis con una sonrisa y que sepáis que podéis contar conmigo siempre que lo necesitéis.

Dentro de poco os presentaré mi sueño hecho un poquito más real.
Os quiero y os echaré de menos.

lunes, 4 de enero de 2016

Las tres gracias (reinas magas) y un mamarracho - Federico Quevedo

Las tres gracias (reinas magas) y un mamarracho - Federico Quevedo

Había expectación ante la manera en que algunos de los ayuntamientos de España gobernados por la nueva izquierda podemita se iban a enfrentar a la celebración de la Navidad. No han defraudado
Nunca he entendido la obsesión de la izquierda -de una parte de la izquierda, no toda- por imponer un reverso laico de las fiestas y costumbres con origen cristiano -iba a decir religioso, pero todavía no les he visto inventarse una alternativa laica al Ramadán o al Yom Kippur-. Encuentro lógico que desde su perspectiva de negación del hecho religioso -la religión es el ‘opio del pueblo’, escribiría Marx-, prohíban -en el caso de las dictaduras de izquierdas- o, simplemente, renuncien a celebrar las fiestas relacionadas con la religión.
Eso sería, si me apuran, lo más coherente, aunque en mi opinión incluso siendo de izquierdas (o no siéndolo, pero considerándose uno mismo ateo o agnóstico), las tradiciones y las costumbres trascienden los sentimientos personales e, incluso, colectivos, y deben respetarse. Siempre había sido así. En este país ha gobernado una izquierda sensata muchos años, y lo sigue haciendo en muchas partes, y se han respetado esas costumbres que tienen su origen en la tradición cristiana, porque, de hecho, en muchos casos han superado la cuestión religiosa y se han convertido en un escaparate que atrae visitantes de todo tipo, como ocurre con las procesiones de Semana Santa.
Aun así, siempre había algún cretino que felicitaba el solsticio de invierno para hacerse notar, pero eran los menos. Hasta ahora. De pronto, el país se ha llenado de cretinos que felicitan el solsticio de invierno pero que luego no se acuerdan de felicitar el de primavera, verano u otoño. ¿Y por qué el de invierno sí? Ah, porque coincide con la Navidad y hay que hacer el idiota celebrando algo que no sea lo que realmente se celebra en Navidad, o sea, el nacimiento de Cristo. ¡Pues no celebre usted nada, y punto! Aproveche el día de fiesta para quedarse en la cama durmiendo o haciendo lo que le venga en gana, pero no pretenda convertir la Navidad en lo que no es, entre otras cosas porque entonces la fiesta tendría que celebrarse unos días antes y no el 25, y no tiene razón de ser celebrar el paso del otoño al invierno y no hacer lo mismo con las otras estaciones del año.
Tengan ustedes la sensatez, la coherencia y, por qué no decirlo, la valentía suficientes para explicarles a sus hijos que no se pueden vestir de marineritos
¿Qué sentido tiene hacer comuniones laicas, bautizos laicos y procesiones laicas de Semana Santa? Tengan ustedes la sensatez y la coherencia y, por qué no decirlo, la valentía suficientes para explicarles a sus hijos que no se pueden vestir de marineritos como sus compañeros de colegio para recibir la Primera Comunión porque, sencillamente, ustedes no se creen eso. Pero no.
Había una cierta expectación ante la manera en que algunos de los principales ayuntamientos de España gobernados por la nueva izquierda podemita se iban a enfrentar a la celebración de la Navidad y, tengo que decirlo, no han defraudado. En el fondo de su empeño por dar protagonismo a este reverso laico tenebroso hay algo más que una cuestión de envidias o una mal entendida igualdad: hay una decidida ejecución de una estrategia orwelliana dirigida a acabar con la religión cristiana por su papel como soporte del individuo frente a la masa, y sustituirla por el laicismo como otra forma de religión en la que la masa sacrifica al individuo.
Y esto no ha hecho más que empezar. Estas navidades han sido algo así como un banco de pruebas de lo que nos espera en el futuro. En una de las cabalgatas de distrito de Madrid, uno de los Reyes Magos será interpretado por una mujer… No es que pase nada, que no pasa, pero los tres Reyes Magos eran hombres. Es como si en una función de teatro sobre la traición de Bruto a Julio César lo interpretara una bella damisela. No digo que no pueda, pero Julio César era un tío, y Baltasar, Melchor y Gaspar, también.
Si no le gusta la Cabalgata de Reyes, no la haga, y deje que sean los vecinos y los comerciantes los que la organicen, que en Valencia de eso se sabe mucho
Pero no es una excepción… En ese futuro veremos por toda España cabalgatas de las Tres Reinas Magas del Nuevo Tiempo, llamadas Libertad, Igualdad y Fraternidad -ni siquiera Melchora, Gaspara y Baltasara, como en el cuento de Gloria Fuertes-, repartiendo condones en lugar de caramelos. “Papá, ¿qué es esto?”… “Un globo, hijo, un globo…”. En Valencia, gobernada por el cretino de Joan Ribó -cretino, sí, porque la idea solo se le puede ocurrir a un cretino o a un mamarracho-, ya lo han hecho como anticipo de la Cabalgata de Reyes. Lo de los condones no, pero ya vendrá.

Oiga, señor Ribó, si no le gusta la Navidad, no la celebre. Y si no le gusta la Cabalgata de Reyes, no la haga, y deje que sean los vecinos y los comerciantes los que la organicen, que en Valencia de eso se sabe mucho. Pero no engañe a los niños con una mentira: tres tipas gordas y feas disfrazadas de pastel de merengue no pueden despertar en un niño la ilusión que sí logran despertar esos tres personajes que desde hace 2.000 años llegan cada 5 de enero por la noche y entran sigilosamente en las casas para dejar sus regalos. 

domingo, 27 de diciembre de 2015

Elogio del libertinaje - Fernando Sánchez Dragó

Elogio del libertinaje - Fernando Sánchez Dragó

En Nochevieja cunden los adulterios. Yo siempre los he practicado y consentido. Deberían ser obligatorios. Inclúyase esa asignatura en los planes de estudios. No existe mejor recurso para evitar que el matrimonio derive a martirimonio y se rompa antes de que la muerte separe a los contendientes, digo, contrayentes. Con él, elevado por la Iglesia a sacramento y por el Código Civil a mandamiento, se evitarían muchos divorcios y los hogares dejarían de ser una olla a presión. Algo sabré del asunto, pues he tenido siete vidas conyugales -aunque sólo tres con sello de la autoridad-, y en todas he sido adúltero. Mis mujeres, no lo sé (de algunas, sí), porque nunca les he preguntado de dónde venían cuando volvían a casa. Y si no volvían, tampoco. Chez nous la liberté. Me asombra la mala prensa que tiene tan saludable costumbre. La corrección política la condena como antes lo hacía la Inquisición. Una cosa es la lealtad moral, que predico, y otra la fidelidad sexual, que no practico. Sin el uasabi del adulterio ni la literatura ni el cine habrían sido lo que son. Infinita es mi gratitud a tan estimulante especia. Hacer el amor con una mujer casada es algo que se la levanta a un muerto (y además es menos probable que te meta en líos). Y viceversa, supongo, aunque no sé si para ellas vale también esa copla. Quizá no, pues, digan lo que digan los cocinillas metrosexuales, sólo quieren casarse las mujeres. A los varones nos llevan tirando del ronzal. ¡Qué remedio! Más tiran tetas que puñetas. Yo nunca me metería en una red de adúlteros como la que en septiembre despiojaron, pero erija todo el mundo en su entrepierna una Estatua de la Libertad. ¡Treinta y siete millones de miembros viriles y no viriles militan en Ashley Madison! Todas las culturas refinadas -la griega, la romana, la francesa, la china, la nipona- elevaron a arte de vivir el adulterio. ¡Lástima haber nacido en España, porque de haberlo hecho en Francia mi brillante historial de adúltero podría llevarme al Elíseo! Mitterrand, Chirac, Sarkozy, Hollande... Hubo un presidente que entregó el alma mientras le hacían un francés. Clinton sobrevivió, y eso que lleva tantos by-passes como yo. Si las estadísticas no exageran, el quince por ciento de las personas no son hijas de su padre. ¿A qué viene entonces tanto remilgo? Exíjase en el Registro Civil prueba de paternidad para que los testamentos cuadren, y anchas sean Castilla y el resto del orbe.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Cien años de Sinatra - David Torres

Cien años de Sinatra - David Torres

Hay cientos, miles de retratos de Sinatra, pero el mejor lo pintó Gay Talese en la revista Squire. Empieza con estas pinceladas: “Con un vaso de bourbon en una mano y un cigarrillo en la otra, Frank Sinatra se hallaba de pie en un rincón oscuro de la barra, entre dos atractivas pero ya algo mustias rubias que esperaban sentadas a que él dijera algo. Pero él no decía nada”. Un silencio de Frank valía por la discografía completa de muchos otros cantantes; cuando abría la boca hasta Dios se callaba. Para sacarlo de cuerpo entero, Talese decidió suprimirle la voz; tuvo suerte, le cogió con un catarro y así pudo titular su obra maestra: “Frank Sinatra está resfriado”.
Aparte de la voz, que es de otro mundo, lo más grande que puede decirse de Frank es que hubiera sido el hombre ideal para Ava Gardner si no fuese porque ella salió muy tocada de su matrimonio con el clarinetista Artie Shaw (que se dedicaba a reírse de ella y a llamarla paleta) y porque en aquel momento Ava era mucho más famosa que él. Eso era algo que el cantante llevaba muy mal, casi tanto como que, cuando ella se calzaba tacones, él casi tenía que ponerse de puntillas para besarla. Por lo demás fue una relación tempestuosa, tormentosa y tórrida que iba de las bofetadas a las borracheras y de las cornamentas a las reconciliaciones en carne viva. Se querían tanto que fornicaban en defensa propia. Después, cuando bajaban de la cama, era como si abandonaran el cuadrilátero. John Ford dio con el misterio secreto de Sinatra, cuando en mitad del rodaje de Mogambo, en una cena populosa presidida por el gobernador británico en Uganda, empezó a chincharla con la tabarra de cómo podía estar liada con semejante enano: “Anda, Ava, explícale al gobernador por qué estás casada con ese Frank que sólo pesa 50 kilos”. “Es fácil” replicó Ava, antes de ponerle a Ford el parche en la boca: “Porque son 3 kilos de Frank y 47 kilos de polla”.
Sí, Frank cantaba con la polla: he ahí el misterio de esas baladas que, en boca de cualquiera de sus imitadores, son miel, jarabe o regaliz, y en la suya un valle de alta montaña con sus nieves y sus cumbres, sus árboles y sus águilas. Otros cantantes aprendieron a frasear según el timbre de una trompeta, un saxofón o un piano, pero Frank se curtió en la orquesta del trombonista Tommy Dorsey e incorporó el trombón a sus pulmones. Muchos han dado fe de la célebre anécdota, cuando Sinatra, después de una de sus broncas legendarias, llamó por teléfono a Ava desde un hotel de El Escorial y se puso a canturrearle mientras acariciaba el piano con el auricular pegado a los labios. Al rato, mientras él seguía ensimismado en las teclas, Ava bajó de un taxi y entró en el vestíbulo del hotel, triunfante, perfectamente desnuda bajo un abrigo de pieles aunque nadie, salvo Sinatra, podría verificarlo. Se lo llevó escaleras arriba. Lo único seguro es que a la mañana siguiente él apareció en el rodaje con un nuevo disco de arañazos grabado en la cara.
De sus relaciones con la mafia podría escribirse una enciclopedia y, de hecho, se han escrito varias. Coppola mostró, casi al comienzo de El Padrino, que el cantante Johnny Fontana consigue el papel de su vida gracias al telegrama de una cabeza de caballo introducido en el lecho de un productor de madrugada. No había que ser muy listo para detectar, en el favor que Fontana le pide a Vito Corleone, la sombra del soldado Angelo Maggio, el fastuoso papel de De aquí a la eternidad que le valió a Sinatra su único Oscar y el final de su exilio de los escenarios. Más aun: se rumorea que, cuando Kruschev casi se lía a zapatazos porque su mujer quería visitar Disneylandia y el FBI respondió que no podía garantizar su seguridad, Sinatra, que acompañaba a los mandatarios rusos en una visita guiada por Hollywood, hizo unas cuantas llamadas a Chicago: “Dile a la puta ésa que no hay problema. Nosotros la protegemos”.

También ayudó a que Kennedy (cuyo catolicismo era un lastre en su carrera hacia la presidencia) ganara las elecciones movilizando el voto de los sindicatos en Virginia gracias al todopoderoso Sam Giancana. Sin embargo, cuando Kennedy llegó a la Casa Blanca olvidó todas sus promesas y nombró a su hermano Bobby fiscal general con la orden expresa de desmantelar el crimen organizado. Giancana montó en cólera y uno de sus capos le sugirió que, en venganza, había que matar a Sinatra o al menos afeitarle las cuerdas vocales. Según una de las escuchas con que el FBI vigilaba los movimientos de la mafia, Giancana telefoneó a última hora para anular el asesinato con una frase que firmaría hasta el último sordo del planeta: “Déjalo, Paul. Sería un crimen contra el mundo acallar esa voz. Nunca me lo perdonaría”.

sábado, 31 de octubre de 2015

El sueño de la salud produce cáncer - David Torres

El sueño de la salud produce cáncer - David Torres

El cómico Bill Hicks, que era bestia como él solo, tenía un monólogo en que empezaba preguntando al público si les molestaba que encendiera un cigarrillo. Ya lo llevaba puesto en la boca. Muchos levantaban la mano, él sacaba el mechero, empezaba a fumar y decía: “Sólo era para saberlo”. Eran aquellos tiempos, no hace mucho, en que un actor no tenía que sacar un pitillo de plástico si la obra le obligaba a un acto contra la salud pública. Hicks soportaba los abucheos, insultos y murmullos, y luego advertía que tenía una mala noticia para los no fumadores. “¿Estáis preparados?” preguntaba, sosteniendo el cilindro letal entre sus dedos. Engolaba la voz y se carcajeaba aullando: “¡Vais a morir todos!”
Hicks, que fumaba como un carretero, bebía como dos y esnifaba sin bajarse de la carreta la línea continua, murió demasiado joven, casi a la edad de Cristo, crucificado por un cáncer de páncreas. Probablemente su adicción al tabaco, al alcohol y a las drogas tuvo algo que ver en el asunto aunque conozco gente que ha muerto de ese mismo horror, más o menos con los mismos años, que no bebían, no fumaban y vivían como anacoretas. Supongo que los mató una sobredosis de chorizo. Hicks sabía que su dosis de nicotina sobrepasaba con mucho los límites razonables. Cuando preguntaba a alguien del público cuánto fumaba y le respondían que unos diez al día, se echaba a reír: “Mariquita. Yo dos. Paquetes no. Dos mecheros”. Conjuraba su miedo al enfisema y al cáncer de pulmón con un número más negro que los cimientos de Génova, en donde imaginaba que dentro de unos años tendría que presentarse a actuar con un boquete en la tráquea, aunque seguiría fumando a través de él. De repente la muerte lo atacó por donde menos lo esperaba. No el pulmón ni la garganta ni la boca sino el páncreas.
Es lo que decía John Lennon, que tú haces planes pero la muerte es lo que te pasa. Sí, Lennon dijo otra cosa pero la nota a pie de página la puso un chiflado con una pistola. De hecho puedes hacer los planes que quieras que la muerte los acabará jodiendo, desde dentro o desde fuera, con un accidente de aviación o un infarto, un incendio o un aneurisma, igual que en la variante de aquella fábula medieval del hombre que veía a la muerte en un bocadillo de panceta, se hacía vegetariano y se moría por la noche atragantado con una zanahoria. La OMS está repleta de humoristas que juegan a asustarnos con cosas como la gripe A o la peste porcina, gastamos millones en medicamentos que enferman casi igual que curan, pasa la pandemia, se lleva doce gatos y, mientras tanto, como cada año, viene la malaria y masacra a un millón y pico de personas. Pero como son pobres, y viven y mueren en sitios como Bangladesh, pues no se enteran de nada. Tampoco es que a la OMS la malaria le quite mucho el sueño. Desde luego, ni la mitad que el chorizo.

Esta semana los traficantes de Tamiflú han advertido así, a lo bruto, que la carne procesada provoca cáncer de colon, aunque luego han rectificado y han dicho que depende mucho de la dosis, del componente genético y de otros factores de los que nadie tiene ni puta idea, porque si comer salchichas a dos carrillos tuviera realmente esos efectos devastadores muchas actrices porno, muchos actores gays y casi todos los tertulianos de extrema derecha ya no tendrían culo, y no es el caso. El tipo aquel de Crónicas carnívoras, que se zampaba un trolebús de tocino por programa, debería ser declarado excepción o milagro, igual que Churchill, que fumaba unos ocho habanos al día, bebía incluso agua y al final casi hubo que fusilarlo para que se muriera. En cuanto a la comida, Churchill decía que la única dieta que hacía a veces era comerse sus palabras.